Adelgaza más de 40 kilos en nueve meses para poder jugar con sus nietos
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GRACIAS A LA DIETA KETO Y AL RUNNING

Adelgaza más de 40 kilos en nueve meses para poder jugar con sus nietos

La historia de una mujer que cambió su vida de arriba abajo para poder disfrutar de las personas más importantes de su vida

placeholder Foto: Comenzó a correr parar preparar una carrera con sus amigos y ya piensa en una maratón (Reuters/Paul Childs)
Comenzó a correr parar preparar una carrera con sus amigos y ya piensa en una maratón (Reuters/Paul Childs)

La razón que lleva a una persona a adelgazar suele tener que ver con el físico o la salud: o lucimos un tipo que no nos gusta y reduce nuestra autoestima o bien el exceso de peso ha generado un problema de salud del que queremos salir. Sin embargo, en algunas ocasiones la explicación se encuentra en algo mucho más cercano y tangible, aunque no esté a la vista de todos.

El ejemplo lo tenemos en Paulett Bendixon, una norteamericana de 53 años que trabaja como directora de tecnología en una empresa de Illinois, en el norte de Estados Unidos. Pese a haber superado el medio siglo hace relativamente poco, Paulett tenía un nieto de siete años que era su ojito derecho. Tanto que siempre que podía, se las arreglaba para pasar tiempo con él.

Foto: Los frutos secos que te ayudarán a adelgazar (Foto. iStock)

El problema es que, con siete años, los niños tienen un exceso de vitalidad insultante. Aunque nuestra protagonista trataba de seguir el mismo ritmo de su nieto, terminaba muerta de cansancio y fatigada hasta la extenuación. Hasta que llegó un día en el que se dio cuenta de que el problema no era el niño, sino su enorme peso que le impedía seguir al pequeño.

Perdió 41 kilos en nueve meses

Paulett Bendixon pesaba 113 kilos, demasiado se mire como se mire. Jugaba a todo lo que su nieto le pedía, ya fuera al fútbol, al tenis o al béisbol, pero siempre llegaba un punto en el que ella no podía más. Pero fue cuando decidieron dar diez vueltas al jardín cuando pensó que había llegado el momento de perder peso: le sacó una vuelva de ventaja y le dijo: "¡Sigue sola, puedes hacerlo!"

Tomó la decisión de adelgazar y visitó a su médico, que le dio medicamentos para acelerar su metabolismo, pero no funcionó y sufrió un infarto

Ahí se dio cuenta de que si quería seguir disfrutando de sus nietos tendría que hacer algo con su peso: no quería ser la típica abuela que lleva a los niños al parque y ella se sienta en un banco a charlar con otros mayores, sino que quería disfrutar de los pequeños todo el tiempo posible. Pero pesando 113 kilos y usando una camisa de la talla 3XL no iba a ser posible.

El problema es que había engordado 35 kilos en los últimos tres años por culpa de un excesivo sedentarismo en su vida: apenas hacía deporte, pasaba muchas horas al día sentada y su dieta no era la adecuada. Comía pan, pasta y patatas varias veces a la semana, un exceso de carbohidratos que no le sentaba bien a su cuerpo. Así que decidió que iba a cambiar.

placeholder El deporte ha cambiado la vida de Paulett (Reuters/Lisi Niesner)
El deporte ha cambiado la vida de Paulett (Reuters/Lisi Niesner)

Paulett fue a ver a su médico, que le recetó algunos medicamentos para acelerar su metabolismo y ayudarla a adelgazar. Entonces comenzó un viaje buscando su dieta perfecta, pero no terminaba de llegar: fue probando todo tipo de dietas hasta que se llevó el susto de su vida: sufrió un ataque al corazón del que, afortunadamente, pudo salir.

Correr fue la solución

El susto de Paulett fue doble, ya que un compañero de trabajo sufrió otro ataque la misma semana que ella. Por eso, cuando se recuperaron, decidieron unir sus fuerzas para llevar una vida más saludable: comenzaron a caminar después de la comida y además, probó la dieta keto, con la que un amigo había perdido más de 10 kilos en apenas un mes.

Foto: Entre el antes y el después de Cosmyc hay 45 kilos de diferencia (Foto: Reddit)

Con ese enfoque, Paulett ha explicado a Runner's World que eliminó todos los carbohidratos de su dieta y comenzó a leer las etiquetas de todo aquello que comía. Así se dio cuenta de los azúcares añadidos que hay en multitud de productos e hizo una lista negra con todo aquello que contenía azúcares y carbohidratos para eliminarlo de su día a día.

Dejó de comer pan, pasta, patatas, maíz, zanahorias, leche, zumos y mucha clase de frutas. Introdujo sustitutos como la estevia por el azúcar, la coliflor por las patatas, los frutos rojos por otras frutas o la calabaza, que se puede cocinar de muchas maneras. Y comenzó a desayunar una tortita rellena de huevo, verduras y queso que aportaban muchas proteínas.

Tras el infarto comenzó a caminar después de la comida con un compañero y probó la dieta keto: ya nada volvió a ser lo mismo

Los resultados no tardaron en llegar y en seis meses había perdido 22 kilos. Seguía caminando a diario después de la comida y sus amigos la animaron a inscribirse con ellos en una carrera local de 5 kilómetros. Se animó y comenzó a entrenar poco a poco, corriendo 20 segundos y caminando 40, y subiendo esa cantidad paulatinamente: en los tres meses siguientes perdió otros 19 kilos y, sin apenas darse cuenta, había pasado de 113 kilos a 72, adelgazando 41 kilos en solo nueve meses.

Correr le ha cambiado la vida: reconoce se siente como si tuviera la mitad de su edad y ya planea dar el salto de los 5 a los 10 kilómetros, pero no descarta correr un maratón en el futuro. Además, ha involucrado a sus hijas en el proceso, logrando un acercamiento familiar del que no puede estar más feliz. La mala noticia es que su nieto, aquel que le hizo dar un cambio a su vida, falleció recientemente en un accidente y no ha podido disfrutar de su ‘nueva abuela’. Pero ahora, cada vez que Paulett sale a correr, también lo hace por su nieto.

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