El PP se sube al Delorean

El PP se sube al Delorean

La bancada anclada en los ochenta ha decidido permanecer en el Delorean e interpreta las palabras del tribunal como la prueba irrefutable de que la moción de censura de 2018 carece de validez

La solidaridad, para el Domund

La solidaridad, para el Domund

Es esa palabra, solidaridad, la que chirría. Una palabra que suena a sacar la hucha del Domund, a cuando no se sentaban juntos en el Consejo de Ministros y eran simplemente Pablo y Yolanda

Anestesiados perdidos

Anestesiados perdidos

Saldremos mejores, decían. Mentira. Saldremos más solos, también más egoístas, entregados al mantra del 'sálvese quien pueda', del 'carpe diem'

Albert Rivera: un ciudadano libre (de autocrítica)

Albert Rivera: un ciudadano libre (de autocrítica)

"Es el libro más libre", el tercero que publica. En él luce un jersey de cuello vuelto a lo Macron, promete revelar conversaciones inéditas, traiciones imprevisibles y el porqué de sus decisiones

El barrio, para quien lo sufre

El barrio, para quien lo sufre

El epicentro de los rebrotes, repleto de pisos pequeños llenos de gente, de parques con menos árboles que asfalto, esos sitios donde los estetas no encuentran refugio, está muy sobrevalorado

Sánchez, con más moreno que sustancia

Sánchez, con más moreno que sustancia

Las mascarillas de los periodistas tapaban las risas, pero las miradas lo decían todo. Otra arenga-monserga como las que pronunció el mismo sumo sacerdote durante el estado de alarma

Las manos que no tocamos

Las manos que no tocamos

En estos días de rebrotes, segunda ola o como quiera que se llame, vivía envuelta en una especie de ligereza. Que por esta casa ya ha pasado, así que váyase por donde ha venido

Marta Pascal: agua con gas

Marta Pascal: agua con gas

Marta Pascal ha conseguido reunir en la primera fila a Adriana Lastra y a Aitor Esteban. Hasta Jordi Sevilla pasó por allí, encantado de escuchar la voz de un independentismo amable

Los chicos buenos van al cielo, no a Moncloa

Los chicos buenos van al cielo, no a Moncloa

Casado ignoró al elefante en el salón mientras ascendía. Tapó, o miró para otro lado, quizá también relativizó los daños, y lo que es peor: olvidó que los favores siempre se pagan

El privilegio y la queja

El privilegio y la queja

Soy una madre temerosa de quejarse y de que vengan los policías de la justicia social a decirme que hay gente que lo pasa mucho peor. Que ya lo sé, pero que hoy quiero quejarme

Isabel Celaá: exquisita, amable, tan lejos

Isabel Celaá: exquisita, amable, tan lejos

La ministra de Educación y FP mantiene siempre la compostura, parece perder poco los nervios. Una postura algo hierática que proyecta distancia, como si la cosa no fuera con ella