Carlos Sainz defiende en solitario a Ferrari con talento y capacidad de sufrimiento
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tercer podio con la Scuderia en 2021

Carlos Sainz defiende en solitario a Ferrari con talento y capacidad de sufrimiento

La actuación de Sainz en una carrera muy compleja salvaba la posición de Ferrari en el campeonato cuando era el único piloto para la escudería en el GP de Rusia

Foto: Sainz, en el podio del circuito de Sochi. (EFE)
Sainz, en el podio del circuito de Sochi. (EFE)

El podio de Carlos Sainz en el Gran Premio de Rusia, el quinto en Fórmula 1, fue fruto de mucho trabajo y una pizca de suerte en momentos clave del fin de semana. Pero la circunstancia clave para lograr un excelente resultado fue sin duda el talento. Y como lo hacen los grandes, en los días que más falta hace.

Foto: Lando Norris, abatido tras el GP de Rusia. (McLaren)

Carlos Sainz parece un gran trabajador, alguien con muchas dotes técnicas, un piloto muy inteligente que sabe leer muy bien las carreras, pero a menudo se olvida concederle ese plus final de talento que parece más patrimonio de los Leclerc, Norris, Russel o Verstappen. La realidad es que, más allá de todas las mencionadas cualidades, hay que reivindicar que lo que inclinó el fiel de la balanza a su favor en Sochi fueron golpes indiscutibles de talento.

Sin ese talento, no habría metido a un Ferrari recalcitrante bajo el agua en el 'top 10' en la Q2 y a un suspiro de la ‘pole position’ en una pista llena de trampas. Sin talento, no te pones primero nada más arrancar a pesar de salir por la zona sucia, tampoco te distancias de tus rivales mientras los neumáticos aguantan y, sobre todo, sin talento no mantienes la compostura en los momentos de caos cuando aparece la lluvia y rematas la faena con un podio con las ruedas que peor se adaptan a su coche.

Que revise este Gran Premio de Rusia quien aún dude del talento de Sainz. Solo hay que observar las desventuras de su compañero Charles Leclerc para comprender el mérito de Carlos. Además de sobrevivir a una prueba llena de trampas, demostró saber progresar en el pelotón con un coche que se vuelve crítico por el desgaste de sus neumáticos y es presa fácil de los rebufos en las rectas largas.

placeholder Arriesgando mucho, Carlos logró el objetivo inicial, que era ponerse primero.
Arriesgando mucho, Carlos logró el objetivo inicial, que era ponerse primero.

Cuando ya no se podía ganar

Aunque indudablemente satisfecho, le quedaba a Sainz una sensación agridulce cuando resumía su carrera: “No hay que engañarnos, hemos ido sufriendo todo el rato. Conseguimos el objetivo de ponernos primeros y pensaba que, conservando la gasolina, la rueda, íbamos a ser capaces de extender la vida del neumático medio, pero seguimos teniendo problemas con la degradación de las ruedas delanteras. Es algo que tenemos que solucionar, porque la próxima vez que me encuentre primero, no me gustaría que me adelantasen con esa facilidad”.

Efectivamente, los peores temores respecto al ‘graining’ (deformación en ‘granos’ del neumático fruto del recalentamiento) se volvieron a mostrar a principio de carrera, aunque en Ferrari sabían que el neumático duro funcionaría mucho mejor. Efectivamente, el comienzo de Charles Leclerc desde el fondo de parrilla indicaba que si Carlos lideraba en torno a la vuelta 20, las posibilidades de victoria eran reales. Sin embargo, el español fue presa fácil de Lando Norris en cuanto pudo ponerse a su estela. Había que entrar mucho antes de lo previsto a montar los neumáticos duros: “Una vez que hice el cambio —explicaba el madrileño—, todo fue mucho más complicado con el tráfico, y el compuesto duro no podía adelantar. Luego, cuando han ido entrando a cambiar, he visto que me he puesto tercero y a partir de ahí he podido poner mi ritmo e iba mucho más cómodo”.

La lotería de la lluvia

Después de todos los problemas, el podio quedó a la vista, pero la lluvia estuvo a punto de dar al traste con todas sus esperanzas. Cuando cayeron las primeras gotas, los neumáticos duros perdían temperatura de forma alarmante frente a los compuestos medios. Esa maldición inicial se transformó en bendición, porque le obligó a entrar una vuelta antes que sus rivales y pudo así escalar de nuevo al tercer puesto. Esa parada anticipada para poner ruedas de lluvia era una lotería. Sainz acababa de ser superado por Checo Pérez y por Fernando Alonso, pero el 'timing' era crucial: media vuelta antes, destrozas los neumáticos intermedios, y media vuelta más tarde, quienes montan antes logran una ventaja irrecuperable en las apenas tres vueltas de carrera que quedaban.

"Mantenerme en pista con los duros era muy difícil", argumentaba el piloto español. “Se puso a llover en el primer y el segundo sector, mientras que el tercero seguía seco. En ese momento, los que llevaban la goma media sí que podían tener algo más de adherencia que Lando, Lewis y yo, que íbamos con duros, y por eso quizá todos los demás alargaran su parada. Ahí ha sido cuando hemos aprovechado nuestra oportunidad parando antes”.

placeholder La parada temprana para poner neumáticos intermedios fue clave para lograr el podio.
La parada temprana para poner neumáticos intermedios fue clave para lograr el podio.

Ojo al nuevo motor

El buen resultado de Sainz y la victoria perdida por Lando Norris en las vueltas finales devinieron una ayuda vital para Ferrari en su lucha por la tercera plaza con McLaren, especialmente ante el fiasco final de Charles Leclerc, al que todo le salió al revés. La buena noticia para el madrileño es que la nueva unidad de potencia estrenada por su compañero de equipo mostró muy buen ritmo de carrera, con tiempos cercanos a los de Red Bull y Mercedes. Sin igualar la espectacular progresión de Max Verstappen, el monegasco lograba una gran remontada y dio la sensación de que su coche era algo menos vulnerable que el de Sainz en las rectas.

Más pronto que tarde llegará esa primera victoria para Carlos Sainz. Solo falta algo de consistencia en su coche, y con más potencia y sin esos problemas recurrentes con los neumáticos las diferencias respecto a RedBull o Mercedes se reducen. El resto ya lo pondrá el madrileño con su talento, pues en Sochi quedó claro que junto a trabajo, técnica e inteligencia, Carlos Sainz Vázquez de Castro tiene talento como el que más.

El podio de Carlos Sainz en el Gran Premio de Rusia, el quinto en Fórmula 1, fue fruto de mucho trabajo y una pizca de suerte en momentos clave del fin de semana. Pero la circunstancia clave para lograr un excelente resultado fue sin duda el talento. Y como lo hacen los grandes, en los días que más falta hace.

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