Más libertad, más felicidad

Le dio un "pase" para ser infiel. Se acostó con 300 mujeres. Esto es lo que aprendió

David y Laura, una pareja londinense de 30 años, decidieron abrir la relación tras llevar seis años juntos. Ahora, los dos son más felices

Foto: Foto: iStock.
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Admitámoslo. La mayor parte de los seres humanos invertimos por inercia mucho tiempo de nuestras vidas en encontrar a la persona ideal. Es una búsqueda perenne que nos han inculcado, sobre todo en base a las formas de vida y a los productos culturales de la época en la que hemos crecido. ¿Todas las relaciones deben ser iguales? ¿Cómo lidiar con los celos? ¿Se puede querer a más de dos personas a la vez y estar con ellas al mismo tiempo?

Aunque la monogamia sigue siendo la práctica afectiva con mayor número de fieles, gracias a los nuevos movimientos sociales, en especial al feminismo y la comunidad LGTB, se está empezando a visibilizar y ahondar en modelos alternativos de amar donde los sentimientos posesivos tan negativos como los celos ya no tienen cabida. Pero no tan rápido; todavía existe un gran número de censores que se ven con ánimos de juzgar y criticar a todo aquel libertario del amor que emprende estos caminos. Pero, ¿es que todas las relaciones deben ser iguales? ¿El compromiso amoroso se traduce inevitablemente en exclusividad sexual?

Me aburría. Necesitaba a alguien más para excitarme. La duda me comía por dentro

Esta es la historia de David Guerrero, un chico londinense de 30 años, y de su novia, Laura Noah, de 29. Después de llevar seis años juntos, él decidió por fin abrir la relación con el objetivo de adquirir nuevas experiencias sexuales al margen de las suyas. El caso es que se sintió atraído por otras mujeres -una razón bastante lógica y que muchos hombres comprometidos por un lazo monógamo férreo corren a desmentir-, y como es evidente para no hacerle daño ni serle infiel, le propuso darse entre ambos un "pase de infidelidad" para acostarse con otras personas.

Pero la historia viene de mucho más atrás. Ellos ya habían experimentado juntos el sabor de otra boca. Acudieron a fiestas sexuales y probaron tríos, según declaraciones recogidas por 'The Sun'. Pero finalmente David le pidió que necesitaba emprender su camino solo con otras mujeres que no fueran ella. Laura adimite que se sintió asustada cuando David le propuso mantener una relación abierta, pero que ahora se siente como una "mujer moderna" porque ella también se da sus caprichos carnales. Al final, parece que los dos salieron ganando.

"He estado con Laura durante seis años, tiempo en el cual me comenzaron a gustar otras mujeres. Estuve tentado de tener una aventura con ellas, pero nunca lo hice", asegura David para 'The Sun'. "La duda me reconcomía por dentro así que decidí ser honesto con ella y explicarle tal y como me sentía. Fue horrible, pero sentí que me había quitado un gran peso de encima. Me aburría. Necesitaba a alguien más para excitarme". Por ello, David y Laura emprendieron la búsqueda de una tercera persona para hacer un trío. Luego, probaron con los locales de swingers o también llamados "de intercambio de parejas". Después de todo, David continuó profundamente insatisfecho.

Al final, Laura aceptó que pudiera conocer a otras mujeres para tener relaciones sexuales, siempre y cuando él no se enamorara de ellas. Lo que ella no sabía es que su chico fuera capaz de llegar a tanto: según declaraciones suyas en 'The Daily Mail', David se acostó con cerca de 300 mujeres a razón de tres mujeres por semana, incluidas algunas que según él, ve regularmente. Un dato que a simple vista apunta a ser más falso que mínimamente cercano a la realidad.

Al principio fue difícil, pero ahora me siento como una mujer moderna; sus líos me han dado más libertad a mí también

"Cuando David pidió que mantuviéramos una relación abierta, yo me asusté", confiesa Laura. "Al principio fue difícil, pero ahora me siento como una mujer moderna, ya que sus líos también me han dado libertad a mí". Esta historia afincada en el epicentro de Londres salta a la luz después de que se haya hecho famoso un estudio que afirma que las personas que están en relaciones abiertas son tan felices como las monógamas.

Su autora principal, Jessica Wood, de la Universidad de Guelph, asegura en 'The Daily Mail': "Encontramos a parejas poliamorosas que a través del acuerdo tácito experimentan los mismos niveles de tranquilidad, bienestar psicológico y satisfacción sexual que en las monógamas. Esto desmiente la visión por parte de la sociedad de la monogamia como la estructura de toda relación ideal". Por ello, si tu pareja y tú estáis pasando un mal momento o simplemente un momento aburrido, no perdéis nada por probar y dar un paso adelante. Quién sabe, quizás consigáis el punto que le falta a la relación.

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