La historia de Mansa Musa, el hombre más rico que ha pisado la Tierra
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una fortuna inabarcable

La historia de Mansa Musa, el hombre más rico que ha pisado la Tierra

El rey de reyes de Malí poseía un reino tan grande que nadie podía ver dónde terminaba. Fue un hombre de negocios generoso que llevó el esplendor a sus territorios

placeholder Foto: Representación de Mansa Musa en el Atlas Catalán.
Representación de Mansa Musa en el Atlas Catalán.

Es un hecho constatado que todo ser humano que se precie siempre quiere un poco más y nunca está satisfecho. A esto lo llamamos ambición, y es lo que suele empujarnos a la consecución de nuestros sueños en un mundo difícil y cruel. Quizá por ello, las historias de aquellos que han sido exitosos suelen gustar, porque combinan ese empuje y las ganas de comerse el mundo con que la suerte nos sonría. Nos proyectamos en ellos.

Dentro de este afortunado grupo de la población hay nombres conocidos por todos: Elon Musk, dueño de Tesla, acumula una riqueza superior a los 150.000 millones de euros (además es la persona que más dinero ha ganado en 2020). La de Jeff Bezos, director ejecutivo de Amazon, por su parte, asciende a más de 160.000 millones de euros, según datos de 'Forbes'.

Otros personajes como Bernard Arnault, Bill Gates o Mark Zuckerberg también entran en este envidiado ranking. A las personas corrientes, por norma general, no se le ocurre en qué podrían gastar sumas tan cuantiosas.

La fortuna de Mansa Musa (ajustándose a un tipo de inflación de 1299.6%) alcanzaría los 400 mil millones de dólares. Su reino era inabarcable

El capitalismo y el natural avance de los tiempos, con Wall Street y la gran tecnología, nos hacen pensar que nunca han existido personas más ricas que las que hemos señalado anteriormente. Sin embargo, aunque suene un poco anacrónico, si hubiera una persona en la Historia que tuviera que encabezar las listas de 'Forbes' o 'Money', ese sería Mansa Musa, el rey de Tombuctú.

Foto: Hugo Campbell-Days. (Instagram)

Pongámonos en situación: Mansa Musa, como se le conoce en Occidente, fue el décimo mansa, traducido como "rey de reyes" o "emperador" del imperio de Malí, que reinó entre 1312 y 1337. Si se ajusta su patrimonio por la inflacción, sería la persona más rica de todos los tiempos, y se solía decir en su época que su reino "era tan grande que nadie podía ver dónde terminaba", pues abarcaba lo que hoy es Mauritania, Senegal, Gambia, Guinea, Burkina Faso, Malí, Níger, Chad y Nigeria. En todas esas tierras que le pertenecieron construyó muchas mezquitas, que aún hoy en día siguen en pie. Era "un joven moreno, de rostro agradable y figura hermosa", según los datos de la época.

Es difícil calcular una riqueza antigua con los parámetros actuales, pero se ha intentado: la fortuna de Mansa Musa (ajustándose a un tipo de inflación de 1299.6%) alcanzaría los 400 mil millones de dólares (al cambio en este momento, unos 336 mil millones de euros). Con tanto dinero, podía permitirse derrochar un poco: los relatos de la época cuentan que en su caravana iban 60.000 personas (entre las cuales 12.000 eran sirvientes personales) y cabalgaba en un caballo precedido por 500 heraldos con bastones dorados y vestidos con sedas finas, a los que seguían 80 camellos que cargaban 136 kilos de oro.

Convirtió Tombuctú en un centro cultural y económico, también era muy generoso: a su paso por El Cairo hizo tantas donaciones a los pobres que causó una inflación masiva

Sin duda, su historia más conocida es la de su peregrinaje a la Meca en 1324, con 44 años, en el que recorrió alrededor de 6.500 kilómetros junto con 8.000 cortesanos, 12.000 esclavos y 100 camellos. Anque devoto musulmán también era, al fin y al cabo, un hombre de negocios, y el peregrinaje le sirvió a su vez para establecer relaciones con socios comerciales. Además, también se decía de él que era muy generoso, tanto que a su paso por El Cairo hizo tantas donaciones a los pobres que causó una inflación masiva.

placeholder La Meca.
La Meca.

No sabemos si esto último es una exageración o una realidad, pero sus andanzas llegaron a oídos de los europeos, que acudieron a ver si lo que se contaba sobre este hombre que reinó 25 años era cierto. Se debió confirmar, pues tras ello el reino de Malí y su rey fueron incluidos en el mapa más importante de la época: el Atlas catalán o Mapamundi de los Cresques, que cubría el mundo conocido por los europeos en el siglo XIV.

Como dato curioso, convirtió Tombuctú en un centro comercial, cultural e islámico. Trajo arquitectos de El Cairo y Andalucía para construir su gran palacio en la ciudad, que desgraciadamente ya no existe, y la gran mezquita de Djingareyber, que todavía se mantiene. También fundó una universidad en la ciudad y pronto las noticias de su riqueza llegaron a otras partes del mundo: los comerciantes de Venecia, Granada o Génova añadieron Tombuctú a su cartografía para comerciar bienes manufacturados a cambio de oro.

Un nombre olvidado

Pero entonces, si realmente fue el hombre más rico del mundo, ¿por qué su nombre no ha prevalecido en la historia? Según explica en 'BBC' Kathleen Bickford, del Block Museum of Art: "El colonialismo tuvo un papel fundamental en ello y en la manera en que los europeos y americanos perciben África y los africanos. La visión actual del continente y del islam no casa con la magnificencia de Tombuctú, donde se construyeron cientos de universidades y la gente acudía a estudiar".

Sea como fuere, con motivo de los cincuenta años de independencia de Malí, el 22 de septiembre de 2010, Aliou Diallo lanzó la moneda de oro conmemorativa Mansa Moussa. Aunque, quizá para él y juzgando su riqueza, tampoco significase mucho.

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