un plan nacional para evitarlo

El cadáver del ascensor de La Paz no es un caso aislado: el suicidio en los hospitales

Los casos autolíticos en los centros hospitalarios son una realidad "muy frecuente" aunque se han intentado poner medidas para evitarlos

Foto: El ascensor donde presuntamente se lanzó el hombre fallecido. (A. P.)
El ascensor donde presuntamente se lanzó el hombre fallecido. (A. P.)

El pasado 10 de julio se halló el cadáver de un hombre con el cráneo aplastado en el hueco de un ascensor del Hospital de La Paz. Llevaba días allí, casi irreconocible por los golpes del cajetín, que habían separado la cabeza del tronco. Según la reconstrucción policial se trataba de un varón de más de 50 años que se había lanzado por el hueco del elevador desde la planta 12. Para acceder había usado una llave, presumiblemente comprada en una ferretería por tres euros. Nadie sabe quién era este individuo, pero todo apunta a que se trató de un suicidio. Un hecho "bastante frecuente en el entorno hospitalario", apostilla Diego Ayuso, Secretario General del Consejo de Enfermería. Tanto, que en cada centro pueden contar con varios casos cada año.

El suicidio es la primera causa de muerte no natural en España. De hecho, en algunas franjas de edad es la segunda causa entre todos los fallecimientos en general. Y en muchas ocasiones estos se producen en el ámbito hospitalario. Una paradoja (mientras eso sucede, a su vez se abren unidades en esos mismos centros para evitarlos, dentro de los planes de actuación autonómicos) que tiene muchas explicaciones. "Es un entorno de riesgo, qué duda cabe", subraya el presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría, Julio Bobes.

Hay una corriente de profesionales sanitarios que aboga por "dar visibilidad a un problema que no puede quedar silenciado"

Los celadores del hospital madrileño de La Paz ya meneaban la cabeza cuando los periodistas pululaban por el centro tras el presunto suicidio: "Todos los años aquí mueren dos o tres personas por suicidio, es muy normal, aunque no se dice para evitar el efecto llamada", comentaba uno de ellos, que añadía: "Hace poco una joven marroquí que acababa de dar a luz se encontró una ventana del pasillo abierta y se lanzó al patio".

El modo de evitar el llamado 'Efecto Werther', la imitación, ha sido siempre silenciando estos hechos en los medios de comunicación en un pacto que aún perdura. Supuestamente, su origen se encuentra hace décadas, cuando dos personas decidieron lanzarse desde el madrileño Puente de Segovia. Poco después se multiplicaron los casos en ese mismo punto de la capital. De ahí, se coligió que la publicidad del primer caso había propiciado los siguientes. Sin embargo, desde los ámbitos profesionales sanitarios y de prevención del suicidio se empieza a tambalear esta establecida teoría y hay una corriente que aboga por "dar visibilidad a un problema que no puede quedar silenciado".

Lanzarse al vacío

En la Oficina del Defensor del Paciente, entre sus archivos, hay muchos casos de suicidios en hospitales. Obviamente, aquellos cuyos familiares acudieron a ellos para litigar y reclamar, pues apreciaban una negligencia. "Sobre todo llegan casos de personas mayores que acaban en otra unidad que no es psiquiátrica, pero también tienen problemas de depresión", revela su presidenta, Carmen Flores.

Ayuso recuerda con claridad uno de esos casos. Este profesional, que ha sido responsable en varios centros públicos, ha vivido estos episodios. "Un hombre con problemas mentales pero que también se había roto un hueso, acabó en la planta pediátrica. Se lanzó por la ventana, y eso que solo se abría 30 grados, pero le bastó para lanzarse al vacío". También ha visto a otros tirarse desde las terrazas de las plantas superiores. "Es gente que está sometida a un gran estrés, o a noticias muy adversas", añade Bobes.

Somos un país medio en cuanto a suicidios, pero van subiendo poco a poco porque no tenemos un plan

Precisamente, hace dos semanas la nueva ministra de Sanidad, Carmen Montón, anunció que elaboraría un Plan Nacional de Salud Mental. "Hasta el momento había comunidades que los tenían y otras que no, todo es bastante caótico", señala Bobés. "Somos un país medio en cuanto a suicidios, pero van subiendo poco a poco porque no tenemos ese plan. Sin embargo, en los países que tradicionalmente tenían tasas más altas, como los nórdicos, han conseguido bajarlas gracias a estos planes integrales", explica el presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría desde Asturias, precisamente la comunidad con más suicidios con diferencia de España y donde se aprobó hace poco un protocolo.

No se avanza en prevención

"En cuanto al control en los hospitales no se ha avanzado demasiado", concede pesimista Ayuso, advirtiendo que es un entorno "en el que se dan situaciones muy dramáticas, como enfermedades incurables". "A veces no hay que tener un trastorno mental muy grave, sino unas condiciones muy desfavorables, y está claro que una noticia médica de esas características lo es", agrega Bobes. Las medidas habituales son colocar mallas en los huecos de las escaleras e instalar ventanas que solo pueden abrir los trabajadores.

En el caso del presunto suicida del ascensor de La Paz aún no se sabe siquiera su identidad, ni mucho menos los motivos que lo empujaron a lanzarse desde la planta 12. Pero sí que no se trata de un caso aislado.

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