ahora dice sentirse orgulloso de España

El catalanista Mechaal agradece a España un oro europeo sobre el que hay dudas

El atleta, que vive desde los dos años en Palamós, venció con contundencia en el 3.000 gracias a una suspensión cautelar de su sanción por dopaje que está a la espera de la resolución del TAS

Foto: Athletics - european athletics indoor championship
Athletics - european athletics indoor championship

Adel Mechaal es un atleta de talento contrastable. Lleva años en la élite, con buenos resultados tanto en pista como en cross. Ahora es también campeón de Europa de 3.000 (o, más concretamente, de momento lo es). Nadie puede dudar de su calidad como deportista, aunque, como muchos otros, además de lo obvio hay un montón de recovecos por los que se cuelan las dudas, tanto por cuestiones de limpieza deportiva como de personalidad. El año pasado estuvo suspendido cautelarmente en el final de año por saltarse controles antidopaje.

Él aseguró que era un problema administrativo y, quienes le conocen, saben que es bastante desastroso para esas cosas. Hasta en tres ocasiones se saltó los controles, según su versión por no haber avisado previamente de su lugar de entrenamiento. Hay, sin embargo, una parte de los expertos en la materia que no aceptan esa excusa sin más, entienden que la única manera de dar limpieza al atletismo es con dureza e intransigencia. Que da igual que sea burocracia o trampa.

Mechaal, además, se ha metido en grandes jardines durante su carrera. Nació en Tetuán, pero a los dos años ya residía con sus padres en Palamós. Es, por lo tanto, un atleta de aprendizaje español, que tomó contacto con las pistas en su país de acogida y que siempre ha estado bajo el manto de la federación española. Él, sin embargo, consideró que no le habían ayudado lo suficiente en su nacionalización y en su carrera, un teórico desprecio que le llevó a unas declaraciones en las que se destapaba como nacionalista catalán.

"Si Cataluña se independizase, competiría por Cataluña. Y cuando haya que votar, votaré en ese sentido aunque le pese a [José María] Odriozola o [Miguel] Cardenal", decía el atleta en una entrevista de hace un par de años con 'El Mundo' en la que, entre otras lindezas, también dijo que si ganaba alguna medalla cogería la bandera española solo por respeto. Él luego negó haber dicho eso, aunque la versión era consistente con otros actos del pasado, puesto que en redes sociales se había mostrado muy activo cuando llegó la consulta independentista del 9 de noviembre de 2014.

Estos meses, sin embargo, la experiencia le ha cambiado un poco las ideas. La Federación Española de Atletismo le podría haber dejado en casa, puesto que ahora mismo sobre él pesan las sospechas de dopaje. Es más, la medalla conseguida por Mechaal es más teórica que real, pues está a la espera de una resolución del TAS para saber si está compitiendo reglamentariamente o no.

La RFEA le ha auxiliado, le ha permitido viajar y eso parece haber cambiado un poco la aproximación política de Mechaal. "No sabía ni si podía competir aquí hasta hace 20 días, gracias a España por haber acogido a mi familia, por dejarme comptir, por dejarme demostrar mi talento. Estoy agradecido aunque algunos medios hayan manipulado información, me siento orgulloso de representar a este país", contaba Mechaal a los micrófonos de TVE tras la carrera.

La acusación de los deportistas a los medios de comunicación por tergiversar las palabras dichas son tan antiguas como la propia relación entre periodistas y atletas. Es bastante común que los protagonistas hablen pero no midan y luego se asusten cuando ven por escrito lo que ellos han dicho antes. Esa actitud es probable en Mechaal que, como él mismo argumenta en su caso de dopaje, suele ser impulsivo y desordenado en su pensar.

Una carrera brillante

Habrá que ver lo que dicen los tribunales, lo que es eviedente es que en forma está. Su carrera en Belgrado fue magnífica, técnica y tácticamente. El ritmo de inicio fue muy lento, cansino. Él marchaba en el medio del grupo, sin preocupación porque sabe que su calidad muscular le daba para aguantar sin ningún problema esas velocidades. Los turcos, favoritos, no terminaban de sacar a las liebres. Mechaal no tiene fama de rápido, así que la carrera podía no irle bien. Cuando las piernas funcionan las previsiones se rompen. Mechaal cogió la directa cuando escuchó la campana, a falta de 200 metros. Esprintó y dejó a todos sus rivales sin opciones. Su único cambio de ritmo fue letal.

"Esta medalla de oro significa la lucha constante de estos meses, que me ha hecho muy fuerte psicológicamente. Estoy muy orgulloso. Ha habido momentos en los que me he visto encerrado, como un león acorralado, pero como me veía fuerte he aguantado. He cambiado en el últomo 200 y he visto que abría hueco. No sabía ni si podía competir aquí hasta hace 20 días", explicaba el atleta español.

Un oro europeo, con asterisco, aún sin saber exactamente en qué desembocará. Un oro que cambia hasta la ideología de quien gana, porque el deporte también tiene estas cosas.

Álvaro de Arriba completó el podium del 800.
Álvaro de Arriba completó el podium del 800.

Álvaro de Arriba, bronce en 800

La final del 800 masculino sonaba a música celestial para los intereses españoles. Seis participantes, tres de ellos españoles. Malo sería que no se ganase alguna medalla. Estuvo a punto de pasar, pero Álvaro de Arriba logró en la última vuelta ganar una posición y llevarse el bronce. Es un atleta de mucho talento el salmantino, con solo 22 años ya está haciendo marcas notables. Corre con soltura y es capaz incluso de pegarse por la cuerda, como demostró ens u pelea con el holandés Kupers, a quien rebasó para tocar medalla.

El favorito Kszczot hizo buenos los pronósticos. Ganó con soltura, sin problemas. Los españoles López y Andújar ni siquiera encontraron la manera de competir. Algo parecido le ocurrió a Esther Guerrero en la prueba femenina. Mal posicionados y sin fuerzas para remontar. También se aprende a competir, que ebn no pocas veces ha sido la asignatura pendiente de los deportistas españoles.

"Estoy muy feliz por mi entrenador, yo soy el que corre, pero el 99% del trabajo es de él", dijo Arriba en un comentario muy de atleta. "He estado a punto de caerme, con ese tropezón estoy bien, aunque creo que en las piernas tenía una plata. Un bronce, de todas maneras, no está nada mal", contaba el salmantino. "No voy de flipado en ningún momento, voy de realista, aquí está el resultado", explicó después de que hace unas semanas en redes sociales dijera que no entrenaría tanto si no se viese campeón.

Jorge Ureña, plata en héptalon

Avisó en las semanas previas, estaba perfecto físicamente y su crecimiento atlético es imparable. Tiene solo 23 años y participa en las combinadas, lo que le hace quedar con frecuencia fuera del radar del atletismo. Porque compiten poco, fuera de las competiciones más importantes y eso hace que de una prueba a otra se puedan ver grandes progresiones. Como le ha ocurrido a Ureña, que ha estado sensacional todo el fin de semana.

Tiene aún problemas en los lanzamientos, pero en el resto de las pruebas ha mostrado un enorme poderío, especialmente en las de velocidad, donde fue el mejor de todos los participantes. Solo le superó el francés Kevin Mayer, que hizo récord de europa de héptalon en una serie fantástica. El resto, los normales, estuvieron muy lejos de Ureña, que aún no tiene la madurez física plena, lo que es en sí mismo una gran noticia, pues aún puede dar más de sí mismo.

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