Los pioneros del cine en asturiano dudan de obligar a Netflix a hablarlo: "Sería ir de cero a 100"
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"Nos queda mucho para estar en esa etapa"

Los pioneros del cine en asturiano dudan de obligar a Netflix a hablarlo: "Sería ir de cero a 100"

En medio del terremoto por la ley audiovisual, Podemos propuso meter en las cuotas lenguas como el asturiano o el aragonés. Pero sus propios defensores no lo ven claro

Foto: Imagen cedida.
Imagen cedida.

Humberto Gonzali y su hijo Illán puede que no ofrezcan la típica imagen de experto en lenguas minoritarias que se ha construido en España, pero lo son. Concretamente, son figuras de la lengua y cultura asturianas. Desde los años ochenta, el nombre del primero de ellos aparece entre los escritores más prolíficos de la 'llingua', estampando su firma en decenas de proyectos para recuperar sus raíces, pero junto a su hijo ha destacado en un área en especial: el audiovisual. De sus manos han salido las primeras películas dobladas o producidas en la lengua norteña. Por eso, cuando se habla de la polémica sobre la ley audiovisual, uno podría pensar que ellos estarían encantados de que el asturiano se incluyera en esa lista de lenguas promocionadas que prepara el Gobierno para obligar a las plataformas a añadirlas, pero su postura es algo diferente. "Somos más modestos y realistas", resume Humberto.

Al teléfono desde su escuela de doblaje, también referente en el Principado y en la que enseñan a doblar en varios idiomas, incluidos sus pinitos en asturiano, el mayor de los Gonzali (59 años) rememora su camino como pioneros de las producciones en asturiano hasta encontrar un mercado donde —aunque, dicen, dieron con él— pocos les hicieron caso. Sin embargo, ahora que partidos de peso como Unidas Podemos han propuesto incluir su lengua entre las que se obligue a las plataformas a promocionar como lengua minoritaria, Humberto no lo ve claro, y sigue este último acalorado debate desde muy lejos. "Sinceramente, claro que suena bien y entiendo que se pueda pedir, pero para nosotros es hasta arriesgado, no estamos preparados y no sé cómo acabaría. Sería ir de cero a 100 en segundos".

Foto: El presidente Sánchez estrecha la mano del portavoz de ERC, Gabriel Rufián. (EFE/Mariscal)

Este antiguo profesor de asturiano, uno de los escritores más prolíficos del Surdimientu (época de renacimiento de la cultura en lengua asturiana) y que se define como "un viejo liberal" (dejó de militar en el PP en 2015 debido a su incomodidad por la actitud antiasturianista del partido), habla con conocimiento de causa. Como marca la hemeroteca, él, junto a su hijo Illán y con la compañía familiar Gonzali Producciones, ha marcado la producción cinematográfica en asturiano y es tan reciente todo que sus hitos solo tienen algo más de una década.

De su firma salió el primer largometraje doblado al asturiano en 2010 ('La noche de los muertos vivientes') y consiguieron colar el primero en la televisión pública asturiana en 2013 ('El rostro impenetrable'). En total, tienen unas 17 piezas dobladas y se han atrevido con la producción de un par de documentales y varias piezas subtituladas más. "La verdad es que hasta hace nada solo estábamos nosotros en esto. Ahora se han sumado algunos proyectos pequeños más y que han empezado a aparecer en RTPA y demás, pero nada del otro mundo".

Desde 2017, su producción se ha ido reduciendo y han centrado su trabajo en la escuela de doblaje que regentan en Gijón, y aunque siguen participando en concursos públicos y lanzando proyectos con su firma Wadjet Media, asegura Gonzali, su pelea con el asturiano es algo que empieza a desgastar demasiado. Mucho trabajo y con buena acogida, pero a la vez hay que aguantar polémicas y ver cosas que no gustan.

"Creo sinceramente que ahora que intentamos que la lengua se normalice, que crezca, una serie hace más que 1.000 maestros y 20.000 pizarras. Es a través de series como en Galicia, que debe ser el espejo en que nos miremos, no buscar otras opciones lejanas a nuestro entorno, se ha conseguido normalizar su lengua. Pero tengo la sensación de que muchas veces se piensa que esto es una cosa sencillísima y que se traduce sin más. Se hacen muchas chapuzas y eso te hace perder las ganas".

El peligro de las cuotas sin base

Por todo ello, el argumento de Gonzali, mezclado con la pelea que vive la región por el debate sobre la llamada 'cooficialidad' (una lucha que ha llegado a acabar con amenazas y acoso a un diputado), suena a una mezcla de experiencia y hastío. "A veces tienes la sensación de que no vale la pena, que la gente no se toma esto en serio o que más que promocionar el asturiano e intentar que se normalice lo que hacen es reírse de él. Que no quiero señalar a nadie, pero, por un lado, te encuentras gente que te denigra por usar una palabra que no es la que consideran que deberíamos utilizar en un doblaje en asturiano y por otro ves cosas que no sabes ni cómo pueden salir donde salen".

Este 'viejo liberal', que además defiende su españolidad a ultranza, cree que si se incluyera ahora el asturiano en esas cuotas negociadas con las plataformas (la nueva ley establece, siguiendo la directiva europea, que hasta un 6% de la producción anual de cada plataforma sea en lenguas cooficiales del Estado, y aunque el asturiano y el aragonés solo tienen el cariz de lengua propia, UP cree que deberían sumarse), esto podría desembocar en un empobrecimiento de las producciones solo por cumplir con lo marcado en la cuota. "Aquí, y es algo que quiero recalcar, nuestros proyectos se hicieron desde la empresa privada y con una idea de negocio privado con el objetivo de ofrecer algo de calidad y que pensábamos podía tener un mercado y ayudar a nuestra tierra. El peligro, que no te digo que vaya a ocurrir, es que si se dan cuotas se metan cosas por meter".

Gonzali es claro y no niega que tengan que ser las instituciones las que fomenten estos proyectos si quieren normalizar la lengua y den ayudas para que crezca, todo lo contrario, pero sin olvidar la profesionalidad. "Nosotros comprobamos con nuestra pequeña iniciativa que había mercado, pequeño pero con interés. Es más, nuestras películas llegaron a venderse en grandes superficies y tuvieron mejor acogida de la que imaginábamos, teniendo claro la realidad que vivimos. Pero no recibimos apenas ayuda. Quizás alguna vez un pequeño apoyo económico de no más de 1.000 euros".

Solo tras el covid la RTPA ha lanzado programas para paliar el impacto del covid en el sector audiovisual asturiano y ha aprovechado la ocasión para presentar programas dedicas a impulsar el asturiano. En total este año ha destinado 130.778 euros a la puesta en marcha y la emisión de cinco espacios televisivos y otros dos radiofónicos.

Una convocatoria realizada en agosto de 2020 por la Consejería de Cultura, Política Llingüística y Turismo y la cadena con el fin de promocionar el asturiano y el gallego-asturiano y en la que se quedó fuera el proyecto de doblaje ofrecido por Wadjet Media por incumplir uno de los puntos, según se comprueba en el documento final. El que más puntuación consiguió es 'Animalada Xabaz', una serie para niños con una mezcla de marionetas y personajes reales. Su presupuesto es de algo más de 33.000 euros, 4.000 por capítulo.

Poco a poco

Los últimos datos hablan de que el asturiano lo hablan de forma nativa unas 200.000 personas en el Principado, cerca del 20% de la población total, y que unas 450.000 lo usan como segunda lengua. Por eso, Gonzali pide ser cautos e ir poco a poco. Un cambio como el que ofrece la ley audiovisual abre muchas puertas, pero puede acabar por arrasar con todo si no estás preparado. "Obviamente, ya se están dando muchos pasos con relación al asturiano, pero luego hay muchas cosas que no están muy bien. Una de las ideas que se quieren poner en marcha pasa por crear una entidad que vigile el uso correcto de la lengua en todo tipo de producciones, que alguien de ese comité esté durante la creación de esas obras. A mí eso me suena fatal, la verdad".

Este experto es defensor de una lengua abierta, que crezca y esté viva y, obviamente apuesta, por una producción cinematográfica que respete las normativas de la lengua, pero que también ofrezca un producto bueno y de calidad "que tenga sentido, porque si no no sirve para nada", comenta. Una de las cosas que más le acabaron cansando de las anteriores producciones son las quejas por algunos términos o peticiones.

placeholder La escuela de doblaje de los Gonzali. (Imagen cedida)
La escuela de doblaje de los Gonzali. (Imagen cedida)

"Doblamos 'Harry el sucio' y lo tradujimos como 'Harry el suciu', pues nos dijeron que estaba mal, que teníamos que haberlo traducido como 'gochu'. Y el único razonamiento que nos daban es que sucio se parecía demasiado al castellano, aunque sucio se usa también en asturiano. Son cosas que llevando tanto tiempo como llevo yo con esto te acaban cansando mucho y no me quiero imaginar si elevamos la historia", comenta. "Se nos olvida que el cine es mucho más que una traducción y que por ejemplo hay que buscar dobladores, cada obra tiene muchísimo trabajo detrás, cuadrar las voces, cuadrar el guion con la mímica, adaptar las expresiones, darle los mismos sentidos... Creo que no hay una base clara con todo esto aquí y así es un riesgo escalarlo".

Por todo ello, Gonzali apuesta por seguir un camino tranquilo y no volverse locos. No compararse con otras regiones con situaciones muy distintas al igual que pide que no se compare la defensa del asturiano con la defensa que se hace en otros lugares. "Cada uno tiene su propio entorno y particularidades, y nosotros tenemos que ir así, poco a poco".

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