DESPUÉS DE "UNA MONTAÑA RUSA DE EMOCIONES"

Gana 10 millones a la lotería sin comprar el boleto ni compartir el de otra persona

Aunque para algunas personas puedan suponer comodidades que están a diario a su alcance, para esta mujer de 69 años son verdaderos sueños

Foto: Dirkje McKay, de 69 años, con su cheque de 10 millones de dólares (Foto: Ontario Lottery)
Dirkje McKay, de 69 años, con su cheque de 10 millones de dólares (Foto: Ontario Lottery)

Hay quien juega a la lotería pensando qué viajes de lujo podrá realizar el día que gane un premio millonario. Otras personas descuentan los días que faltan para ser ricos y poder disfrutar de coches de lujo o, incluso, barcos y yates. Pero también existe aquel cuyo gran sueño es regalar una vida de tranquilidad económica a su familia para que no tengan que preocuparse del dinero.

Sin embargo, hay personas para quienes los sueños de la lotería son mucho más sencillos. Gente que se acerca a los juegos de azar pensando en que un pellizco más o menos grande le permitirá hacer algunas cosas que para esa persona eran casi imposibles de pensar, pero que para otras no suponen grandes cambios. Pequeños lujos que no están al alcance de cualquiera.

Eso es lo que le ha sucedido a una jubilada de St. Catharines, una ciudad canadiense de 130.000 habitantes cercana a las famosas Cataratas del Niágara. Allí vive Dirkje McKay, una mujer de 69 años que es abuela de cuatro nietos y que es la última millonaria de la lotería de Canadá: ganó 10 millones de dólares (casi 9 millones de euros) en el sorteo de Lotto Max del pasado 19 de junio.

Emociones fuertes por el premio

Dirkje McKay ha explicado al St. Catharines Standard cómo se sintió tras conocer que se había convertido en millonaria: "Siempre deseas y esperas que esto te ocurra alguna vez en tu vida, pero cuando por fin sucede, el golpe es muy fuerte. Ha sido una amplia gama de emociones, casi como una montaña rusa, que va desde la alegría hasta la ansiedad".

Sufrió "una montaña rusa de emociones" cuando recibió la noticia: desde la alegría a la ansiedad

La mujer, que lleva años jubilada, es una jugadora habitual de la lotería, pero no ganó el premio siguiendo su rutina habitual. Suele participar en diferentes juegos haciendo varias combinaciones con los números de las fechas de los cumpleaños familiares, pero esta ganó el gran premio con una jugada aleatoria, de esas que hacen las máquinas de lotería.

Además, y para que la suerte de la mujer fuera completa, la jugada de Dirkje había sido gratuita, ya que recibió una invitación por medio de la Lotería de Ontario, la región canadiense a la que pertenece su ciudad. Así que, de esa manera, sin gastarse un solo dólar, consiguió uno de los grandes premios de los últimos meses en la lotería de su país.

La Lotto Max es una lotería muy popular en Canadá (Foto: Lotto Max)
La Lotto Max es una lotería muy popular en Canadá (Foto: Lotto Max)

Los diez millones de dólares canadienses del premio equivalen a unos seis millones de euros al cambio. Por eso, reconoce que cuando recibió la noticia "estaba en estado de shock". Se encontraba junto a su mejor amiga cuando echó un vistazo a sus números de lotería. No se podía creer lo que estaba viendo en el periódico, así que decidió llamar a su familia.

Sueños sencillos

McKay tiene tres hijos, pero prefirió llamar a su yerno para verificar que, de verdad, no se había equivocado al comprobar los números: "Llamamos a mi yerno y le pedimos que verificara dos veces los números. Le leí la combinación y cuanto más avanzábamos, más emocionados estábamos. Cuando le dije el último número, estábamos todos llorando ".

Una vez que la mujer verificó que, realmente, era millonaria, comenzó a hacer planes. Reconoce que "este premio me permite vivir una vida centrada en mi comodidad" y por eso ha empezado a hacer su particular lista de la compra pensando en qué se gastará una parte del dinero que ya está en su cuenta corriente: y no son sueños nada exóticos.

Lo primero que quiere hacer es "comprar una pequeña casa con mi propia lavadora-secadora y calefacción central". Un sueño que, aparentemente, no es nada del otro mundo, pero que para Dirkje es algo esencial para afrontar los próximos años. Después, no se olvidará de su mejor amiga y la comprará un coche nuevo para que la pueda visitar a diario y ambas viajen juntas.

El sueño de su vida es tener una casa propia con calefacción central y su propia lavadora-secadora: algo muy sencillo

La lotería ha logrado que esta mujer de 69 años pueda afrontar el resto de su vida con la mayor tranquilidad económica de la que hubiera disfrutado nunca. Además, tiene claro que sus tres hijos y sus familias se beneficiarán del premio y que nunca pasarán agobios económicos. Y todo, gracias a la suerte: por no hacer la combinación de números con la que jugaba normalmente.

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