Dos británicos en Madrid: "Los madrileños son gente muy local que juega a cosmopolita"
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Dos británicos en Madrid: "Los madrileños son gente muy local que juega a cosmopolita"

Los escritores Helen Crisp y Jules Stewart acaban de publicar el último volumen de su trilogía sobre la ciudad

placeholder Foto: De izquierda a derecha: 'Madrid, the History', 'Madrid' y su último trabajo, 'Madrid, Midnight City'.
De izquierda a derecha: 'Madrid, the History', 'Madrid' y su último trabajo, 'Madrid, Midnight City'.

Esta pareja de escritores afincados en Londres acaba de publicar el tercero de sus libros dedicados a Madrid, una ciudad —y una comunidad autónoma— que todavía no es tan conocida como debiera en el mundo anglosajón. Expertos tanto en su historia y su literatura como en las muchas diversiones que ofrece, Helen Crisp y Jules Stewart subrayan, en una conversación en el Instituto Cervantes de Londres, qué hace única a Madrid entre las capitales continentales y cómo podemos venderla mejor.

placeholder Los autores Helen Crisp y Jules Stewart, en el Instituto Cervantes de Londres.
Los autores Helen Crisp y Jules Stewart, en el Instituto Cervantes de Londres.

PREGUNTA. Tras escribir tanto acerca de Madrid, no podemos evitar pensar que lo que tienen con la capital española es una especie de historia de amor. ¿Cómo surgió?

JULES STEWART. Mi primer encuentro con Madrid se remonta más años atrás de los que me atrevo a recordar. En concreto, fue en el año 1962 cuando asistí a un curso de español en la Universidad Complutense. Poco sospechaba entonces que esta ciudad me llegaría a parecer un día la más dinámica y fascinante del mundo. Ocho años después, me encontré viviendo en Madrid, donde trabajé primero como periodista autónomo y más tarde como corresponsal para Reuters. A lo largo de casi veinte años, me di cuenta de que la magia de Madrid no reside tanto en sus tesoros artísticos o monumentos históricos, aunque la ciudad esté repleta de ellos, como en algo de mucha más importancia, al menos para mí: la gente. Los madrileños pertenecen a una especie muy peculiar, un tipo muy local que juega a cosmopolita; y ahí está el encanto. Tras una fachada de duros trabajadores, discutidores y serios, se esconde un alma compasiva que sigue creyendo en el disfrute pleno de la vida. Eso es lo importante para mí.

placeholder Universidad Complutense de Madrid en mayo de 1968. (Archivo Alcázar)
Universidad Complutense de Madrid en mayo de 1968. (Archivo Alcázar)

HELEN CRISP. Fui muy afortunada al contar con Jules como guía que me presentó la ciudad. Cuando nos conocimos, nunca había estado en España y Madrid fue la primera ciudad que visité, así que siempre ha sido el corazón de España para mí. Tener a alguien tan conocedor que me enseñara la ciudad y me transmitiera su amor por ella fue y sigue siendo increíble. Madrid cuesta un poco de conocer, pero te devuelve con creces este esfuerzo. La ciudad tiene un sinfín de partes, barrios y costumbres locales fascinantes que perduran en el tiempo. Es una ciudad que se debe conocer andando, topándose con nuevos descubrimientos, ya sea un pequeño museo que siempre ha estado ahí, pero no se conocía, o un nuevo bar con cócteles exóticos y cocina fusión, aspectos en los que Madrid sobresale.

P. A menudo se puede encontrar a personas, en el Reino Unido y Europa continental, que han ido a Barcelona, Sevilla o Granada y, por supuesto, Lisboa en Portugal. ¿Por qué no Madrid?

HC. "Madrid" como destino no evoca de inmediato una «vista» emblemática de lo que la gente asocia con la ciudad. Es más sutil en lo que respecta a lo que tiene para ofrecer. Para los fanáticos del arte, ha sido durante mucho tiempo uno de los destinos principales. La ciudad cuenta con las mejores galerías del mundo y siempre hay algo nuevo que ver con una gran variedad de exhibiciones especiales. Para las personas que no desean pasar horas en galerías, la ciudad se ve envuelta en un halo de misterio. La vida nocturna se ha mantenido en secreto y no cabe duda de que hace frente a la de Barcelona. Madrid cuenta con edificios preciosos y espacios encantadores al aire libre, entre los que se incluyen el Parque del Retiro y el recién renaturalizado Madrid Río, junto al Río Manzanares, además de sus plazas. Creo que la gente no consigue valorar los paseos por la ciudad, a lo largo de los cuales siempre hay una buena cafetería cerca en la que hacer un descanso y reponerse.

JS. Madrid cuenta con mucha competencia y creo que necesita hacer un esfuerzo superior para venderse como destino turístico internacional. Barcelona cuenta con una gran trayectoria de éxitos en marketing, mientras que Sevilla, Granada y Lisboa llevan décadas y, en algunos casos siglos, encabezando las listas de los destinos de vacaciones de los viajeros.

Madrid se podría promocionar como la escapada urbana en Europa con la más amplia variedad

P. ¿Qué consejo les darían a las autoridades locales para promocionar la ciudad en el extranjero?

JS. Madrid alberga festivales increíbles. Toda persona que haya leído a Ernest Hemingway conoce las corridas de toros de Pamplona. ¿Quién conoce el festival de la Virgen de la Paloma, las procesiones de Semana Santa o San Isidro? Los lugares como Conde Duque, el Teatro Real y el Teatro de la Zarzuela, por no mencionar los museos de primera categoría de la ciudad, han hecho que Madrid sea uno de los principales centros culturales de Europa, y eso se debe conocer.

HC. Creo que Madrid se podría promocionar como la escapada urbana en Europa con la más amplia variedad: hoteles de primera categoría con excelentes restaurantes, bares, balnearios y centros de belleza. Es una gran ciudad para ir de compras. Y reúne todas las artes y culturas, desde los Antiguos Maestros al arte contemporáneo más vanguardista. Una ciudad de calles y plazas silenciosas que descubrir fuera de los itinerarios comunes y la vida nocturna de una ciudad que nunca duerme.

placeholder Portada de 'Las noches del Buen Retiro', de Pío Baroja, 1952. (Colecciones Austral)
Portada de 'Las noches del Buen Retiro', de Pío Baroja, 1952. (Colecciones Austral)

P. ¿Qué escritores considera que representan mejor una imagen de Madrid?

JS. Uno de los libros que me parecen más esclarecedores con respecto a Madrid es 'Las noches del Buen Retiro' de Pío Baroja, publicado a principios del siglo XX. Francisco Umbral tiene dos obras que considero que revelan detalles fascinantes de una Madrid más contemporánea, a saber, 'Madrid 1940' (1993) y sobre todo 'Amar en Madrid' (1972). Otro clásico es la obra entretenida y anecdótica de Corpus Barga, 'Paseos por Madrid'. En cuanto a escritores actuales, la ficción de Muñoz Molina revive el Madrid de los noventa, mientras que Elvira Lindo ofrece a los lectores una desternillante historia de niños de clase obrera en Madrid con Manolito Gafotas.

PREGUNTA. Y, para terminar, cuénteme cómo sería el fin de semana ideal.

HC. El fin de semana ideal transcurre en las diferentes facetas de Madrid. Aunque no se pare en todo el día y gran parte de la noche, la clave es planear una mezcla de actividades y descansos para tomar algo entre estas. Compruebe los horarios de apertura para planificar todo correctamente y tener tiempo de ir de compras, visitar galerías y lugares históricos. Las tiendas más pequeñas y tradicionales cerrarán los viernes por la tarde, pero estarán abiertas por la noche. También abren los sábados por la mañana, pero es probable que estén cerradas durante el resto del fin de semana. Las galerías principales ofrecen un amplio horario de apertura durante los fines de semana, por lo que son una buena apuesta para las tardes, cuando los lugares más pequeños cierren después de las 2:00 p. m.

Podría sugerir un paseo alrededor de las tiendas de las calles antiguas del Barrio de las Letras y visitar la casa de Lope de Vega

En primer lugar, en vez de quedarnos en el hotel, siempre nos gusta ir a una cafetería para desayunar y comenzar la jornada con un fuerte café y pastelería de Madrid. Después, nos disponemos a ir a nuestra primera parada. Podría sugerir un paseo alrededor de las tiendas de las calles antiguas del Barrio de las Letras y visitar la casa de Lope de Vega. Después, diríjase a la Plaza Mayor, paseando por la plaza principal a través de sus arcos para hacer una parada y tomar un tentempié en el Mercado de San Miguel, antes de que haya demasiada gente. Siga paseando hasta la Ópera, el Palacio Real y la Catedral de la Almudena. Llegados a este punto, será la hora de comer, por lo que escoja un bar con una buena selección de pinchos en el mostrador, como la Cervecería Alemana o el Café de Oriente, algún bar de mejor categoría o el práctico El Brillante para probar el mejor bocadillo de calamares de Madrid.

placeholder Palacio Real de Madrid. (Diego Delso)
Palacio Real de Madrid. (Diego Delso)

Después de la comida, llega la hora de asistir a una de las grandes galerías: Reina Sofía para el mejor arte del siglo XX, el Prado para la experiencia clásica de Madrid de Velázquez y Goya o el Museo Thyssen-Bornemisza para unas pinceladas a través de lo más destacado del arte occidental. Tras esto, habrá que retomar fuerzas para la tarde. La tradicional La Mallorquina en la Puerta del Sol puede ser el lugar ideal. El centro comercial de El Corte Inglés, entre otras cadenas, estará abierto para hacer unas compras a lo largo de la Gran Vía. Ha llegado la hora de regresar al hotel para darse una ducha y cambiarse. La noche comienza con un jerez previo a la cena en la taberna La Venecia, seguido de una cena en Julián de Tolosa o La Huerta de Tudela para degustar la cocina navarra, y, para acabar, unos cócteles en un bar de las azoteas de Madrid.

placeholder 'La Pradera de San Isidro' (1788), de Goya, expuesto en el Museo del Prado.
'La Pradera de San Isidro' (1788), de Goya, expuesto en el Museo del Prado.

Seguramente querrá comenzar lentamente el domingo desayunando en el legendario Café Comercial, restaurado con el esplendor de la Belle Époque, seguido de un paseo por el mercado del Rastro. Después tendrá tiempo de programar una visita a uno de los museos pequeños antes de que cierre sobre las 2:00 p. m., como el Museo del Romanticismo, que se centra en la era romántica del siglo XIX, o la encantadora casa y estudio de Joaquín Sorolla. Para comer, los cafés del Paseo de Recoletos, Café Gijón o El Espejo son una buena opción, con terrazas frescas al aire libre durante los meses de verano. Un paseo por el Parque del Retiro es una de las tradiciones favoritas en Madrid para un domingo por la tarde. Tendrá la oportunidad de sentarse y disfrutar de un buen refrigerio en los bares y las cafeterías de la Plaza Santa Ana. Después, regresamos al hotel para descansar y prepararnos para la cena.

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