SALUD SIN MITOS

¿Alergias alimentarias? Los medicamentos también pueden ser peligrosos

Pueden contener impurezas o residuos del proceso de fabricación que no suelen figurar en su composición, lo que puede ser peligroso para los celiacos o alérgicos al huevo

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Una alergia alimentaria puede ser un auténtico quebradero de cabeza, ya que afecta al día a día en el hogar, en el trabajo, a nuestra vida social o a la de nuestros hijos. Lo que para la mayoría son sencillas actividades como hacer la compra o la comida, ir a un restaurante o tomar un 'snack', pueden volverse realmente estresantes para una persona con alergias alimentarias o que esté al cuidado de alguien que las tenga.

Habitualmente pensamos en la comida, pero hay otras cosas que también ingerimos que pueden causarnos problemas si somos alérgicos: los medicamentos. En primer lugar, hay que tener en cuenta que la legislación actual no es clara con respecto a la declaración obligatoria de la composición de excipientes y aditivos alimentarios en los prospectos de los medicamentos, lo cual puede acabar complicando la situación.

"El propio alérgeno alimentario en ocasiones forma parte del principio activo del medicamento, casos donde el riesgo de reacción es mayor”

“Los medicamentos se componen de principio activo y excipientes, pero además pueden contener impurezas o residuos del proceso de fabricación que normalmente no figuran en la composición del medicamento”, explica la Dra. Aránzazu Plaza​, alergóloga del servicio de Alergología del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid. Incluso "el propio alérgeno alimentario en ocasiones forma parte del principio activo del medicamento, casos donde el riesgo de reacción es mayor, puesto que la concentración de alérgeno también es mayor", apunta la especialista.

Los alimentos más frecuentemente implicados en reacciones alérgicas severas a los medicamentos son la leche y el huevo. También deben prestar especial atención los pacientes celiacos ya que, si bien no tendrán una reacción alérgica severa (anafilaxia), cualquier incorporación de gluten en un paciente celiaco va en detrimento constante de su salud.

¿Cómo los identificamos?

Como explicábamos antes, la legislación vigente no acaba de ser clara. Es fundamental no automedicarse, sino acudir al médico, que nos preguntará por todas nuestras alergias, alimentarias o no, para evitar incidentes. Algunos ejemplos concretos de medicamentos implicados con la alergia a ciertos alimentos son:

1. Para los alérgicos al huevo:

  • Lisozima: se trata de una proteína que se obtiene a partir de la clara de huevo o por biofermentación. “En caso de que no se especifique la procedencia (del huevo o de la biofermentación) deben evitarse los fármacos con lisozima en pacientes con alergia a huevo”, subraya la Dra. Plaza.

  • Ovoalbumina: es un alérgeno importante de la clara de huevo. Los pacientes alérgicos a este alimento deben evitar el Ferrimanitol ovoalbúmina, los suplementos proteínicos (nutrición deportiva), la vacuna antigripal, de la fiebre amarilla y la antirrábica purificada. “Sin embargo, la vacuna de la triple vírica no está contraindicada en bebés con alergia a huevo, puesto que contiene una baja concentración de proteínas derivadas de este alimento”, anota la Dra. Plaza

2. Para los alérgicos a la proteína de leche de vaca:

  • Hierro proteinsuccinilato: se emplea en el tratamiento de la anemia. Contiene alta concentración de proteína, por lo que debe ser evitado en pacientes con alergia a la leche.

  • Lactosa: no es una proteína de la leche sino un azúcar, por lo que puede ser ingerida por alérgicos a las proteínas de leche de vaca. Además, puede ser de origen sintético o animal. “En casos de alergia severa a leche, se prohíbe la ingesta de lactosa si no se especifica la procedencia por el posible riesgo de contaminación con proteínas de leche de vaca en el procesamiento industrial”, aclara la doctora Plaza.

3. Para los celiacos:

  • Almidón: se emplea con bastante frecuencia como excipiente de medicamentos. Los pacientes celiacos deben evitar aquellos medicamentos que contengan en los excipientes almidón o harinas de trigo, avena, cebada, centeno.

Estos son solo algunos ejemplos para los casos más frecuentes de alergias alimentarias, sin embargo, lo más importante es evitar la automedicación en personas alérgicas, que el médico que nos trate o prescriba alguno de ellos sea conocedor de estas alergias y leer con atención el prospecto, prestando especial atención a la lista de excipientes y a las contraindicaciones. "En caso de duda, debe solicitarse la ficha técnica completa al laboratorio farmacéutico responsable", finaliza la Dra. Plaza.

*El Confidencial, en colaboración con Quirónsalud, presenta una serie de artículos para aclarar dudas referentes a mitos y creencias populares relacionados con la salud así como para combatir las falsas informaciones que se puedan generar en internet. Si tienes alguna duda sobre la consulta resuelta y quieres más información, puedes contactar con el Hospital Universitario Quirónsalud Madrid.

 

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