cuando el río suena...

El misterioso mensaje del hombre más rico de Hong Kong

El magnate multimillonario Li Ka-shing ha dado su opinión sobre las protestas en la Región Administrativa, pero sus sencillas palabras pueden esconder otra opinión encriptada

Foto: Una mujer sostiene una pintura en honor a la mujer que perdió un ojo en las protestas de Hong Kong. (REUTERS)
Una mujer sostiene una pintura en honor a la mujer que perdió un ojo en las protestas de Hong Kong. (REUTERS)

Once son las semanas que han cumplido las protestas en Hong Kong, con más de un millón de manifestantes. La que es Región Administrativa Especial de la República Popular China (un país, dos sistemas) se enfrenta en la actualidad a una crisis política de gran nivel, que comenzó como una protesta contra un proyecto de ley de extradición que permitiría en caso de aplicarse que sospechosos de cometer delitos en suelo hongkonés sean devueltos a China o a otros países con los que Hong Kong no mantiene ningún acuerdo.

Fue solo la guinda del pastel, pues a día de hoy se exige más democracia y se lucha contra la violencia o la represión policial, con continuas protestas y manifestaciones en las calles o el aeropuerto. En un escenario así, era natural que los grandes empresarios de Hong Kong dieran la cara y se posicionaran tarde o temprano, y el primero en hacerlo ha sido el hombre más acaudalado del país, Li Ka-shing, magnate inmobiliario.

"Ama a China, ama a Hong Kong, ámate a ti mismo, a la libertad y al estado de derecho" decía el mensaje oficial. El encriptado, algo muy distinto

Su opinión apareció en los medios (concretamente en 'Hong Kong Economic Times' y en 'Hong Kong Economic Journal') el pasado 15 de agosto. Llamaba a terminar con la violencia de manera sencilla y sincera. Enseguida el resto del mundo se hizo eco del mensaje: "El camino al infierno a menudo está pavimentado de buenas intenciones", comenzaba, "debemos ser conscientes de las posibles consecuencias". Abría el comunicado un enorme hanzi (caracter chino) en el que ponía bàolì (暴力) o, lo que es lo mismo, "violencia", que se encontraba tachado, en un claro alegato en contra de las protestas.

"El tiempo es un río que fluye"

"Ama a China, ama a Hong Kong, ámate a ti mismo, a la libertad y al estado de derecho", decía el empresario de 91 años, que también remarcaba: "El tiempo es un río sin fin en constante flujo, pero no podemos bañarnos dos veces en el mismo río. Oremos para que nuestra pasión de hoy no se convierta en el arrepentimiento de mañana". Hasta ahí todo parecía normal, sin embargo, tan pronto como se publicó el mensaje, los cibernautas comenzaron a ver que contenía un mensaje oculto ingeniosamente construido.

Los caracteres señalados en la imagen son los finales de las ocho líneas del texto. Como el alfabeto chino no es igual que el nuestro, la unión de distintos caracteres puede cambiar mucho el contenido del texto. En este caso, al unirlos:

因果 由 國
容 港 治 己

Se puede traducir por: "la causa y el resultado dependen de que China deje que Hong Kong se gobierne a sí mismo". Los dos últimos caracteres de las dos frases de la línea horizontal inferior sobre la firma de Li se interpretan ampliamente como "yìfèn 義憤" ("indignación justa"). Algunas personas leen los dos últimos caracteres de las dos partes de la línea de firma como mín chéng 民 誠 ("sinceridad de las personas"). Y, aunque quizá suene a teoría de la conspiración, los numerólogos han señalado lo curioso que es que la primera línea horizontal tenga cuatro caracteres, la segunda seis, la tercera ocho y la cuarta nueve. 4/06/89, una fecha sin duda familiar, pues es la que corresponde a las protestas de la plaza de Tiananmén. ¿Casualidad?

El melón de Huangtai

No es la primera vez que un mensaje misterioso se introduce en otro, aparentemente, codificado. Tras las protestas dirigidas por los estudiantes en la Plaza de Tiananmén, la edición en el extranjero del periódico del Partido Comunista de China, el 'Diario del Pueblo', presentó un poema en marzo del 91, aparentemente inocuo, patriótico y nostálgico, que en realidad quería decir una cosa muy diferente si se leía en diagonal. Aquí puedes verlo.

La ambigüedad de Li Sha-king es, sin duda, admirable. El segundo de sus mensajes decía: "El melón de Huangtai no puede soportar más cosecha", una frase de un poema que se remonta a la dinastía Tang, y que vendría a decir que cuando algo ha sufrido tanto, cualquier ataque adicional lo arruinará por completo. Un mensaje sin duda ambiguo y abierto a la interpretación que, sin embargo, el magnate ya ha dicho en otras ocasiones, la última cuando se le preguntó en 2016 si el entonces presidente ejecutivo de Hong Kong, Leung Chun-yinh, se postularía para un segundo mandato. Finalmente, no lo hizo.

Ya sea un mensaje encriptado o todo fruto de una extraña casualidad, lo cierto es que, por si acaso, el gobierno de la República Popular de China ha bloqueado completamente todas las referencias a sus "ruegos de paz", y aunque el hashtag #LiKa-singSpeakingOut ha sido hasta hace poco una de las frases más buscadas en Weibo (sitio web chino similar a Facebook o Twitter) también ha sido retirado recientemente. ¿Quizá a petición del gobierno chino o se trata de una casualidad? Cuando el río suena, agua lleva.

Alma, Corazón, Vida

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios