El histórico (pero agridulce) logro de Liz Mills: "Ojalá pueda inspirar a más mujeres"
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"Es frustrante tener que celebrarlo"

El histórico (pero agridulce) logro de Liz Mills: "Ojalá pueda inspirar a más mujeres"

La entrenadora australiana, que pasó a la historia por ser la primera mujer que clasifica a una selección masculina a un gran torneo continental de la FIBA, atiende a El Confidencial

placeholder Foto: Liz Mills, junto a parte de la plantilla de Kenia. (@Kenyamorons)
Liz Mills, junto a parte de la plantilla de Kenia. (@Kenyamorons)

De la noche a la mañana, Liz Mills escribió su nombre en la historia del deporte mundial. Esta mujer procedente de Australia consiguió el pasado 20 de febrero convertirse en la primera entrenadora en llevar a una selección masculina a la fase final de un gran torneo continental de la FIBA. Lo hizo dirigiendo a Kenia, conjunto del que tomó las riendas hace apenas ocho semanas con el objetivo de clasificarse para el Afrobasket 2021. La selección africana logró pasar de la fase de grupos por primera 28 años después gracias a su victoria frente a Angola por un ajustado marcador (73-74).

Foto: Moncho Fernández, entrenador del Obradoiro. (EFE)

Desde el 2011, Mills vive a medio camino entre Sidney y África, a donde se desplazó para aportar su granito de arena al crecimiento del baloncesto en el continente. Primero, tomando las riendas de clubes masculinos y universitarios, más tarde incorporándose en el cuerpo técnico de selecciones nacionales como Camerún o Zambia para, finalmente, aceptar su gran oportunidad al frente de los 'Morans'. Orgullosa de sus logros y de cómo ha roto “barreras para la mujer” con la clasificación para el torneo FIBA, la seleccionadora atiende a El Confidencial en mitad de un largo viaje, reconociendo sentir una mezcla de emociones.

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La entrenadora Mills celebra la clasificación del equipo para el Afrobasket. (@Kenyamorons) (

“Es frustrante que en el 2021 todavía tengamos que celebrar estas pequeñas victorias con respecto a la igualdad de género en nuestro deporte. Espero que, de alguna manera, pueda inspirar a otras entrenadoras a creer que pueden trabajar en cualquier equipo que quieran, dando igual que sean femeninos o masculinos”, reconoce Mills, pese a recalcar su alegría y agradecer el reconocimiento mundial que está recibiendo por parte del mundo del deporte.

El triunfo de Liz Mills supone una reivindicación más a favor de la inclusión de la mujer en el baloncesto de élite africano. El pasado 2019, Natosha Cummings-Price daba el primer paso al convertirse en la primera seleccionadora de un equipo femenino, cuando cogió las riendas de Camerún, "rompió barreras con ello". Según confirma la australiana, en su rol de entrenadora de Kenia no se ha tenido que enfrentar a ninguna situación machista “debido a que he estado entrenando equipos masculinos en África durante más de una década. Los equipos y jugadores de aquí saben quién soy y ya no se sorprenden de mi presencia”.

“Desafortunadamente, este no siempre ha sido el caso. Ojalá sea un modelo a seguir en mi desafío a los viejos estereotipos de género y pueda inspirar a las personas para que abran sus mentes y trabajen en brindar más oportunidades a otras entrenadoras”, añade Mills.

placeholder Liz Mills, en un posado promocional de la selección keniata. (@Kenyamorons)
Liz Mills, en un posado promocional de la selección keniata. (@Kenyamorons)

La australiana es una persona blanca en el baloncesto africano -algo cada vez más habitual por la cantidad de expertos y entrenadores extranjeros que han acudido al continente en los últimos años-, pero más repercusión causó su género. Nada de ello fue un problema a la hora de asumir el cargo de entrenadora nacional de Kenia: “Debido a mi reputación en África, los jugadores me recibieron calurosamente y me acogieron con los bazos abiertos desde mi primer entrenamiento. Entendieron las habilidades, la experiencia y las calificaciones que tengo y qué les podía aportar”. Un mes después de ese primer encuentro, el combinado nacional se clasificó para el Afrobasket que se disputará entre el 24 de agosto y el 5 de septiembre en Ruanda.

Actualmente sigue siendo difícil encontrar ejemplos de entrenadoras que asumen el cargo de dirigir a un conjunto masculino en el deporte. En el baloncesto español, el caso más parecido es el de Anna Montañana, quien fue la primera mujer en llegar a ser entrenadora asistente en la ACB (2018-2020). Por su parte, Becky Hammon, quien lleva varios años en el banquillo de los San Antonio Spurs como una de las piezas claves del equipo de Gregg Popovich, pasó a la historia como la primera mujer en dirigir un partido NBA el pasado diciembre. Fue el propio Popovich quien, tras ser expulsado durante un encuentro frente a los Ángeles Lakers, eligió a Hammon para que dirigiese al equipo.

placeholder Becky Hammon, la primera -y única de momento- mujer que ha dirigido un partido de la NBA. (Reuters)
Becky Hammon, la primera -y única de momento- mujer que ha dirigido un partido de la NBA. (Reuters)

Uno de los argumentos más utilizados para oponerse a la integración de entrenadoras en equipos masculinos es el de los vestuarios, lugar habitual de concentración antes y después de los partidos. Toni Nadal, exfutbolista y exentrenador de Rafa Nadal, aseguró que era "incómodo" que hubiera una mujer en el vestuario del equipo de la Davis cuando Gala León fue elegida como capitana en el 2014. Preguntada al respecto de este tipo de comentarios, Mills es contundente: “Creo que es un argumento muy pobre, obviamente he trabajado durante una década en equipos de hombres y sin problemas. En realidad, es ridículo y muestra lo ridículas que pueden ser las personas si creen que esa es una de las razones por las que las mujeres no pueden trabajar con equipos masculinos”.

En este 2021 tanto Mills como la selección keniata se enfrenta a su desafío más ambicioso, superar su mejor puesto histórico en un Afrobasket: la cuarta plaza que lograron en 1993. “Sabía que este equipo tenía mucho potencial y poder trabajar con ellos lo ha confirmado”, resalta la entrenadora sobre sus pupilos, antes de añadir; “lo que sí me ha sorprendido gratamente es la camaradería en este grupo y la disposición de los jugadores a sacrificar el éxito individual por el éxito del equipo. Esto es algo que suele ser poco común, especialmente para los equipos nacionales”.

De la noche a la mañana, el nombre de Liz Mills pasó a la historia del baloncesto por su importancia en la igualdad de género. Como ella misma espera, falta menos para que la clasificación de un combinado nacional masculino dirigido por una mujer a un gran torneo continental de la FIBA no sea noticia.

Baloncesto Federación Internacional de Baloncesto (FIBA) Becky Hammon
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