¡Sí, señor!

Un marine te enseña cómo estar fresco durante una noche en vela

Los candidatos a la principal fuerza de operaciones especiales de Estados Unidos duermen solo cuatro horas al día durante las pruebas más exigentes

Foto: La Hell Week pone a prueba a los candidatos. (Corbis)
La Hell Week pone a prueba a los candidatos. (Corbis)

Para llegar a ser un Navy Seal hay que pasar una semana en el infierno. Literal. La llaman 'Hell Week' y consiste en cinco días y medio de humedad, frío y condiciones adversas con menos de cuatro horas de sueño. Es el desafío total: pone a prueba la resistencia física, la tenacidad mental, la tolerancia al frío y al dolor, el trabajo en equipo y la capacidad para rendir sin ni siquiera descansar. Cuando formas parte de los Navy Seal, la principal fuerza de operaciones especiales de la Armada de Estados Unidos, el tiempo se convierte en tu recurso más preciado.

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Tan solo uno de cada cuatro candidatos consigue superar el reto. Hay quien ha llegado a dormirse sobre su comida o incluso remando en barcas después de un día entero sin parar de poner su cuerpo al límite. Los que lo logran tienen derecho a sentirse imparables: se han ganado un lugar en los Navy Seals, el equipo al que Estados Unidos envía para hacer lo imposible.

La prueba más exigente de los Navy Seals: cuatro horas de sueño durante la 'Hell Week'

Por todo esto, quien sea que supere la 'Hell Week' sabe una cosa o dos sobre ojeras y párpados alicaídos. Por eso sus consejos sirven también para esas situaciones cotidianas en las que suplicamos una hora o dos con una cama. Más aún si ha sido padre recientemente. “Duerme, ahora que puedes”, dicen los amigos a los futuros padres como si fueran a pasar las pruebas para Seals. Que se preparen, porque, como cuenta en 'Fatherly' el exSeal, padre y conferenciante John McGuire, el desafío dura poco, pero es bien intenso.

Los consejos de los más preparados

Ya sea porque acabas de ser padre, porque el trabajo se alarga de más o porque estés en una misión secreta de lo más exigente, puede que necesites pasar una noche en vela. McGuire asegura que, en cualquier caso, el trabajo en equipo suple esa falta de sueño y recomienda ser plenamente consciente del estado de somnolencia. Lo importante es mantener la concentración: “Ahí fuera, la falta de comunicación puede hacer que alguien muera”. Y, aunque un pañal inesperado a medianoche no implique un riesgo equiparable, se aplican las mismas reglas.

En una situación límite, duerme “cuando puedas, donde puedas y todo el rato que puedas”. (Corbis)
En una situación límite, duerme “cuando puedas, donde puedas y todo el rato que puedas”. (Corbis)

Como la ley de la inercia de Newton, estar en constante movimiento ayuda a tu capacidad de perseverar sin dormir: “A mayor actividad, mejor llevarás la falta de sueño. Así que levántate, estírate y camina, cualquier cosa que te haga mover el cuerpo”, recomienda Bryan Black, exaspirante a Seal que llegó a confundir a un compañero por una foca durate las pruebas debido a la pesadez del sueño.

Esto quizá te sorprenda: “Aunque parezca contraintuitivo, haz todo lo posible por estar incómodo. Si, por ejemplo, pasas toda la noche frente al ordenador, siéntate en una silla incómoda y enciende el aire acondicionado. Cuanto más cómodo estés, más probabilidades tendrás de dormirte”.

Vigila la alimentación

Siguiendo la lógica de sacarse primero la espiga propia, antes de nada, cuida de ti. “Un buen líder toma decisiones para mejorar las cosas, no para empeorarlas. Si estás en mal estado, puedes quedarte dormido al volante”, señala McGuire.

Esto quizá te sorprenda: "Aunque parezca contraintuitivo, haz todo lo posible por estar incómodo"

La falta de sueño hace que tu paciencia se desplome, que surja el mal humor, que te aletargues. Así que come bien, especialmente proteínas y grasas para mantener tu cuerpo activo, y evita los carbohidratos y las comidas pesadas que suponen un K.O. técnico al cerebro tras la ingesta. La hidratación es igualmente importante, no se debe tomar a la ligera, ya que la falta de agua provoca mareos y fomenta la fatiga. Asimismo, el café y las bebidas energéticas tampoco son recomendables, asegura Black: “Un trago de café puede parecer tentador cuando se tiene sueño, pero puede conducir a un desplome total de la energía”.

Ilumina tu espacio, avisa Black. “Es increíble cómo marca la diferencia. Incluso dentro de un edificio, enciende todas las luces y lámparas que puedas, y aumenta su intensidad al máximo".

Conoce tus límites

Si tienes un tiempecillo para recuperar fuerzas, duerme “cuando puedas, donde puedas y todo el rato que puedas”, dice McGuire. Durante las maniobras de un avión o incluso de pie, donde sea. En nuestro caso, mientras nuestra pareja atiende al niño o durante un trayecto en coche. Dile a un Seal eso de que dormir la siesta durante más de 20 minutos es perjudicial. “El sueño es como el agua: lo necesitas cuando lo necesitas".

En una situación límite, duerme cuando puedas, donde puedas y todo el rato que puedas

Permanece positivo y afronta el desafío como una oportunidad para conocer tu cuerpo y aprender qué necesitas para mantenerte despierto. Es a través de las adversidades cuando descubrimos más sobre nosotros mismos. Y, por supuesto, lávate la cara con agua fría, eso también ayuda.

¿Cómo recuperarse? Paradójicamente, después de una 'Hell Week' en la crudeza de las montañas, la Universidad de Colorado sugiere que un fin de semana de acampada es la mejor solución para restablecer los ritmos circadianos. Preparad las mochilas, excursionistas.

Alma, Corazón, Vida

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