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Iván Ferreiro: "Hace 2.000 años no existía España, y 2.000 años es muy poco tiempo"
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hoy publica su sexto trabajo en solitario

Iván Ferreiro: "Hace 2.000 años no existía España, y 2.000 años es muy poco tiempo"

El músico presenta 'Casa', un disco de abandono que iba a ser negro y crudo pero se convirtió en un canto a las pequeñas cosas que nos siguen salvado de la tormenta

Foto: Iván Ferreiro publica 'Casa'
Iván Ferreiro publica 'Casa'

Encontrarse con Iván Ferreiro (Nigrán, 1970) para hablar de 'Casa', su nuevo disco que sale hoy a la venta, es terminar con Carl Sagan, Asimov, su plan planetario para que el hombre conquiste las estrellas, el elitismo cultural, Bisbal o el Brexit. El exlider de Los Piratas vuelve con un trabajo que iba a ser un álbum negro y crudo sobre una ruptura, pero se convirtió en algo más metafísico. 'Casa' es un refugio que vuelve a demostrar que las pequeñas cosas son las que nos siguen salvado de la tormenta y que hay que relativizar nuestros problemas, nuestra vida y nuestra escala.

"Se suponía que tenía que ser un año duro y fue cojonudo", confiesa. Tras varias intensas giras, Ferreiro volvió solo a su casa para componer pero es donde encontró sus verdaderos viajes. "El viaje realmente es la propia casa y, al final, supongo que el hecho de estar en casa hace que solo exista tu cabeza para moverte. La cabeza es la agencia de viajes más potente que existe", confiesa en una entrevista con El Confidencial. De esos tours siguen naciendo unas letras 100% Iván Ferreiro pero que juegan y experimentan mucho más que otras veces con diferentes géneros musicales. Temas como 'Farsante', que nace de un estribillo de Leiva y fue una de las que más le costó componer (tres meses), o 'Los restos del amor', que parte de Egon Soda y confiesa que es de sus favoritas, se juntan con 'Todas las cosas buenas' o 'La otra mitad' en un disco con el que, asegura, "quería eliminar la mala hostia y la amargura".

Por eso tampoco hay política en 'Casa' como sí lo había hecho en anteriores álbumes con títulos, hoy tan reconocibles, como 'Ciudadano A' o 'Pájaro Azul'. "Hay unas ganas de enfrentamiento muy potentes y yo quería eliminarlo. Realmente no tengo a nadie al que tirarle los trastos en este momento, incluso hablamos de una ruptura pero no tengo ni ningún interés en que mi expareja se sienta mal oyendo mi disco. Todo lo contrario". Quizás, añade su hermano Amaro, 'La otra mitad' es la canción más política del disco, la que habla del entendimiento de posturas a priori enfrentadas. "Estamos en una cultura de la opinión y, en el fondo, la opinión de los demás a mi me importa una mierda. Yo quiero saber qué coño van a hacer, no qué coño opinan", zanja.

'El pensamiento circular', Iván Ferreiro

P: 'Casa' es un disco de abandono que nace de una ruptura. ¿Le ha servido la música como psicólogo o como refugio?

R: Sí. El disco realmente parte de una pérdida, pero a medida que escribía me di cuenta de que, lejos de ser un disco quejicoso, no me lamentaba de muchas cosas y que la pérdida te hace ir a un sitio donde te superas y estás mucho más cómodo. Me di cuenta de que no es para tanto, sino que igual nos lo están metiendo en la cabeza eso de que te quedas sin pareja y deberías estar llorando y triste... Vi que era una oportunidad nueva de encontrar mil cosas y, sobre todo, tenía claro que no quería hacer un disco llorón. No tengo nada por lo que llorar. Se supone que iba a ser un disco sobre la soledad y no he llegado a estar solo en ningún momento. Cuando te ocupas de tus problemas acabas dejando de tenerlos. El disco va de eso. Crees que tienes muchos problemas pero en el fondo no tengo ningún puto problema, y cuando los he tenido estaban más en mi mentalidad que en realidad. Lo cierto es que se suponía que tenía que ser un año duro y fue un año cojonudo.

P: 'Todas esas cosas buenas' refleja la esencia del disco: una música como de carrusel, alegre, una letra demoledora pero con esperanza y una actitud vital basada en mirar a las pequeñas cosas para terminar con la tormenta.

R: He tratado de jugar. Cuando empecé a hacer 'Todas esas cosas buenas' pensamos en una música alegre con una letra que iba hacia abajo y acababa mal, pero, de repente, me di cuenta de que en verdad -yo trato de contar la verdad en las canciones- puedo decir todo lo que no hay, pero también todas las cosas increíbles que hay y que van a ganar siempre. La pérdida de una persona no implica que hayas perdido todo lo demás. Además, quería que fuera una canción justa también para la otra parte. Creo que no hay rencor en el disco. Las mierdas que hay en la vida las conocemos todos y, a veces, nos regocijamos en lo chungo cuando en el fondo lo que hay que hacer es hablar de lo malo para ver cómo lo vamos a combatir rápidamente.

P: Suena a una receta muy práctica...

R: Claro. Quería cargarme varios mitos. En todas las canciones, cuando alguien se queda solo, se dice: es lo peor que me ha pasado, no puedo vivir sin ti... Es mentira. Y no es que no viniera hecho polvo de una ruptura, pero en el fondo es mentira. Hay un discurso generalizado sobre lo mierda que es todo, que el ser humano es lo peor, y es mentira. Ahora hay mejores seres humanos de los que había hace 200 años. Todo el mundo dice que el mundo va a peor. No va a peor. Hace 200 años si eras una mujer te casaban con quien les daba la puta gana y te jodías, no te podías divorciar... Sigue habiendo machismo a lo bestia y hay que ponerlo sobre la mesa, pero no me vengáis diciendo que el mundo es mucho peor porque es mentira. Se dice que el ser humano no sirve para nada, pero yo creo bastante en el ser humano y creo en nosotros, en las personas. Quería tirar por ahí: vuelvo a mi casa reventado, pero en el fondo hay gente increíble que me va a echar una mano.

P: ¿Es una actitud vital también exportable, más allá de lo personal, a lo social, económico o político?

R: Es que hay que tener en cuenta el nivel de estupidez del ser humano. Hay que querer la estupidez del ser humano. Solemos creer que el ser humano tiene que ser una cosa, pero el ser humano, desde mi punto de vista, no existe todavía. El ser humano existirá cuando los derechos humanos se cumplan en todas partes, mientras tanto es un proyecto. Hay unos que los cumplen más o menos, sí. También lo cumplimos los que estamos en una situación fácil. No sé cómo sería Galicia en medio de una guerra horrible, igual soy capaz de pillar una escopeta y pegarle un tiro en la cabeza a un niño porque tengo miedo. Curiosamente en España, que somos un país civilizado, somos un país machista hasta un nivel increíble. Además no solo es que seamos machistas, sino que lo negamos todo el rato y consideramos que el machismo es levantarle la mano a una mujer cuando eso es el máximo grado de machismo, pero hay machismo en otros sitios. ¿Eso nos hace peores? Bueno, tendremos que aprender.

P: ¿Cómo?

R: Si tuviéramos la suerte de vivir 500 años... Sabremos cómo está el ser humano dentro de 200 siglos. No podemos seguir viendo el tiempo desde la vida de un ser humano. Hay que vivir el tiempo desde el universo, que es lo que pongo en mi portada. Tu casa no es España, tu casa es la Vía Láctea, es Lanieakea y dentro habrá otros cúmulos de galaxias. Esa es nuestra puta casa. Mientras no seamos capaces de verlo a ese nivel, estamos teniendo una visión muy reducida de las cosas. Es como lo de sentirnos españoles. España no existe desde hace tanto tiempo. No nos equivoquemos. Hace 2.000 años no existía España, y 2.000 años es muy poco tiempo. Seguimos contando el tiempo desde un modelo histórico. Mi escala es totalmente diferente. Me da igual si va a ganar Rajoy o Podemos, a mi me gustaría saber qué va a pasar dentro de 100 años. No habrá una mirada hasta que pensemos de un forma global. Cuando consigamos tener un proyecto a nivel planetario decidiremos qué coño somos los seres humanos, mientras tanto solo somos monos acojonados. El título original canción, ‘Todas esas cosas buenas’, era ‘Soy un mono y tengo miedo', que es lo que creo que somos, y no lo digo con humor. Un mono un poquito menos peludo, que es capaz de construir coches eléctricos e incluso mandar a un tipo a la Luna, pero en el fondo no tenemos ni puta idea de nada y estamos cagados. Deberíamos centrarnos un poco más en esa cuestión: ¿quiénes somos? ¿qué hacemos aquí? No mirar para el bosque y mirar a las estrellas, joder.

P: Las letras siguen pesando mucho en este nuevo trabajo. ¿Es a lo que da más prioridad?

R: Para mí lo importante es la letra. La música me encanta, pero considero que la columna vertebral de un disco está en los textos. Lo bueno es que para contar de alguna forma lo mismo necesitaba tener músicas distintas y hemos estado trabajando mucho en eso. Los textos los hemos trabajado como siempre. Es donde más caña le meto. La música se cuida sola, como dice Dylan.

P: Pero en este disco se notan diferencias de estilo musical mucho más acentuadas que en otros álbumnes, más centrados en general en un género más concreto.

Iván: Sí. Esta vez empezamos desde cero. Cuando Amaro llegaba con una música y una letra, a veces con una estrofa entera, quería aprovecharme de eso. Lo que más me obsesionaba es que dijera las cosas que tenía que decir, pero también que no sonara musicalmente como el anterior disco. Necesitaba otros ritmos, otro swing y otro espacio diferente.

Amaro: Iván se ha apoyado siempre mucho en las letras, pero por primera vez también la música es muy importante y hemos avanzado en sitios donde nunca habíamos estado. Creo que es la primera vez que en la música se notan ciertas influencias que Iván nunca había sacado a relucir.

placeholder Iván Ferreiro en una foto promocional
Iván Ferreiro en una foto promocional

P: En la información de la discográfica se lee que en su disco "el universo mainstream y la comunidad independiente conviven en inédita armonía". No quiero ir tanto por ahí sino más bien saber por qué el debate indie-mainstream es un argumento recurrente con Iván Ferreiro. Creo que, junto a la vuelta de Los Piratas, puede ser la pregunta que más veces le hayan hecho.

I: [Risas] No tengo ni idea. Amaro tiene una teoría muy buena sobre el mainstream y el indie. Dice que uno es indie cuando no suena en la radio...

P: Pero Iván Ferreiro ya sonaba en la radio con Los Piratas...

​A: Pero en la época de Los Piratas no existía en indie. Eras mainstream o alternativo. Yo creo que al final es una decisión que no toman las bandas sino que toman unos tipos en una oficina que ponen las canciones en la radio. Si te ponen en la radio comercial eres mainstream y si no, pasas a ser uno más de los del indie​.

Yo soy indie desde 2006, de repente. Hasta entonces no me querían para nada en el indie. De pronto, de un día para otro, eres indie

I: Es una etiqueta que vale un rato pero que se va yendo a la mierda porque mundo avanza, gracias a Dios. La diferencia respecto al mainstream es que hay una serie de cadenas comerciales que ponen unos discos que llegan a una inmensa mayoría, que tampoco es la gente más musiquera que digamos. El indie era algo pequeño pero ahora hay 700 festivales que se petan de gente y canta a Miss Cafeína encantados y a Radiohead igual de encantados. Espero que algún día desaparezcan ciertas etiquetas. Yo soy indie desde 2006, de repente. Hasta entonces no me querían para nada en el indie (risas). De pronto, de un día para otro, eres indie. Lo cierto es que me da exactamente igual. También creo que, a veces, cuando me dicen que soy indie, lo que quieren decir es 'este no va a vender muchos discos' (risas), 'este va a ser pobre siempre'. Cosa que me parece bien también.

A: Lo indie también tiene que ver con lo precario.

I: Al final estamos en un negocio de canciones y depende de la gente a la que llegues. Supongo que en un momento dado era muy importante la gente a la que llegabas, esa aristocracia musical que decide qué está bien o no sigue existiendo. Hay un momento donde la cagamos mucho, creo que es una cosa de parte de los europeos y los yanquis, y es en tratar de definir quiénes somos por medio de la música que escuchamos. Si vas a hablar con un tipo en Japón no diferencia entre Celine Dion y Radiohead. Aquí decimos que 'Titanic' es una mierda para dejar claro que no somos un tipo de persona determinada y que nos gusta cualquier cosa guay, Tame Impala, porque somos molones.

P: ¿Puro 'postureo' cultural?

I: Es una fachada y, sobre todo, para mí es el refugio de los pijos. Hace relativamente poco la persona fina y bien educada accedía a cosas que no llegaban a los demás, pero ahora todo el mundo sabe qué es un steak tartar o una mousse de no sé qué. La cocina es un gran ejemplo. Hoy en día casi cualquiera, hablo de una clase media, puede irse a Nueva York. Esa clase media que ha crecido mucho, y los que quieren ser especiales tienen que hacerlo por medio de sus gustos. Es una forma barata de diferenciarnos unos a otros, un elitismo que nos hace mucho daño. Y luego se le da una importancia muy grande a cosas como los festivales. El Primavera Sound por ejemplo, que a mi me encanta. No lo critico. Critico al usuario del Primavera Sound porque él cree que es mucho más molón que el que va al Sonorama, que lo ve de paletos. Ya se nos pasará...

Encontrarse con Iván Ferreiro (Nigrán, 1970) para hablar de 'Casa', su nuevo disco que sale hoy a la venta, es terminar con Carl Sagan, Asimov, su plan planetario para que el hombre conquiste las estrellas, el elitismo cultural, Bisbal o el Brexit. El exlider de Los Piratas vuelve con un trabajo que iba a ser un álbum negro y crudo sobre una ruptura, pero se convirtió en algo más metafísico. 'Casa' es un refugio que vuelve a demostrar que las pequeñas cosas son las que nos siguen salvado de la tormenta y que hay que relativizar nuestros problemas, nuestra vida y nuestra escala.

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