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Así vive el Día de la Hispanidad una líder indígena ecuatoriana
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Así vive el Día de la Hispanidad una líder indígena ecuatoriana

Los españoles desconocen cómo viven esta fiesta una parte de los pueblos latinoamericanos

Foto: Indígena de la Amazonía ecuatoriana en una manifestación en Quito. (EFE)
Indígena de la Amazonía ecuatoriana en una manifestación en Quito. (EFE)

El miércoles 12 octubre es, oficialmente, ‘fiesta nacional’ o el ‘día de la hispanidad’ para los sectores más patriotas del país. De una forma u otra se festeja la llegada de Cristobal Colón al continente americano en 1492. Sin embargo, este miércoles la festividad viene cargada de una intensidad que no veíamos en años anteriores. Recientes declaraciones de políticos conservadores españoles calificando el proceso de colonización como un ‘salto más hacia la civilización’, han provocado la indignación de historiadores que, por un instante, han apartado los pupitres y han dado el salto a la ‘arena pública’, siendo entrevistados en diversos medios donde, al igual que en sus 'papers', han teorizado sobre ‘los usos del pasado’. Sin embargo, en este tira y afloja entre políticos que necesitan acercarse al pasado colonial como una oportunidad de marketing, e historiadores que les responden con sendas reflexiones intelectuales, hay un gran ausente. Los españoles desconocen cómo viven este día una parte de los pueblos latinoamericanos que miran por igual a los reyes que les conquistaron desde el viejo continente, así como a los presidentes de las nuevas repúblicas que supuestamente dejaron atrás el pasado colonial. Estamos hablando de los pueblos indígenas.

En Ecuador, estamos de celebración, ya que entre este año y el que viene se conmemora el bicentenario de la ‘batalla de Pichincha’, cuando en 1822 los criollos rebeldes lideraron la independencia de la ‘Real Audiencia de Quito’ frente al imperio español. En estos casi doscientos años, la hacienda ha sido el lugar predominante en la que el indio (ahora llamado indígena) ha trabajado primero para el español y más tarde para el mestizo. Si hoy en día tienen la oportunidad de que les inviten a una comida en una hacienda ecuatoriana, lo más probable es que los camareros sean de un tono de piel más oscuro que la del dueño de la hacienda. Lo más probable también es que estos camareros hablen entre ellos en kichwa, una lengua que por más que en la actual constitución ecuatoriana la considere oficial, en buena parte de la sociedad, al igual que en los tiempos de la colonia, se percibe como una lengua que habla ‘gente pobre, sin estudios, acostumbrada a agachar la cabeza y sin muchas aspiraciones personales. Gente que en realidad no lucha por sus sueños como haría cualquier ecuatoriano, es decir, cualquier mestizo’.

La liberación no fue para los indígenas. La liberación fue para una clase que dependía de la corona española

Desde esta narrativa que impregna gran parte de la vida social en buena parte del continente americano, Nayra Chalán, vicepresidenta de la Confederación de Pueblos de la Nacionalidad Kichwa (ECUARUNARI), no celebra el bicentenario alegando que es “un cuestionamiento que nosotros tenemos con la república. La liberación no fue para los indígenas. La liberación fue para una clase que dependía de la corona española. Y nosotros fuimos carne de cañón de esta clase que fundó el estado ecuatoriano.” Chalán remata, “nosotros (el movimiento indígena) reconocemos más el valor que tiene esta lucha, antes que lo que el estado ha podido concesionarnos”.

Hay que recordar que desde que Ecuador se constituye como república durante la segunda quincena del siglo XIX, no es hasta el siglo XX cuando el indígena entiende que no puede ser simplemente un campesino a los ojos de terratenientes andinos que ven en él una suculenta mano de obra. En países vecinos como Bolivia y Perú el ‘sueño del Inca’ (en donde primaba la comunidad frente al individuo) había logrado que una buena parte de sus poblaciones se hayan identificado (aunque fuese de forma meramente simbólica) con las tradiciones ancestrales. En Ecuador, el siglo XX es donde el campesinado se transforma en ‘movimiento indígena’ aprovechándose de una serie de instituciones que les brinda la modernidad (como sindicatos y partidos políticos) y que les sirven para luchar por la defensa del territorio. Para Nayra y el resto del movimiento indígena celebrar el bicentenario de independencia conllevaría olvidar que los terratenientes andinos heredaron los privilegios de la colonia, y como a los ojos de estos pueblos ancestrales las concesiones a mineras y a petroleros de los últimos gobiernos ecuatorianos hacen que el estado moderno sea casi indistinguible en sus prácticas de la antigua colonia española.

Para nosotros la Hispanidad es el Día de la Resistencia

Cuando dejamos de hablar del bicentenario, le pregunto a Chalán por la celebración del 12 de octubre en España. La líder responde tratando de interpelarme: ‘yo no sé si la izquierda española festeja la hispanidad. Para nosotros es declarado el día de la resistencia’. Una de las grandes diferencias entre la historia que hemos estudiado en los colegios de España y la historia que han vivido los indígenas en Ecuador es que para los primeros ‘el descubrimiento’ es un momento estático, mientras que para los segundos ‘la conquista’ un proceso que dura hasta nuestros días. Si para los españoles la llegada de Colón posibilita y, en cierta forma propicia, la llegada de la modernidad tanto al continente americano como al europeo, cuando Chalán habla de ‘resistencia’ es porque en Ecuador los indígenas de la Amazonía y de la costa han sido despojados de sus tierras hasta épocas muy recientes.

El escritor Johann Wolfang Von Goethe, en su intento por comprender al ser humano desde sus vínculos profundos con la naturaleza, dijo que “los mismos eventos suenan diferente en la tarde a como sonaron por la mañana”. Ecuador tiene un paisaje montañoso (andino) parecido a sus vecinos Perú y Colombia, y un idioma como el español que es la lengua vehicular en la que se comunican la mayoría de sus habitantes. Los pueblos originarios (o indígenas) sean seguramente la única singularidad cultural a la que estos países se pueden agarrar, y sin embargo Chalán responde claramente a la gran pregunta que ronda a los seres humanos en el actual siglo XXI, la identidad: ‘Soy ecuatoriana por herencia y por fatalidad… pero yo pertenezco a un pueblo indígena’.

En este ‘día de la hispanidad’, podríamos irnos a la cama agarrándonos a un gran relato, y así poder dormir más tranquilos. Otra opción es tratar de entender nuestras vidas a través de testimonios que a lo mejor tienen que ver, más de lo que nos imaginamos, con como damos sentido a un pasado que se resiste a despegarse del presente.

*Nicolás Buckley es historiador oral. Actualmente trabaja en una investigación que trata de entender el Ecuador moderno a través de testimonios de mujeres indígenas

El miércoles 12 octubre es, oficialmente, ‘fiesta nacional’ o el ‘día de la hispanidad’ para los sectores más patriotas del país. De una forma u otra se festeja la llegada de Cristobal Colón al continente americano en 1492. Sin embargo, este miércoles la festividad viene cargada de una intensidad que no veíamos en años anteriores. Recientes declaraciones de políticos conservadores españoles calificando el proceso de colonización como un ‘salto más hacia la civilización’, han provocado la indignación de historiadores que, por un instante, han apartado los pupitres y han dado el salto a la ‘arena pública’, siendo entrevistados en diversos medios donde, al igual que en sus 'papers', han teorizado sobre ‘los usos del pasado’. Sin embargo, en este tira y afloja entre políticos que necesitan acercarse al pasado colonial como una oportunidad de marketing, e historiadores que les responden con sendas reflexiones intelectuales, hay un gran ausente. Los españoles desconocen cómo viven este día una parte de los pueblos latinoamericanos que miran por igual a los reyes que les conquistaron desde el viejo continente, así como a los presidentes de las nuevas repúblicas que supuestamente dejaron atrás el pasado colonial. Estamos hablando de los pueblos indígenas.

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