EN LA CIUDAD DE TIKAL (GUATEMALA)

Descubren el sofisticado sistema de filtrado de agua de los mayas: "Sería efectivo hoy"

Un equipo de investigadores ha conseguido encontrar dos minerales utilizados por la civilización maya para purificar el agua con que contaban en sus manantiales

Foto: Descubren el sofisticado sistema de filtrado de agua de los mayas: Sería efectivo hoy. (EFE)
Descubren el sofisticado sistema de filtrado de agua de los mayas: "Sería efectivo hoy". (EFE)

La cultura maya es una de las más misteriosas de todos los tiempos. Cómo en pleno siglo IV a.C. pudieron construir algunas de las estructuras más impresionantes del mundo, cómo prosperó su civilización y, sobre todo, cómo colapsó prácticamente de la noche a la mañana continúa siendo todo un misterio. Sin embargo, algo parece claro: el agua se erigió como un elemento fundamental en todos los casos. Ahora, un estudio desvela un elemento clave del tratamiento del líquido elemento.

Tikal, en Guatemala, es una de localizaciones arqueológicas más importantes del mundo maya. Construida durante los primeros años del siglo IV a.C., tuvo su gran apogeo en el periodo clásico, es decir, entre el año 200 y el 900 d.C., convirtiéndose en uno de los centros sociales más importantes de esta cultura. Sus avances tecnológicos iban muy por delante de su propia época, como se ha demostrado ahora al encontrar un sistema para depurar el propio agua.

La ciudad contaba con cinco reservorios de agua que se llenaban gracias a los arroyos cercanos. Uno de ellos era el embalse Corriental, que analizó recientemente un equipo de científicos de la Universidad de Cincinnati. Hace solo unos meses, salía a la luz una hipotética teoría de por qué los mayas abandonaron Tikal a toda velocidad, y podía estar relacionado con la contaminación del agua. Estudiando esta situación, el equipo del doctor Kenneth Tankersley se encontró con una sorpresa.

Se sabe que los mayas decoraban sus edificios con pigmentos extraídos de la naturaleza, siendo uno de los principales el cinabrio, que otorgaba un gran color rojo a sus construcciones. Pero el problema es que, en realidad, es tóxico: está compuesto por un 15% de azufre y un 85% de mercurio, y al contacto con el agua —y con el paso de los años— terminarían por dar lugar a dos cianobacterias, Planktothrix y Microcystis, que podrían haber provocado que el agua se volviera tóxica.

Investigando este hecho, el equipo dirigido por Tankersley halló en Corriental algo inesperado: cantidades ingentes de cuarzo cristalino y zeolita. Ambos minerales llamaron poderosamente la atención de los expertos, pues no eran elementos habituales de la zona y tuvieron que ser transportados por un motivo concreto, desde distancias superiores a los dos días caminando. ¿Qué significaba? Muy sencillo: ambos elementos eran un filtro de agua, explican en su estudio publicado en 'Nature'.

Los pupilos de Tankersley llegaron a esta conclusión gracias a un estudio previo del doctor Nicholas Dunning, coautor del actual estudio, que aseguraba que un mineral, conocido como toba volcánica trabajaba como importante filtro del agua, eliminando todo tipo de impurezas que se podían observar a simple vista e, incluso, muchas otras imperceptibles para el ojo humano. Un manantial con esta roca volcánica manaba relativamente cerca de la ubicación de Tikal.

El agua, básico para la civilización

Aquellos manantiales eran muy cotizados por la gran pureza de su agua y, así, los mayas pudieron reconocer qué materiales formaban la toba y, con ello, crear sus propios filtros. Para ello, tuvieron que desplazarse a unos 35 kilómetros de Tikal para conseguir transportar tanto el cuarzo como la zeolita, una distancia realmente importante hace más de 2.000 años, especialmente para una civilización que no contaba con animales de carga para portear estos materiales.

Históricamente, se han descubierto otros sistemas de filtrado de agua hace unos 1.500 años, tanto en Grecia, como Egipto o en el sur de Asia, pero ninguno tan sofisticado como el hallado en Tikal. Los científicos están convencidos de que los mayas utilizaban estos dos minerales para filtrar las impurezas visibles del agua, sin ser conscientes de que las características tanto del cuarzo como de la zeolita permiten, además, eliminar una serie de bacterias dañinas para el ser humano.

"Este sistema de filtrado de agua todavía sería efectivo a día de hoy y los mayas lo descubrieron hace más de 2.000 años", aseguró Tankersley en un comunicado. Sin embargo, a pesar de su gran efectividad para eliminar toxinas, no fue suficiente para acabar con las cinobacterias que terminaron por contaminar sus acuíferos y provocar un éxodo masivo de la ciudad tras sufrir numerosas muertes durante los últimos años en una de las mayores ciudades que haya visto el ser humano.

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