Asturias, a la cabeza en suicidios y accidentes mortales, ¿es casualidad?
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caídas, envenenamientos y ahogamientos

Asturias, a la cabeza en suicidios y accidentes mortales, ¿es casualidad?

El Principado tiene las tasas de siniestrabilidad mortal más altas de España, duplicando las de Madrid. El envejecimiento, los malos accesos y los suicidios encubiertos, la clave

Foto: Las caídas son la principal causa de muerte accidental. (iStock)
Las caídas son la principal causa de muerte accidental. (iStock)

En España mueren todos los años más de 10.000 personas por causas evitables, en accidentes diversos con final fatal. Es la primera causa de mortalidad en varias franjas de edad. Caídas, ahogamientos, accidentes de tráfico, envenenamientos, agresiones e incendios son, por ese orden, los motivos que configuran esas abultadas cifras. Y entre todas las comunidades del país, el líder en esta desgraciada estadística es Asturias, que también encabeza con mucha distancia la tabla de suicidios. La media de fallecidos en el último lustro en Asturias fue de 360 personas al año, según el Atlas de la Siniestrabilidad en España, elaborado por la Fundación Mapfre. En Madrid, por ejemplo, fue de 140.

¿Es casualidad que esta comunidad lidere las dos clasificaciones, la de suicidios y la de muerte accidental? Para el catedrático Julio Bobés puede haber una relación directa en el aspecto de que bastantes muertes por accidentes encubren en realidad suicidios, pero “eso pasa en todas partes”. Una de las cosas que los expertos pidieron al Gobierno del Principado en su protocolo contra el suicidio fue el de hacer autopsias psicológicas. De ese modo, muchos de los envenenamientos (sobredosis de drogas o consumo de fármacos en una cantidad inadecuada) podrían desvelarse como acciones voluntarias de quitarse la vida. También las caídas, que en muchos casos no son meros accidentes. De hecho, Asturias es de las pocas comunidades en las que ese motivo es la principal causa de muerte entre las personas de 30 a 65 años.

En algunas zonas de montaña hay aldeas con una prevalencia de enfermedades mentales graves muy alta

Pero hay más factores que hacen que esa coincidencia tenga lógica. “Asturias tiene una población muy envejecida con respecto al resto de España, al igual que Galicia, y eso aumenta los casos de suicidio porque son personas con muchas pérdidas, algunas muy dolorosas e irremediables, y con la sensación de que ya nunca les va a tocar la lotería". Una explicación muy racional, pero que en cierto modo "también vale para explicar las caídas accidentales mortales”, apunta Bobés. También Cantabria, la otra comunidad con la que linda geográficamente, está entre las primeras de la lista de accidentados.

La tasa de soledad y de dispersión en las montañas asturianas es muy alta. Además, muchas de las personas que viven en esos entornos padecen enfermedades crónicas. En ocasiones, patologías mentales graves, de las que hay “mucha prevalencia”, y en otras de dolencias simplemente asociadas a la elevada edad de sus pobladores.

Envenenamientos

Ese acceso a los fármacos que dan las enfermedades crónicas también es un factor muy relevante para las dos cosas: accidentes y suicidios. El epígrafe "envenenamiento" incluye la ingesta "accidental" de pastillas, pero también las sobredosis de drogas recreativas. Y otro muy determinante es que la asistencia sanitaria en esos lugares es “lenta y compleja”. La orografía de estas comunidades dificulta el traslado de los enfermos y su evacuación hacia los centros hospitalarios más cercanos. Algunas aldeas pobladas por personas muy ancianas apenas están comunicadas por carretera.

Al día fallecen en España 30 personas por accidentes. Y los de tráfico no son en absoluto los más numerosos desde hace ya más de una década. Son las caídas. Y estas, aunque principalmente afectan a los que tienen más de 65 años, también se ceban con otras franjas de edad. “Claro que hay caídas que ocultan una voluntad de quitarse la vida”, concluye el psiquiatra Bobés. También es llamativo que en el conjunto de España una de cada cinco personas entre 30 y 65 años pierde la vida por “envenenamiento”.

La renta no es un factor importante en los accidentes, pues Extremadura y Andalucía, que la tiene baja, son de los que menos siniestros sufren

En general, las víctimas de los siniestros son hombres (60%) y en el caso de los menores de 14 años esa diferencia por sexos aumenta hasta el 65% de varones accidentados con resultado de muerte (en esa franja de edad uno de cada diez fallece por atragantamiento, aunque casi todos los casos se dan antes de los dos años). Además de en Asturias, las tasas más elevadas por comunidades se dan en Cantabria, Galicia, Cataluña y Castilla y León. Por contra, las más bajas se observan en Madrid, Murcia, Canarias, Andalucía y Extremadura. Unos datos que excluyen la renta per capita como un elemento relevante, dado que Extremadura y Andalucía tienen la renta más baja del país y sin embargo no destacan por su alta siniestrabilidad.

Las causas menos frecuentes de muerte evitable son las agresiones y los incendios. Con respecto al primero de los motivos, en 2017 se bajó por primera vez de 300 homicidios en un año a 292. Unos datos que sitúan a España como el segundo país con la tasa más reducida de Europa, en la que solo Austria ofrece unas cifras aún menor. En el caso de los incendios se da una situación semejante y España es el segundo con menor número de víctimas en esta clase de sucesos, tras Eslovenia.

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