Historia de un pelotazo: May Sarton, la escritora que encumbró a una pequeña editorial
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le hizo jugar en otra liga

Historia de un pelotazo: May Sarton, la escritora que encumbró a una pequeña editorial

El sello Gallo Nero publicó a esta escritora belga-estadounidense en plena pandemia y se ha convertido en toda una sorpresa gracias a las lectoras y las libreras

Foto: La escritora May Sarton en 1955. (Alamy)
La escritora May Sarton en 1955. (Alamy)

May Sarton sería todavía una escritora desconocida en España si no hubiera sido por el ojo avizor de la editora italiana Donatella Ianuzzi. Afincada en España desde hace más de 20 años y con más de 10 al frente de su pequeña editorial Gallo Nero, se topó con la autora belga-estadounidense “por casualidad”, pero haciendo su trabajo: “Yo leo muchas reseñas literarias y leí una sobre un libro suyo de ficción, pero en el que ya mostraba temáticas como cómo se enfrenta al envejecimiento y esa vida infinita que es la muerte. Eso me interesó”, explica a El Confidencial.

Compró los derechos de tres títulos, ‘ Anhelo de raíces’, ‘ Diario de una soledad’ y ‘The fur person’ (aún no publicado). Lanzó el primero en plena pandemia y premio: comenzó a correrse la voz, el nombre de Sarton se multiplicó por las redes sociales y enseguida se puso en 5.000 ejemplares vendidos y tuvo que hacer tres reimpresiones. Quizá un número escueto para un gran grupo (aunque no tanto si nos atenemos a las cifras medias de ventas: 2.500). A buen seguro una cifra generosa para un sello que no tira más de 1.000-1.500 ejemplares de sus títulos. “Sí, es mucho. Y, para mí, sorprendente porque, cuando se trata de literatura, la competencia es más feroz en las librerías y es mucho más complicado que alcance esa cifra tan rápidamente”, confirma. De repente, Sarton le hizo jugar en otra liga.

placeholder 'Anhelo de raíces'.
'Anhelo de raíces'.

En todo este tiempo, Ianuzzi, que trabaja sola y se rodea de colaboradores externos para tareas de corrección, maquetación, diseño y traducción, ha elaborado un catálogo exquisito en el que aparecen nombres como Pasolini, Fellini, Boris Vian, Jack London o toda una pléyade de autores japoneses, además de abundante novela gráfica. Muy 'gourmet'. Libros con un alto valor literario en los que Sarton se ajusta como anillo al dedo, pero, como la propia editora destaca, con una salvedad: “Mi editorial es bastante heterodoxa. No publico cosas exclusivamente para mujeres, pero esta vez la recepción fue brutal, sobre todo por parte del público femenino. Cayó en ese nicho y fue una sorpresa”, manifiesta mientras alude directamente a “la prescripción de las lectoras y las libreras” como la clave de esta sorpresa editorial. “Así es como se venden los libros. También ha habido libreros, eh, pero es verdad que ha tocado más la esfera femenina, que para mí era más desconocida”, redunda.

El nombre de Sarton se multiplicó por las redes sociales y enseguida se puso en 5.000 ejemplares vendidos y tuvo que hacer tres reimpresiones

¿Quién es May Sarton?

¿Y quién es exactamente May Sarton para que en estos meses pandémicos haya calado tanto en el lector? Nacida en 1912 en Bélgica, hija de un historiador y una artista, la familia se mudó a Inglaterra con el estallido de la I Guerra Mundial, aunque enseguida se trasladarían a Boston, donde el padre empezó a ejercer como profesor en la Universidad de Harvard. A los 19 años, Sarton se marchó a París donde se codeó con autores como Virginia Woolf, Julian Huxley o Elizabeth Bowen y empezaría a escribir. De los años 30 es su primera novela, aunque ya había escrito varios poemarios, tarea esta de la poesía que no abandonaría nunca (y, de hecho, en muchas ocasiones es más conocida como poeta que como novelista). De vuelta a los EEUU en los años 40, pronto se convertiría en una escritora muy reconocida y citada en las universidades. Publicó toda su vida con Norton & Company, fundada en 1923 y que funciona como cooperativa desde los años 60. Es el sello que la sigue reeditando. "En Amazon puedes encontrar un montón de libros suyos en inglés", comenta Ianuzzi.

placeholder May Sarton de joven.
May Sarton de joven.

El libro con el que ha aterrizado en España, ‘Anhelo de raíces’ fue escrito en 1968, cuando se compró una casa en Nelson, New Hampshire, tras la muerte de su padre. Es un texto autobiográfico en el que la autora cuenta, precisamente, cómo empieza a rellenar esa casa en medio del campo en la que vive sola, cómo empieza a cuidar del jardín o cómo se crea diferentes rutinas para conciliar consigo misma porque “la rutina no es una prisión, sino el camino hacia la libertad del tiempo”, escribe.

Cuenta cómo se crea diferentes rutinas para conciliar porque “la rutina no es una prisión, sino el camino hacia la libertad del tiempo”

“En aquel primer fin de semana establecí el rito de la cena. Cuando me sentara a la mesa, tenía que haber flores; debía haber una botella de vino y que la mesa estuviera puesta con esmero, como el mejor sirviente. Un libro abierto para poder leer, el equivalente a la conversación civilizada para un solitario. Todo estaba preparado como para recibir a un invitado y el invitado de la casa iba a ser yo”, escribe en otro párrafo.

Esta sencillez, y su filosofía de la vida de apreciar los detalles y las pequeñas cosas, es lo que, según Ianuzzi, acabó entusiasmando a tantos lectores que andaban cuasi encerrados en sus casas. Muchos de ellos solos (o solas). Por el libro se deslizan temáticas como el aislamiento, la soledad, la amistad, el amor, la naturaleza (particularmente de las flores), y está dedicado a su pareja, Judy, si bien tampoco es que hable demasiado de ella. "En sus libros sí habla abiertamente de la homosexualidad femenina, y eso en aquellos años no era lo más normal. Pero no hace literatura lésbica. Siempre intentó separar las dos cosas", completa Ianuzzi.

La cara B

Estos días la editora publica el segundo de los títulos contratados, ‘Diario de una soledad’. Ha preparado 2.500 ejemplares de primera tirada para evitarse sorpresas desagradables como una reimpresión no prevista “que también tienes que pagar”. Sopesa que no tendrá el impacto de ‘Anhelo de raíces’, pero “cuando creas un público tienes ya una base y publicas con más seguridad”.

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'Diario de una soledad'.

En este segundo libro, los lectores (o ellas, sobre todo), se van a encontrar con la Sarton que ya conocen, pero mucho menos luminosa, menos empática, más triste e iracunda. Lo curioso es que este diario se escribió muy poco después de ‘Anhelo de raíces’, cuando parecía una mujer extraordinariamente feliz en su nueva casa.

“Anhelo de raíces’ me ha granjeado muchos amigos en este oficio (...), pero he empezado a darme cuenta de que el libro presenta una visión falsa que yo ni siquiera pretendí ofrecer, pues apenas menciona la angustia, los arrebatos de ira, de mi vida en este lugar (...). Vivo sola, tal vez sin otro motivo que afirmarme como criatura imposible; distinguida por un temperamento que nunca he aprendido a manejar como es debido”, escribe casi nada más empezar.

"Son dos personas, una la que está centrada en la casa y que le quitaba esa depresión y la otra la que muestra el malestar de la soledad"

La sensación durante la lectura es que se puede ser muy feliz cuidando una planta, pero la planta no te va a abrazar cuando lo necesitas. “Sí, este libro es la cara B del otro. Pero es que uno estaba destinado a una publicación, es decir, se iba a leer, y el otro era el diario íntimo en el que cuenta lo que estaba sintiendo de verdad. Son dos personas, una la que está centrada en la casa y que le quitaba, de alguna manera esa depresión, y la otra la que muestra el malestar de la soledad”, explica Ianuzzi, que, no obstante, no cree que uno de los libros sea la imagen real y la otra la falsa. “Las dos son reales. Nos pasa a todos. Hay una fachada, una parte en la que necesitas no pensar en las cosas de la vida y distraerte. Y es también un disfrute real. Lo que pasa es que luego está la otra parte y quien tiene cierta sensibilidad tiene siempre de fondo ese lado trágico, de debilidad, de momentos oscuros…”.

Y el tercero: un gato

Dentro de unos meses llegará el tercer libro que Ianuzzi contrató de Sarton, ‘The fur person’, algo así como ‘La persona peluda’, que no es otra que su gato. Como otros muchos escritores, desde Borges a Bradbury, Bukowski, Twain o las hermanas Brönte, tuvo mucha relación con los felinos durante toda su vida, y este es el homenaje a uno de ellos. “Es un clásico de la literatura de gatos y a ella le pega muchísimo. Además, en este caso, la historia se cuenta desde el punto de vista del gato”, cuenta la editora.

placeholder May Sarton en su casa.
May Sarton en su casa.

Sarton vivió 83 años (murió en 1995) y escribió un total de 53 libros, 19 novelas, 17 libros de poesía, 15 obras de no ficción (muchas de ellas son diarios), dos libros infantiles, una obra de teatro y varios guiones. Ianuzzi piensa seguir revelando al público español toda esta ingente obra. “Voy a seguir porque tiene otros diarios muy bonitos y uno al año creo que voy a poder ir sacando”, sostiene. Y, además, gracias a ella muchos más libreros saben quién es y no hay que dejarlo escapar. “Está muy bien que le hagas ganar dinero a un librero porque después se acuerda más de ti. A mí me están conociendo más ahora”, zanja.

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