Es noticia
Menú
Los mejores Globos de Oro de la historia
  1. Cultura
79 EDICIÓN DE LOS PREMIOS

Los mejores Globos de Oro de la historia

Sin gala, sin retransmisión, sin alfombra roja, sin invitados, sin las preguntas vergonzantes a pie de pista sobre el color de las uñas de los pies de los premiados

Foto: Tige Charity 'entrega' el Globo de Oro a mejor actriz secundaria en un largometraje esta madrugada. (EFE)
Tige Charity 'entrega' el Globo de Oro a mejor actriz secundaria en un largometraje esta madrugada. (EFE)

En un mundo pragmático y racional perfecto, los últimos Globos de Oro hubiesen sido los mejores de la historia. Sin gala, sin retransmisión, sin alfombra roja, sin invitados. Sin las preguntas vergonzantes a pie de pista sobre el color de las uñas de los pies o el nivel de felicidad de los premiados. Sin el monólogo introductorio ácido-pero-no-demasiado que año tras año decepciona más que el anterior. Sin los análisis falsamente sesudos de una gala casi siempre previsible y siempre demasiado larga. Este 2022, los Globos de Oro se han resumido en una escueta nota de prensa con la lista de ganadores y a otra cosa. Mejor que la velocidad de reproducción x1,5 de Netflix. Al turrón.

En un mundo pragmático y racional perfecto, las estrellas invitadas aplaudirían haberse ahorrado los Compeed ampollas y los antiácidos para la resaca y, sobre todo, el tener que aguantarse el pis durante las más de tres horas de emisión de la ceremonia. No han tenido que buscarse al día siguiente en la lista de los mejor y peor vestidos, ni aguantar el autobombo de los ganadores ni mandar a su agente de prensa a batirse el cobre a machetazos por una invitación a la 'afterparty' de Netflix, que ha sustituido a la de Vanity Fair como el gran reservado de los reservados. Los periodistas que cubren habitualmente los Globos no han tenido que trasnochar para enviar sus crónicas al segundo y han podido conciliar este segundo domingo del año con su vida doméstica. Todos felices.

Foto: El escueto comunicado que se hizo durante los Globos de Oro. (EFE/Emma McIntyre)

Pero la vida real no es racional ni pragmática, y la ligereza, la celebración y el disfrute de lo inútil son los que hacen que la existencia merezca la pena. Si no, el BOE sería la pieza de literatura más leída. Y, ni aún sabiendo que sus anuncios interfieren directamente en la calidad de nuestro bolsillo, nos sentamos a esperar la última publicación. Por eso los Globos de Oro de 2022 ya no es que sean los peores de la historia, sino que son irrelevantes. Sin canapés, como cuenta Ruben Ostlund en 'The Square', todos nos quitamos las máscaras. Y en 79 ediciones de estos premios que otorga la Asociación de la Prensa Extranjera en Hollywood (HFPA), la de 2022 no ha interesado —aparentemente— ni a los propios nominados, que han boicoteado el evento no acudiendo al Beverly Hilton y mostrando en sus redes sociales que tienen algo mejor que hacer que estar pendientes de los premios. O no.

Porque a Steven Spielberg probablemente le dé más o menos igual el Globo de Oro a mejor película de comedia o musical para 'West Side Story' —después de su colección de 14 nominaciones y tres estatuillas en calidad de director o guionista—, pero Rachel Zegler, su protagonista, ha tenido que celebrar su primer Globo de Oro —quién sabe si el único— por su primer papel para el cine con un mensaje de Twitter escueto y seco, un sí pero no. El boicot nace de los sobornos que recibieron —supuestamente— algunos de los miembros de la Asociación y por la falta de diversidad: hasta el pasado febrero, entre los 87 miembros que conformaban HFPA no había ninguna persona negra. También se supone que una asociación de la prensa estaría integrada por miembros de la prensa, pero se descubrió que entre los miembros se escondían personajes tan pintorescos como Yola Czaderska-Hayek, una mujer de la 'alta sociedad' polaca que se compara a sí misma con Joan Collins, o Alexander Nevsky —sí, como el caballero ortodoxo del siglo XIII y como la película que le dedicó Einsestein en 1938—, un culturista ruso reconvertido en actor y productor de películas de bajo presupuesto de estreno directo en televisión.

Foto: Ariana DeBose y David Álvarez son el frente portorriqueño. (Fox)

Es precisamente este año, cuando la HFPA se ha comprometido a pasar el luminol por su organización, cuando la industria de cine le ha dado la espalda. No cuando periodistas, productoras y distribuidoras jugaban al intercambio de favores o, al menos, al agasajo: "Yo te llevo de viaje a París y tú me tratas con cariño la serie". Salvo Tom Cruise, que ha devuelto sus tres Globos de Oro, pocos grandes nombres han hecho más allá que unirse a los aspavientos y al plantón común. Porque igual que estos premios son muchas veces —dicen— más una operación de 'marketing' que un reconocimiento a la calidad, pocos se atreven a desmarcarse de lo recomendado por sus agentes. ¿Se acuerdan de aquellos Oscars enlutados de 2018, del movimiento TimesUp? La caducidad del simbolismo simulado.

Es una lástima, además, que este boicot a los Globos de Oro se haya producido en un año tan renqueante para la taquilla y, a la vez, de tanta calidad. El 'Poder del perro', el regreso de Jane Campion al cine de primera línea, se merece un reconocimiento que quedará enterrado en las circunstancias. La adaptación de la directora neozelandesa de la novela del oeste que Thomas Savage publicó en 1967 es un relato arriesgado —sobre todo formalmente— de ese choque entre modernidad y tradición que atravesó a la sociedad estadounidense durante los últimos estertores de la cultura vaquera, la que cimentó la identidad del pueblo americano. Benedict Cumberbacht ofrece una de las mejores actuaciones de su carrera, aunque el galardón a mejor actor de en drama se lo ha llevado Will Smith por 'El método Williams', todavía sin estrenar en España.

Foto: Benedict Cumberbacht en la última película de la ganadora de la Palma de Oro por 'El piano'. (Netflix)

Contra 'El poder del perro' competían 'Dune', del canadiense Denis Villeneuve, una obra en las antípodas de la economía de medios de 'El poder del perro', pero igualmente magnífica en su ambición cinematográfica. Y 'Belfast', la más personal de las memorias de Kenneth Brannagh, que revive en blanco y negro su infancia en la capital de Irlanda del Norte, ahogada a finales de los 60 por las protestas obreras y las revueltas nacionalistas que recrudecieron el conflicto norirlandés con el Reino Unido. En la categoría de mejor comedia o musical, frente a 'West Side Story', la última película río de Paul Thomas Anderson, 'Licorice Pizza', uno de los largometrajes más frescos, libres y entrañables del director, protagonizado por los debutantes Aliana Haim —vocalista del grupo de pop-rock Haim— y Cooper Hoffman —hijo del fallecido Philip Seymour Hoffman, colaborador habitual de Anderson—, ambos nominados y ambos con las manos vacías.

Unos Globos de Oro televisados también podrían haber llamado la atención sobre películas más pequeñas o desconocidas, como 'Annette', de Léos Carax, si hubieran mostrado en la ceremonia unos minutos para presentar a Marion Cotillard, nominada a mejor actriz de musical. O sobre 'Los ojos de Tammy Faye', el 'biopic' de una telepredicadora estadounidense de los 70 que le valió a Jessica Chastain la Concha de plata a mejor intérprete en el pasado San Sebastián. O sobre la transformación de Maggie Gyllenhaal de actriz a directora con 'The Lost Daughter', después de que le costase encontrar papeles a su medida: Gyllenhaal estaba nominada en la categoría de dirección. O sobre el 'Macbeth' que ha dirigido un solitario Joel Coen, con Denzel Washington como rey de los escoceses —también nominado—.

placeholder Un momento de la no-ceremonia de los Globos de Oro anoche. (Efe)
Un momento de la no-ceremonia de los Globos de Oro anoche. (Efe)

Podría haber sido una oportunidad para que el público conociese 'Drive My Car', del japonés Ryûsuke Hamaguchi, ganadora del Globo de Oro a mejor película extranjera, una de las más aplaudidas en su periplo por los festivales. O de celebrar la hispanidad fuera de nuestras fronteras con la nominación de 'Madres paralelas', de Pedro Almodóvar, de la música de Alberto Iglesias, y de Javier Bardem por su protagonista en el drama político de Aaron Sorkin 'Being The Ricardos'. O los espectadores podrían haberse interesado por la historia detrás de 'Flee', la cinta danesa de Jonas Poher Rasmussen, nominada a mejor película de animación, y que recrea el testimonio real de un refugiado afgano en su huida del régimen muyahidín.

Podría haber sucedido todo esto si la gala se hubiese televisado y si hubiese habido estrellas de Hollywood y alfombra roja y toda la fanfarria. O podría haber pasado como el resto de años, en los que al final los focos siguen yendo hacia el color de la pedicura, el diseñador del vestido y, con mucha suerte, hacia el título de las dos películas ganadoras. A lo mejor, en un año en el que todo lo accesorio ha desaparecido, quizás el protagonismo se lo lleve el cine. Quizás este año alguien, aparte de quien escribe la crónica y de quien gana el premio, se fije en los nominados a mejor guion o mejor música original. Quizás estos hayan sido, realmente, los mejores Globos de Oro de la historia.

CINE

Mejor película de drama
- 'Belfast'
- 'CODA'
- 'Dune'
- 'King Richard'
- 'El poder del perro'

Mejor película de comedia o musical
- 'Cyrano'
- 'No mires arriba'
- 'Licorice Pizza'
- 'Tick, Tick... Boom!'
- 'West Side Story'

Mejor actor de drama
- Mahershala Ali por 'Swang Song'
- Javier Bardem por 'Being the Ricardos'
- Benedict Cumberbatch por 'El poder del perro'
- Will Smith por 'El método Williams'
- Denzel Washington por 'The Tragedy of Macbeth'

Mejor actriz de drama
- Jessica Chastain por 'Los ojos de Tammy Faye'
- Olivia Colman por 'La hija perdida'
- Nicole Kidman por 'Being the Ricardos'
- Lady Gaga por 'La casa Gucci'
- Kristen Stewart 'Spencer'

Mejor actor de comedia o musical

- Leonardo DiCaprio por 'No mires arriba'
- Peter Dinklage por 'Cyrano'
- Andrew Garfield por 'Tick, Tick... Boom!'
- Cooper Hoffman por 'Licorice Pizza'
- Anthony Ramos por 'En las alturas'

Mejor actriz de comedia o musical
- Marion Cotillard por 'Annette'
- Alain Haim por 'Licorice Pizza'
- Jennifer Lawrence por 'No mires arriba'
- Emma Stone por 'Cruella'
- Rachel Zegler por 'West Side Story'

Mejor actor de reparto
- Ben Affleck por 'The Tender Bar'
- Jamie Dornan por 'Belfast'
- Ciarán Hinds por 'Belfast'
- Troy Kotsur por 'CODA'
- Kodi Smit-McPhee por 'El poder del perro'

Mejor actriz de reparto
- Caitriona Balfe por 'Belfast'
- Ariana DeBose por 'West Side Story'
- Kirsten Dunst por 'El poder del perro'
- Aunjanue Ellis por 'King Richard'
- Ruth Negga por 'Passing'

Mejor guion
- Paul Thomas Anderson por 'Licorice Pizza'
- Kenneth Branagh por 'Belfast'
- Jane Campion por 'El poder del perro'
- Adam McKay por 'No mires arriba'

Mejor película de habla no inglesa
- 'Compartment No.6'
- 'Drive My Car'
- 'Fue la mano de Dios'
- 'Un héroe'
- 'Madres paralelas'

Mejor banda sonora original en una película
- 'The French Dispatch' (Searchlight Pictures) - Alexandre Desplat
- 'Encanto' (Walt Disney Pictures) - Germaine Franco
- 'El poder del perro' (Netflix) - Jonny Greenwood
- 'Madres paralelas' (Sony Pictures Classic) - Alberto Iglesias
- 'Dune' (Warner Bros.) - Hans Zimmer

Mejor canción original
- 'Be Alive' - Beyoncé Knowles-Carter, Dixson
- 'Dos oruguitas' - Lin-Manuel Miranda
- 'Down to Joy' - Van Morrison
- 'Here I Am (Singing My Way Home)' - Jamie Hartman, Jennifer Hudson, Carole King
- 'No Time to Die' - Billie Eilish, Finneas O'Connell

Mejor película de animación
- 'Encanto' (Walt Disney Studios Motion Pictures)
- 'Huir' (Neón)
- 'Luca' (Walt Disney Studios Motion Pictures)
- 'My Sunny Maad' (Totem Films)
- 'Raya y el último dragón' (Walt Disney Studios)

TELEVISIÓN

Mejor serie de televisión (drama)
- 'Lupin' (Netflix)
- 'The Morning Show' (Apple TV Plus)
- 'Pose' (FX)
- 'El juego del calamar' (Netflix)
- 'Succession' (HBO)

Mejor serie de televisión (musical o comedia)
- 'The Great' (Hulu)
- 'Hacks' (HBO Max)
- 'Solo asesinatos en el edificio' (Hulu)
- 'Reservation Dogs' (FX en Hulu)
- 'Ted Lasso' (Apple TV Plus)

Mejor actor de televisión (drama)
- Brian Cox por ' Succession'
- Lee Jung-jae por 'El juego del calamar'
- Billy Porter por 'Pose'
- Jeremy Strong por 'Succession'
- Omar Spy por 'Lupin'

Mejor actriz de televisión (drama)
- Uzo Aduba por 'In Treatment'
- Jennifer Aniston por 'The Morning Show'
- Christine Baranski por 'The Good Fight'
- Elisabeth Moss por 'El cuento de la criada'
- Michaela Jaé Rodriguez por 'Pose'

Mejor actor de televisión de musical o comedia

- Anthony Anderson por 'Black-ish'
- Nicholas Hoult por 'The Great'
- Steve Martin por 'Solo asesinatos en el edificio'
- Martin Short por 'Solo asesinatos en el edificio'
- Jason Sudeikis por 'Ted Lasso'

Mejor actriz de televisión de musical o comedia
- Hannah Einbinder por 'Hacks'
- Elle Fanning por 'The Great'
- Issa Rae por 'Insecure'
- Tracee Ellis Ross por 'Black-ish'
- Jean Smart por 'Hacks'

Mejor actor secundario de televisión
- Billy Crudup ('Morning Show')
- Kieran Culkin ('Sucesión')
- Mark Duplass ('Morning Show')
- Brett Goldstein ('Ted Lasso')
- O Yeong-su ('El juego del calamar')

Mejor actriz secundaria de televisión
- Jennifer Coolidge ('Loto blanco')
- Kaitlyn Dever ('Dopesick')
- Andie MacDowell ('Maid')
- Sarah Snook ('Succession')
- Hannah Waddingham ('Ted Lasso')

Mejor actor de miniserie o película para televisión
- Paul Bettany ('WandaVision')
- Oscar Isaac ('Escenas de un matrimonio')
- Michael Keaton ('Dopesick')
- Ewan McGregor ('Halston')
- Tahar Rahim ('La serpiente')

Mejor actriz de miniserie o película para televisión

- Jessica Chastain ('Escenas de un matrimonio')
- Cynthia Erivo ('Genio: Aretha')
- Elizabeth Olsen ('WandaVision')
- Margaret Qualley ('Sirvienta')
- Kate Winslet ('Mare of Easttown')

Mejor miniserie o película para televisión
- 'Dopesick' (Hulu)
- 'Acusación: American Crime Story' (FX)
- 'Maid' (Netflix)
- 'Mare of Easttown' (HBO)
- 'The Underground Railroad' (Amazon Prime Video)

En un mundo pragmático y racional perfecto, los últimos Globos de Oro hubiesen sido los mejores de la historia. Sin gala, sin retransmisión, sin alfombra roja, sin invitados. Sin las preguntas vergonzantes a pie de pista sobre el color de las uñas de los pies o el nivel de felicidad de los premiados. Sin el monólogo introductorio ácido-pero-no-demasiado que año tras año decepciona más que el anterior. Sin los análisis falsamente sesudos de una gala casi siempre previsible y siempre demasiado larga. Este 2022, los Globos de Oro se han resumido en una escueta nota de prensa con la lista de ganadores y a otra cosa. Mejor que la velocidad de reproducción x1,5 de Netflix. Al turrón.

Hollywood Críticas de cine
El redactor recomienda