¿Cómo era Ana Bolena? Esto es lo que se sabe del rostro que enloqueció a Enrique VIII... y a Twitter
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Polémica por la miniserie de HBO

¿Cómo era Ana Bolena? Esto es lo que se sabe del rostro que enloqueció a Enrique VIII... y a Twitter

Los pocos textos de la época que se conservan describen a la reina que acabó en el patíbulo como una mujer mediana, de piel y cabellos oscuros, que cautivó a la corte con su carisma

Foto: Promoción de la miniserie 'Ana Bolena'. (HBO Max)
Promoción de la miniserie 'Ana Bolena'. (HBO Max)

La miniserie 'Ana Bolena', disponible desde este martes en HBO Max, está dando que hablar y no por su contenido, sino por el mismo motivo que hace unos años lo hizo la elección de Halle Bailey como protagonista del 'remake' de 'La Sirenita'. Al igual que la Ariel de carne y hueso, Jodie Turner-Smith, encargada de dar vida a la mujer que enloqueció a Enrique VIII, ha desatado una polémica estéril en redes sociales por su color de piel.

¿Cómo era en realidad Ana Bolena? La respuesta más honesta es que no se sabe a ciencia cierta, en gran parte porque tras ser ejecutada se destruyeron la mayoría de documentos en los que aparecía su nombre. Una de las pocas descripciones que se conserva de ella es obra del embajador veneciano en la corte de Enrique VIII que, tras conocerla, en 1532, escribió: "No era una de las mujeres más hermosas del mundo".

Esta afirmación tiene sentido porque sus rasgos no eran convencionales según el canon de belleza de la época. "El cutis oscuro y el pelo negro le daban un aura exótica en una cultura que veía la palidez blanca como la leche como parte imprescindible de la belleza", valora la investigadora Karen Lindsey en su libro 'Divorced Beheaded Survived: A Feminist Reinterpretation of the Wives of Henry VIII', donde recoge los testimonios de quienes la conocieron en vida.

Al parecer, era de estatura media, tenía unos ojos "negros y hermosos" y un cabello moreno que siempre llevaba suelto, pero su mejor arma era el carisma. "El encanto de Ana estaba no tanto en su aspecto físico como en su viva personalidad, su elegancia, su agudo ingenio y otras habilidades (...). Destacó en el canto, componiendo música, bailando y conversando. No era sorprendente, por tanto, que los jóvenes de la corte pulularan a su alrededor", relata la historiadora Alison Weir en 'Enrique VIII, el rey y la corte'.

Un solo retrato confirmado

Varios retratos de la reina han sobrevivido a la 'damnatio memoriae' o condena de la memoria que siguió a su ejecución. Sin embargo, su identidad solo está confirmada en uno: el que aparece en una medalla de plomo tallada en 1534 para celebrar la fertilidad de la mujer llamada a darle al rey inglés el hijo que tanto ansiaba. Este abalorio, que se expone en el British Museum de Londres, solo pudo haber sido esculpido con la aprobación del monarca. De ahí que se considere la única imagen fidedigna.

placeholder Retrato de Ana Bolena. (National Gallery)
Retrato de Ana Bolena. (National Gallery)

También existen varios cuadros en los que aparece representada como una joven blanca de cara alargada y pelo castaño, pero en ninguno de ellos la veracidad está garantizada. Hasta hace poco, se creía que el exhibido en la National Gallery, de autoría anónima, era el más realista. No obstante, un estudio científico descartó la posibilidad en 2015. "El sistema ha comparado la imagen de la medalla con cuatro pinturas de la época Tudor y no ha podido encontrar una coincidencia con algunos retratos", explicaba Amit Roy Chowdhury, de la Universidad de California, a 'The Guardian'. Algunos expertos afirman que la mujer de ese cuadro no sería Bolena, sino Jane Seymour, la tercera esposa de Enrique VIII.

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