Es noticia
Menú
El vasto incendio que arrasó la Antártida hace 75 millones de años
  1. Alma, Corazón, Vida
SEGÚN UN NUEVO ESTUDIO

El vasto incendio que arrasó la Antártida hace 75 millones de años

Durante el período del Cretácico, cuando los dinosaurios habitaban los vastos bosques de lo que hoy es la Antártida, hubo un gran desastre que acabó con gran parte de la vegetación

Foto: Fuente: iStock
Fuente: iStock

Cuando imaginamos la Antártida, el punto más austral del planeta, suele venirnos a la cabeza la imagen de un paraje inhóspito y completamente cubierto de hielo. Kilómetros y kilómetros de territorio blanco y yermo en el que apenas hay vida y en el que existen algunas zonas que no han querido ser reclamadas por ningún estado o nación, como la Tierra de Mary Bird. Pero hubo un tiempo en el que la orografía de este terreno no estaba cubierta de hielo, sino de fuego.

Así lo corrobora un nuevo estudio publicado en la revista ''Polar Research' realizado por investigadores de la Universidad Federal de Pernambuco, en Recife (Brasil), quienes descubrieron que la Antártida sufrió fuertes incendios provocados por distintos factores hace 75 millones de años, es decir, en el período Cretácico tardío, cuando era habitada por majestuosos dinosaurios. Se trata de una de las épocas más templadas y cálidas de la historia terrestre, de ahí que hubiera una frondosa vegetación plagada de bosques, coníferas y helechos, así como de flores conocidas como angiospermas.

"Los incendios forestales fueron muy intensos y frecuentes durante el Cretácico tardío en la Antártida, aunque la mayor parte de estos se dieron en el hemisferio norte"

Ahora, el grupo de científicos comandado por Flaviana Jorge de Lima, paleobióloga de la universidad brasileña anteriormente citada, ha descubierto restos de cabrón entre el hielo que ha sido analizado como fósiles de aquella extinción flamígera. "Este hallazgo amplía el conocimiento sobre la concurrencia de los incendios en el Cretácico, lo que demuestra que este tipo de fenómenos es más común de lo que se pensaba en un inicio", aseguró la científica en unas declaraciones recogidas por 'Science Alert'.

En la isla de James Ross

En concreto, los investigadores se centraron en analizar los restos fósiles de la isla de James Ross, una parte de la Península Antártica localizada justo debajo de la Patagonia argentina y la Tierra del Fuego. Ya en otro estudio anterior, publicado en 2015 en la revista 'Paleogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology', se advirtió de la presencia de gigantescos incendios que asolaron las tierras antárticas, en este caso en su parte occidental.

Foto: Mapa del Triángulo de Hala'ib y Bir Tawil en 1912 (Wikimedia)

¿Cuáles eran las causas de estos grandes desastres naturales y ambientales? Al parecer, y según explican los investigadores, la afluencia de tormentas eléctricas cuyos rayos incendiaban los bosques, la caída de meteoritos (no olvidar que una de las teorías más extendidas sobre el fin de los dinosaurios es esta) o una fuerte actividad volcánica que, sumado a las condiciones altamente inflamables de la vegetación, provocaron que los incendios se repitieran sin cesar en estos bosques australes. Además, durante el Cretácico tardío, el supercontinente de Gondwana (conformado por la unión de África, América del Norte y la Antártida) comenzó a separarse durante la siguiente era, el Eoceno, por la apertura del llamado Pasaje Drake, lo que aisló aún más a esta gran porción de masa terrestre, provocando que en dichos desastres naturales ninguna criatura pudiera escapar.

placeholder Restos fósiles de carbón encontrados por los investigadores en la isla de James Ross. ('Polar Research', 2021)
Restos fósiles de carbón encontrados por los investigadores en la isla de James Ross. ('Polar Research', 2021)

Los fósiles de carbón analizados fueron recogidos en los años 2015 y 2016 de la parte noroeste de la isla James Ross, los cuales contenían fragmentos de plantas que parecían residuos de carbón vegetal. Según recoge el estudio y vemos en la imagen, estos fragmentos fosilizados apenas eran más gruesos que una moneda. Al pasarlos por el microscopio, los científicos descubrieron que se trataba de plantas quemadas de la familia de las gimnospermas, que a su vez formaba parte de la genealogía de árboles coníferos llamados Araucariaceae.

"Los incendios forestales fueron muy intensos y frecuentes durante el Cretácico tardío, aunque la mayor parte de estos se encontraron en el hemisferio norte salvo algunos casos documentados en el hemisferio sur en partes de lo que ahora es Tasmania, Nueva Zelanda o Argentina", aseveraron los investigadores. "La Antártida tuvo una intensa actividad volcánica causada por la fuerte tectónica del Cretácico, como sugiere la presencia de ceniza en restos fósiles. Es plausible que los restos ahora encontrados fueron consecuencia de un gran incendio forestal provocado por un volcán".

Cuando imaginamos la Antártida, el punto más austral del planeta, suele venirnos a la cabeza la imagen de un paraje inhóspito y completamente cubierto de hielo. Kilómetros y kilómetros de territorio blanco y yermo en el que apenas hay vida y en el que existen algunas zonas que no han querido ser reclamadas por ningún estado o nación, como la Tierra de Mary Bird. Pero hubo un tiempo en el que la orografía de este terreno no estaba cubierta de hielo, sino de fuego.

Antártida
El redactor recomienda