Muerte, odio y desgarro. El alma de los Karamázov llega al teatro
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del 20 de noviembre al 10 de enero

Muerte, odio y desgarro. El alma de los Karamázov llega al teatro

Gerardo Vera dirige en el Teatro Valle-Inclán la versión teatral de la novela universal de Dostoievski con Juan Echanove encabezando el reparto

placeholder Foto: Juan Echanove encabeza el reparto de 'Los hermanos Karamázov' (Sergio Parra)
Juan Echanove encabeza el reparto de 'Los hermanos Karamázov' (Sergio Parra)

Todo empezó en el Café Comercial. Juan Echanove se atreve a decir que quizás este fue uno de los últimos proyectos que se gestó en el extinto café histórico. Fue donde Gerardo Vera y él decidieron embarcarse en un reto sin precedentes en el teatro español: montar sobre el escenario una de las obras cumbres de la literatura, 'Los hermanos Karamázov'. Un reto y un sueño que llevaba tiempo acariciando Vera y que se pondrá en pie en el Teatro Valle-Inclán del 20 de noviembre al 10 de enero.

La obra de Dostoievski, la última que escribió el escritor y terminó tres meses antes de morir, llega por primera vez a las tablas españolas montada por un director patrio. 'Los hermanos Karamázov' es una epopeya que habla del odio y los límites del hombre que, discurriendo sobre un parricidio, reflexiona sobre el conflicto entre la fe y la razón, la política y la sociedad y las pulsiones (y pasiones) humanas. "El público va a recibir un shock literario, dramático, emocional y político", explicó ayer Vera sobre este desgarrador tratado sobre el alma humana narrado a través de una familia instalada en el infierno.

"Hay algo en los personajes que te revuelve la vida, la evolución, tu manera de ser y te enfrenta a los conflictos con otra mirada", aseguró el director en relación a esta despiadada historia que ha creado partiendo de "la intuición y el talento" de un reparto que describe como uno de los grandes regalos de su carrera. "Este equipo es quizás el reparto más redondo que he tenido en mi vida. Ha sido para mí insólito. Es un milagro ver a actores en el escenario con ese brillo, esa generosidad y esa entrega", garantizó quien fuera director del Centro Dramático Nacional (CDN) entre 2004 y 2011 y cuyo último montaje sobre el Valle-Inclán fue 'Agosto', con Amparo Baró.

Pero 'Los hermanos Karamazóv' y su juego de amor y odio es también el retrato de un crisol de personajes ajenos a toda bondad y un monumento a la compasión. La obra, ambientada en la Rusia del siglo XIX, está inspirada en un compañero del escritor que fue recluido en Siberia acusado de asesinar a su padre siendo inocente. Cuenta la historia de cuatro hermanos (Dimitri, Smerdiakov, Ivan y Aliosha) y, en el centro, su padre Fiódor Karamázov (Echanove), un hombre déspota, cruel y oscuro que será asesinado en un crimen en el que de una u otra forma están implicados sus hijos.

placeholder Juan Echanove y Marta Poveda en 'Los hermanos Karamázov' (Sergio Parra)
Juan Echanove y Marta Poveda en 'Los hermanos Karamázov' (Sergio Parra)

Reconoce Vera que la puesta en escena de la novela de Dostoievski está muy relacionada con la epilepsia que sufrió el escritor ruso (el subidón previo y el abismo real de la enfermedad) y que marcó su vida y su obra. Tuvo su primer ataque con 18 años y su hijo Aliosha murió de epilepsia cuando estaba escribiéndola (de ahí surge también el nombre del menor de los Karamázov).

Echanove destacó que la obra es como estar en "un precipicio". "En todo momento hay que ponerse al borde", garantizó. El actor da vida a Fiódor Karamázov, a quien describe como un hombre con el "alma negra. Un personaje que vive en un lodazal existencial, y le gusta. Es un bufón. Un dominador. Un maltratador. Y, además, un cobarde".

Destacó la importancia de que instituciones como el CDN permitan hacer montajes "a los que ahora no estamos acostumbrados", porque frente al teatro de lo "posible" y de la "taquilla" -prosiguió- "hay un teatro imposible que es el de los sueños, y es el que tiene que estar tutelado, auspiciado y promovido por los presupuestos del Estado. Para eso pagamos impuestos, para que lo imposible se haga realidad". Aunque, aseguraron sus compañeros, la obra estará seis semanas en cartel cuando en cualquier país serían uno o dos años. "Espero que seamos una compañía nómada y que cada cierto tiempo acudamos a la cita y nos pongamos a trabajar", dijo Echanove sobre el 'enamoramiento' que ha florecido entre el elenco y que destacó todo el equipo.

placeholder 'Los hermanos Karamázov' estará en el Valle-Inclán del 20 de noviembre al 10 de enero (Sergio Parra)
'Los hermanos Karamázov' estará en el Valle-Inclán del 20 de noviembre al 10 de enero (Sergio Parra)

José Luis Collado, autor de la versión, ha sido el encargado de enfrentar otro de los grandes retos de este montaje: convertir las más de 1.000 páginas de la novela en una dramaturgia de 110 o tres horas de función. Ir a la esencia, siempre guiado por Vera, y que el texto se fuera construyendo conforme la obra iba cogiendo forma fueron las pautas para "no destripar" una obra maestra como esta, explicó.

"El teatro sigue salvando vidas"

"Es un personaje que me ha cambiado la manera de ver el teatro", destacó el actor Fernando Gil, más acostumbrado a la comedia y que en esta obra da vida a Dimitri Karamázov. "Es un proyecto que se engancha como un anzuelo", añadió, máxime cuando aquí no había referencias escénicas a las que acudir. Krystian Lupa hizo una versión de ocho horas que se pudo ver hace dos décadas en Barcelona pero que, reconoce Vera, en España y con un director español sería inviable.

Es un gran monumento a la compasión humana. En este momento histórico, aunque es una obra que duele, la gente saldrá reconfortada y con esperanza

Por su parte, Lucía Quintana (Katerina), destacó que 'Los hermanos Karamázov' "es un gran monumento a la compasión humana. En este momento histórico, aunque es una obra que duele, la gente saldrá reconfortada y con esperanza". Un argumento en el que profundizó Ferran Vilajosana (Alekséi Karamázov) al asegurar que "muchas veces se nos dice que la gente la cultura tampoco es que salvemos vidas. Nos los decimos nosotros mismos, pero no es verdad. Nosotros salvamos vidas haciendo 'Los hermanos Karamázov'. Nosotros hacemos 'Los hermanos Karamázov' para hablar de alma a alma y 'Los hermanos Karamázov' salva vidas. El teatro sigue salvando vidas y es una prueba de que la cultura sigue teniendo una misión".

Marta Poveda, que interpreta a Grúshenka, la prostituta de la que se enamoran Fiódor y Dimitri, también subrayó que estamos ante "un espectáculo en el que impacta mucho esa sensación de pisar cristales rotos y que desde la butaca hace que el espectador comprenda el dolor de cada personaje y salga con ganas de pararse dentro de sí".

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