el descanso es fundamental

Día mundial del sueño: apnea, un trastorno que ocasiona serias complicaciones

Se trata de un colapso u obstrucción en las vías respiratorias que se produce mientras duermes. Por suerte, en la actualidad sus síntomas pueden evitarse

Foto: Foto: pixabay.
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Es mitad de la noche, toda la casa se encuentra en completa oscuridad y silencio, igual que el barrio en el que vives, a excepción de algún ruido lejano. Tus ojos están cerrados y todo tu cuerpo se encuentra relajado, hasta que, de repente, notas que te falta el aire. Te ahogas. Por supuesto, te despiertas de golpe. ¿Te es familiar? Si es así, significa que en alguna ocasión has sufrido un episodio semejante, y que probablemente sufres apnea del sueño.

El 13 de marzo se conmemora el Día Mundial del Sueño, una fecha destinada a fomentar el conocimiento de los distintos trastornos del sueño. Entre un 25% y un 35% de la población adulta padece insomnio transitorio y entre un 10 y un 15% de los españoles lo sufre de manera crónica, según datos del Instituto del Sueño. No solo eso, hay muchos otros trastornos que también afectan al buen descanso del durmiente, desde el síndrome de las piernas inquietas a las parasomnias, pasando por la mencionada apnea del sueño.

El tipo más común es la apnea obstructiva del sueño, que causa un colapso u obstrucción en las vías respiratorias durante el sueño

Hasta que no sufres problemas para dormir, no te das cuenta de la importancia del descanso. En el caso de la apnea del sueño, se trata de un trastorno común en donde la respiración se interrumpe o se hace muy superficial. Estas interrupciones pueden durar desde unos pocos segundos a minutos y pueden ocurrir más de 30 veces por hora. Las personas que tienen más riesgo de sufrirla son los hombres, las personas que tienen sobrepeso o vías respiratorias pequeñas, también son proclives a tener este problema los niños con amígdalas hinchadas.

Problemas de la apnea

El tipo más común es la apnea obstructiva del sueño, que causa un colapso u obstrucción en las vías respiratorias durante el sueño. Entonces, la respiración vuelve con un ronquido o resoplido, por eso las personas que sufren apnea suelen roncar (aunque no todas las personas que roncan están aquejadas con este problema). Como el sueño se interrumpe durante la noche, te encuentras más somnoliento durante el día, con todos los problemas que eso supone. Desde pérdida de memoria a ansiedad y depresión, pasando por los problemas que la falta de atención pueden producir a la hora de conducir un coche. Según un estudio de 2015 realizado en Suecia, las personas con este problema tenían un 2,5% más de probabilidades de sufrir un accidente de tráfico.

Las personas con apnea del sueño despiertan con dolor de cabeza, sequedad de boca, irritabilidad y sensación de no haber descansado

Durante el episodio de apnea, el corazón se acelera para bombear sangre más rápidamente, pues tiene que compensar la falta de oxígeno. Esto, a su vez, causa placa en las arterias, lo que aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular, hipertensión y accidente cerebrovascular. A mediados de la década de los 90, la Comisión Nacional de Investigación de los Trastornos del Sueño de Estados Unidos estimó que 38.000 personas morían cada año de enfermedades cardíacas empeoradas por la apnea, informa 'BBC'. De la misma manera, también hay evidencias de que afecta al metabolismo de la glucosa y promueve la resistencia de la insulina, así como puede producir aumento de peso.

Prevención y tratamiento

Durante los años 80, cuando se descubrió por primera vez este problema, solo se había rozado la punta del iceberg y los médicos no tenían prácticamente información. Por aquel entonces, la medida llevada a cabo era la traqueotomía: un procedimiento quirúrgico en el que se corta un orificio en la garganta para evitar la colapso de las vías respiratorias superiores. Aunque al principio pareció ofrecer alivio, también trajo complicaciones.

En los 90 se estimó que hasta 38.000 estadounidenses morían cada año de enfermedades cardíacas empeoradas por la apnea

Los pacientes se despiertan con dolor de cabeza y fatigados, así como con cambios de humor. En un escenario así, por suerte, las cosas han avanzado. En la actualidad, un especialista en otorrinolaringología examinará con detalle la estructura de tus vías aéreas, y después juzgará el tipo de operación que realizar en relación con las anomalías encontradas: desde una corrección de tabique nasal a una resección del paladar blando, todo dependerá de dónde esté el problema.

En los casos más severos también se puede realizar un tratamiento con presión positiva de aire (CPAP), el cual consiste en una mascarilla conectada por un tubo a un pequeño aparato que se coloca en la mesilla de noche. Se debe utilizar todas las noches cuando el paciente vaya a dormir, pues el aparato es un compresor de aire que emite una corriente que evita que la vía aérea se colapse. No cura, pero al menos puede lidiar con el problema.

En cuanto a la prevención, también es fundamental. El problema se mostró en un estudio realizado en 2017 en Alemania, que señaló que si bien la apnea obstructiva del sueño podía estar presente en hasta el 40% de la población alemana general, solo se identificó que el 1,8% de los pacientes hospitalizados la padecían, lo que muestra una bajísima conciencia de la condición. Por ello, quizá, es buena idea tomar medidas generales de prevención, en caso de que pienses que puedes estar aquejado por este trastorno. De manera reducida: es conveniente reducir peso, no dormir bocarriba, evitar la ingesta de alcohol o medicamentos así como el consumo de tabaco y realizar ejercicio moderado (preferiblemente al atardecer).

¿Y si la sufro?

Aunque se vislumbran signos de esperanza en el horizonte, lo cierto es que todavía tardarán un tiempo en llegar a nuestras vidas. Un pequeño estudio que mezcló dos fármacos (atomexitina y oxibutinina) descubrió que "redujeron en gran medida la apnea", evitando las obstrucciones de las vías respiratorias durante el sueño en al menos un 50% de los participantes.

Los pacientes aquejados con este problema presentan, como ya señalamos, los siguientes síntomas: despiertan con la sensación de no haber descansado (aunque no recuerden haberse despertado durante la noche), dolor de cabeza, sequedad de boca, irritabilidad o pérdida de concentración. Por lo tanto, si crees que podrías sufrirla pide cita a tu médico de confianza, la prueba esencial será un estudio del sueño, siendo la polisomnografía la más precisa, que requerirá que pases una noche en un centro de sueño para que puedan monitorizar cómo respiras mientras descansas.

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