'el gran explicador'

Las 9 lecciones de un Nobel: las respuestas a preguntas que siempre te has hecho

En su serie de televisión 'Fun to imagine', el prestigioso físico Richard Feynman daba respuesta a algunas de las dudas que siempre nos han perseguido

Foto: Richard Feynman. (Joe Mundoe)
Richard Feynman. (Joe Mundoe)

El renombrado físico estadounidense Richard Feynman ganó el Nobel por su prolífica carrera en 1965 y fue, sin duda, uno de los hombres más dotados e inteligentes que han pisado este planeta. Realizó un trabajo legendario sobre física cuántica (el Proyecto Manhattan, que ayudó en el desarrollo de la bomba atómica), investigó en el campo de la computación o se hizo conocido en la década de 1980 como miembro de la Comisión Rogers, el grupo que investigó el desastre del trasbordador espacial Challenger. Además, según sus propios conocidos no tuvo rival debido a su ingenio, calidad e inteligencia.

Gracias a su manera concisa y certera de hablar, se hizo conocido más tarde con el sobrenombre de 'El Gran Explicador'. Eso le llevó a escribir dos libros de curiosos títulos: '¿Está usted de broma, señor Feynmann?' y '¿Qué te importa lo que piensen los demás?', un fiel reflejo de su personalidad.

Además, llevó a cabo una serie de entrevistas a las que titularon 'Fun to imagine' en las que hablaba de de diferentes aspectos de la física. 'Big Think' ha decidido recopilar nueve de las lecciones de vida que la serie nos dejó.

¿Qué es el calor?

¿Te lo has preguntado alguna vez? Feynman explica que la sensación de calor es la 'vibración' de los átomos. Por ejemplo, los átomos que sobresalen en el café lo calientan y chocan contra los que hay en la cerámica de la taza, lo que hace que se agiten también, calentándolos aún más.

¿Y el fuego?

Sin duda, hay cosas que conocemos y de las que no pensamos su procedencia. Otro ejemplo: el fuego es la luz solar almacenada. "El carbono y el oxígeno tienen una relación un tanto paradójica; una vez que se 'acercan' lo suficiente entre sí, forman una asociación muy fuerte que se une. Pero si están demasiado 'lejos' el uno del otro, se rechazarán", explica. "La madera, por ejemplo, contiene mucho carbono. Si el oxígeno que lo rodea se calienta lo suficiente, el oxígeno y el carbono se pueden juntar y formar una asociación en forma de CO2, liberando mucha energía en el camino".

¿De dónde viene esa energía almacenada? Originalmente, de la luz del sol que golpeaba los árboles. "Esa luz y calor que los primeros hombres encontraban en la madera era, en realidad, una especie de sol almacenado que salía de ahí".

¿Por qué se repelen los imanes?

Según el físico, esta pregunta es de las difíciles. Los polos iguales se repelen y los polos distintos se atraen, estamos hartos de escucharlo con las parejas. Si un imán se rompe en dos partes, se forman dos nuevos imanes, cada uno con su polo norte y su polo sur, aunque la fuerza de atracción del imán disminuye.

"Su fuerza de repulsión actúa a distancia. Esto se debe a que los átomos en un imán giran en la misma dirección, lo que aumenta la fuerza de tal manera que se puede sentir a una distancia" explicaba él. La tierra, por ejemplo, es un imán, por eso las brújulas se orientan siempre con su polo norte magnético apuntando hacia el norte geográfico.

Las bandas elásticas

"SIempre me han parecido fascinantes las gomas", señaló, en una ocasión. "El calor también tiene que ver con el hecho de que sean elásticas". Las bandas de goma están compuestas por cadenas de moléculas retorcidas que, cuando se estiran, son bombardeadas por átomos que alientan a esas cadenas a retorcerse nuevamente".

Por qué no te hundes en el suelo

La electricidad es la razón por la que no puedes 'atravesar' un dedo por un objeto sólido. Los electrones cargados negativamente y los protones cargados positivamente están unidos en tu dedo y lo mismo sucede en cualquier objeto sólido. Una vez que intentas empujar tu dedo a través de algo, los protones y electrones respectivos no pueden tolerar la adición de más carga positiva o negativa: la carga eléctrica en los átomos de tu dedo es neutral y desea permanecer así. Entonces, tanto el objeto como tu propio dedo se empujan hacia atrás, el uno contra el otro. ¿Lioso? Pues espera a leer lo siguiente.

Dos rompecabezas

A Feynman le encantaba contarlos. El primero: ¿Por qué cuando te miras en el espejo solo se invierten el lado izquierdo y el derecho y no la parte superior e inferior de la imagen? Es decir, se invierte horizontalmente pero no de manera vertical. La solución es que los espejos no voltean las imagenes de izquierda a derecha, sino de delante hacia atrás.

Gracias a su manera concisa y certera de hablar, Feynman se hizo conocido más tarde con el sobrenombre de 'El Gran Explicador'

También le gustaba otro enigma: ¿qué es lo que mantiene un tren en la vía? ? La respuesta es que porque tienen ruedas cónicas. Cuando un tren gira en una esquina, las ruedas interiores se desplazan en la parte más delgada, lo que significa que pueden girar rápidamente sin ir demasiado lejos, mientras que las ruedas exteriores se desplazan en la parte más gruesa del cono, por lo que tienen que ir más lejos para hacer una rotación.

Nuestros ojos

Según él, son agujeros negros de ocho pulgadas. "Si un insecto lo suficientemente inteligente estuviera sentado en la esquina de una piscina, podría, en teoría, observar las olas en la piscina y determinar quién se estaba bañando. Esto es lo que hacemos con nuestros globos oculares.Tomamos lo que se mueve (el campo electromagnético) y podemos aprender qué objetos se han "sumergido" en nuestra piscina".

Feynman explica que nuestros agujeros negros de ocho pulgadas solo están sintonizados con una pequeña porción de las olas en esta piscina. Pero las otras ondas, las más grandes o más pequeñas, las experimentamos como calor o como sonido. Al tener solo estas pulgadas, si queremos ver lo que tenemos alrededor tenemos que girar los ojos hacia los lados para ver en profundidad. "Si lo piensas es bastante increíble, yo te estoy mirando a ti y a mi derecha puede haber alguien que esté mirando a otra persona a mi izquierda, es como funciona la luz, las olas de las que hablaba antes, van en todas direcciones, forman una red, y hacen que todos podamos ver lo que está delante".

Concebir lo inconcebible

Las escalas, si es con cosas muy pequeñas o muy grandes, son muy difíciles de conceptualizar. Igual de difícil es comparar el tamaño de un átomo con una manzana que esa manzana con la tierra. Feynman explica lo difícil que es hablar de escalas grandes señalando todas las estrellas que hay, únicamente, en nuestra galaxia: "Imagina que pudieras nombrar una a una, todas las que hay. Cada segundo tendrías que nombrar una. Tardarías un total de 3.000 años en hacerlo".

"Los diferentes"

Una de sus lecciones más valiosas tuvo que ver, sin duda, con aquellos a los que nos gusta 'mitificar': "Nos pasa a veces con las personas particularmente brillantes o impresionantes. No hay tantas así, simplemente estudian o trabajan mucho. Eso sí... la cabeza de cada persona es muy diferente. Somos especiales y cada uno es totalmente distinto, por eso a veces nos cuesta entendernos unos a otros. Lo que yo digo, que está perfectamente claro en mi cabeza, tiene que descodificarlo otra persona".

Alma, Corazón, Vida

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