arranca el festival de teatro clásico

Natalia Menéndez: "En Almagro se respira cultura, imaginación y belleza"

El festival celebra su 40 cumpleaños con 102 representaciones, 25 de ellas estrenos, 13 países participantes y libre de deudas en la que será la última edición con su directora al frente

Foto:  La directora del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, Natalia Menéndez (Efe)
La directora del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, Natalia Menéndez (Efe)

102 representaciones, 25 de ellas estrenos, y 50 compañías de 13 países. Estas son las cifras del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro que arranca hoy para celebrar su 40 cumpleaños. Una edición especial que comienza con la entrega del Premio Corral de Comedias a José Sacristán y el estreno de 'La dama duende' a cargo de la Compañía Nacional de Teatro Clásico y que supondrá un auténtico homenaje a los actores, el público y los vecinos de esta preciosa localidad manchega.

"El festival es para muchos espectadores una cita tan importante como la Navidad", dice Natalia Menéndez, directora de la cita teatral más importante del mundo sobre el Siglo de Oro que tiene su epicentro en el Corral de Comedias. Tras siete años al frente, y aunque asegura que no es momento de hablar de balance sino de 'Respirar festival', como reza su eslogan, Menéndez afronta su última edición con las cuentas saneadas y los objetivos cumplidos. Reconoce que la espina que le queda es la producción, pero destaca que esta será un año muy especial por el aniversario, con multitud de actividades gratuitas, la edición de un libro que recorre su historia y una ejemplar implicación institucional. Almagro "vive su segunda juventud. A mí me parece que todavía ha cumplido muy poco, pero está en la segunda juventud que es la más maravillosa del mundo. Lo digo porque lo he vivido", asegura a El Confidencial.

PREGUNTA: El Festival de Teatro Clásico de Almagro respira este año. Es el primero que está libre de deudas. ¿Cómo se lo encontró hace siete años y cómo se ha llegado hasta aquí?

RESPUESTA: Cuando llegué me hablaron de una deuda que se quintuplicó cuando empezamos a mirar las facturas. Aquello cobró un volumen que no era del que me habían hablado y que era más o menos un millón y medio de euros. Hubo una voluntad política, decidimos hacer una fundación para reunificar la deuda. Ese fue primer paso, por suerte había otras cuestiones más creativas que hacer con la fundación pero fue el motivo primero, y hemos estado seis años, porque todo se ha pagado a 31 de diciembre de 2016. Ha sido probablemente la cuestión que más tiempo y energía nos ha quitado y que menos momentos agradables nos ha proporcionado, pero no siempre se está en el aplauso y en la gestión mucho menos.

P: Supongo que tener las cuentas cuadradas plantea esta edición de otra manera.

R: Lo hace más sencillo en ese aspecto, pero fue a 31 de diciembre cuando se liquidó. En realidad llevamos respirando desde enero de una manera real. Como era tal peso, ahora que se ha quitado y tenemos esta 40 edición en la que hemos provocado tantas cosas, ya solo con el libro por ejemplo que ha sido tal volumen de trabajo, creo que ha sido probablemente el año de más trabajo sin la carga negativa de estar pendiente de la deuda. También los patronos estaban en un momento de crisis, era todo muy complicado.

El Corral de Comedias de Almagro durante una representación (Efe)
El Corral de Comedias de Almagro durante una representación (Efe)

P: 40 años. ¿Cuáles son los logros de Almagro en este tiempo desde esas jornadas académicas que dieron lugar al festival?

R: Muchos. Creo que fue un acierto total por parte de los políticos y de Rafael Pérez Sierra. Supongo que fue un cúmulo de gente, no mucha pero tres o cuatro personas implicadas empezando por Fraga, que en los años 60 ubicó el Corral de Comedias para las grabaciones de Estudio 1 en televisión y fue un pistoletazo de salida, pensando en descentralizar y, sobre todo, en valorar a nuestros clásicos porque la idea partió del Siglo de Oro. Creo que sí, que eso se ha conseguido, que los espectadores y los profesionales conozcan el Siglo de Oro mejor, aunque todavía falta y en cada generación no hay que dar por hecho nada y menos con un siglo tan rico, tan delicioso, duro, cruel y doloroso. Creo que hay que estar todo el tiempo fomentando y creando. Por otro lado, esa idea de descentralización en una ciudad tan bella, hermosa y fuera de lo común y que también los almagreños asumieran y se sintieran orgullosos de ese festival ha sido un logro que se ha ido haciendo poco a poco. Por ejemplo, con la exposición 'El festival y yo', que es un homenaje a los espectadores, hemos recibido sus fotos y escritos y nos han dicho tanto que me he quedado impresionada de lo que ha sido y es el festival para muchos espectadores. Me ha desbordado y ha sido una felicidad comprobar que el festival es para ellos muy importante. Algunos lo consideran una fecha tan importante como la Navidad. Eso me parece precioso. Y no lo ha dicho una persona ni dos. Es muy emocionante. Se ha creado aquí una isla de cultura y cada director ha hecho lo posible por proporcionarla y que viajara por todo el país y fuera. Almagro es un sitio donde se respira cultura, imaginación y belleza.

P: El festival de Almagro es el más importante del Siglo de Oro a nivel mundial. ¿Por qué no presumimos más de ello? ¿Hay complejo de inferioridad o es ese gen cainita nacional?

R: Porque el manchego tiene muchas virtudes —entiendo bien la personalidad manchega y me gusta mucho—, pero tiene al menos un defecto: es muy desconfiado y acomplejado porque ha sido un lugar de paso históricamente. ¿Cómo los demás van a valorar algo que es suyo? Cuando yo estoy absolutamente orgullosa de este festival y he dicho muchísimas veces por activa y por pasiva que es el más importante en el mundo. Los únicos que me miraban con cierta reticencia eran manchegos. Poco a poco se van dando cuenta porque les voy poniendo ejemplos de si hay algún festival de tantos días, de tantos escenarios, que no sea solo Shakespeare, que esté el barroco francés, el isabelino, el Siglo de Oro, la mirada hacia las historias de Asia y no existe.

P: No hablo tanto a nivel local sino más bien de orgullo cultural.

R: Sí lo sabemos. Las compañías saben que estrenar o ser coproducción con Almagro es algo muy diferente que con otros festivales. Los otros festivales nos miran, siempre presentan después. Esa es la mirada más clara y nos parece fantástico que nos miren porque es la madre y el padre de todos los demás polluelos fantásticos que han salido y están saliendo. Pero sí, en España sin duda y cada vez que salgo fuera, sobre todo en América Latina, es impresionante la mirada que hay respecto al festival.

P: A nivel político todas las institucionales local, provincial, autonómica y estatal están implicadas en el festival y parece que con buena sintonía. ¿Es así? ¿Se demuestra que es posible?

R: Ha sido y es un ejemplo puesto que han estado los dos colores políticos más importantes de los partidos conviviendo y trabajando codo a codo. Pero, realmente, además de los partidos políticos que tienen una voluntad clara con respecto al festival, han sido las personas las que han desempeñado los cargos y han estado en el patronato las que han empujado. Por ejemplo, ahora mismo la conjunción del Ayuntamiento de Almagro, la Diputación, la Junta y Montserrat Iglesias en el INAEM es muy importante y probablemente haya sido, junto con la del 2010, la que ha servido más y ha sido más práctica porque el apoyo lo tenían pero en el in facto, en el hecho, han sido muy claros. Para mí la etapa del 2010 y esta, y eran completamente contrarias, han sido las mejores.

P: Esta es una edición especial por ese redondo 40 cumpleaños, ¿cuáles son las propuestas/celebraciones ineludibles?

R: Hay unos 20 estrenos entre absolutos y en España, que es una cifra importante. Es el festival más internacional con 13 países con Alemania en la cabeza y luego como destacados México y Rumanía e Israel que vienen por primera vez. Es el festival con más cuestiones gratuitas, lo hemos llamado Entrada libre, que desarrolla desde espectáculos de teatro, circo, danza, música, exposiciones, presentaciones de películas, el documental que se ha hecho el festival Castilla-La Mancha Media; el Premio Corral de Comedias a José Sacristán y los homenajes a los actores, a los técnicos y al público. Dentro por ejemplo de Entrada Libre quiero destacar Apartes, una sección de cinco artistas plásticos y visuales que van a intervenir la ciudad y va a ser nuevo y bastante interesante. Y los dos espectáculos, el de inauguración que va a ser un homenaje a 40 actores españoles sobre el Siglo de Oro muy hermoso y el de cierre, que viene de Francia y es meterse en la galaxia del cielo y del agua en el ensueño que estamos provocando con la 40 edición. Todos los días hay al menos dos eventos desde cosas tan elaboradas como el libro de las 40 ediciones, que ha sido un trabajo ímprobo, a unas migas manchega o el Vermú de los Domingos. Creo que es una 40 edición que viene muy arropada, muy divertida y muy variada.

P: ¿Cómo dice que sí cuando hace siete años le proponen dirigir el festival? ¿Sabía dónde se metía?

R: Con un grado de inconsciencia total. Es como para otra persona ser madre. Un grado de inconsciencia bestial. Al principio piensas en lo bonito. Recuerdo que llené cuatro hojas con lo que podía hacer. Pero creo que lo más complicado, además de pensar la programación que guste y afirmarla, es que no todo sea facilón, por ejemplo en esta edición el estreno de 'Eco y Narciso' que es una obra de Calderón que realmente es la contrarréplica de 'La vida es sueño' y es absolutamente desconocida. Apostar por cosas así o el 'Romeo y Julieta' mexicano que hablan en indígena. Tiene que existir riesgo. Yo creo que lo más difícil es manejar equipos no solo en el festival sino en la vida y el tema económico.

Inauguración del Festival de Teatro Clásico de Almagro en la Plaza Mayor
Inauguración del Festival de Teatro Clásico de Almagro en la Plaza Mayor

P: De esos cuatro folios, ¿está todo hecho? ¿Qué no puso y debería haber puesto?

R: Todo está hecho. Lo que no puse en el folio… Me hubiera gustado producir y por la cuestión económica no lo hemos podido hacer. Tampoco hemos podido traer a compañías de super prestigio top. Al principio me molestó muchísimo, pero me di cuenta de que bloqueaban la salida de otras con una calidad bestial y lo hemos comprobado. Ha sido realmente un descubrimiento que a veces los grandes top frenan que se puedan ver otras compañías maravillosas. Pero sí, se me queda la producción. Creo que es lo que más he echado de menos.

P: Sé que me va a decir que no es momento de esto, pero en la presentación de la programación el alcalde de Almagro dijo que se le iba a echar de menos y esta será su última edición al frente del festival. ¿Deja el festival que pensaba y que le gusta?

R: Yo ahora mismo estoy centrada en la 40 edición y es de lo que voy a hablar. De verdad lo siento porque me parece que no es ni ético ni estético hablar de mí. Cuando acabe la 40 edición hablaré todo lo que se quiera.

La directora del Festival de Teatro Clásico de Almagro, Natalia Menéndez (Efe)
La directora del Festival de Teatro Clásico de Almagro, Natalia Menéndez (Efe)

P: Entonces, ¿llega a la 40 edición con el festival que querría y del que está orgullosa Natalia Menéndez?

R: Yo no puedo presentar un festival si no estoy de acuerdo, como mínimo. Hay muchas cosas de la programación a las que yo iría. De hecho, hay gente que me dice que es como para ir todos los fines de semana. Eso es lo que quiero provocar. La idea es que haya para todos los gustos, o por lo menos muchos gustos, y creo que lo hay. También un festival accesible (va a ser el primer año que lo será todos los fines de semana) y accesible económicamente porque si no puedes pagarlo, tienes muchas actividades de las que puedes disfrutar. No hay excusa. Respira cultura.

P: Que nos hace falta...

R: Sí, nos hace mucha falta. Muchísima porque es la que nos proporciona riqueza al alma, color a nuestra vida, nos provoca reflexión o interrogantes, de pronto nos da otra visión de la vida o nos hace sonreír por un rato. Oye, dos o tres horas de sonrisa… merece la pena. Yo veo a la gente cuando entra en el Corral, en Aurea o en el Hospital y cuando sale, y me encanta ver eso porque veo que ha merecido la pena porque ha habido un lifting. Es la verdad.

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