preparados, listos, ¡ya!

El mejor desayuno que puedes dejar preparado por la noche (y no engorda)

Los desayunos potentes son perfectos para perder peso. Lo ideal es hacerlo variado, energético, con grasas saludables... y hacerlo rápido

Foto: Un café así no es desayunar. (iStock)
Un café así no es desayunar. (iStock)

Casi todo el mundo sabe ya que es muy mala idea salir de casa sin desayunar bien (tanto para la salud y como para la línea). Si tomamos un bocado minúsculo y un lo más probable es que a las dos horas queramos devorar todo lo que se ponga por delante. Picaremos, probablemente algo sabroso e industrial, para llenarnos enseguida, con lo que provocaremos un pico de azúcar en nuestro organismo y volveremos a querer comer lo más calórico posible al poco rato. Un ciclo interminable que nos estresa y nos hace tirar la toalla a la hora de adelgazar.

Otro problema es el tiempo. Seguro que sabes que conviene tomar grasa, aunque no la de la bollería, proteína pero no siempre la del embutido, y vitaminas de verdad, no de las añadidas en cereales que son puro azúcar procesado. Pero una cosa es el conocimiento y otra poder aplicarlo, y cuando hay que elegir entre dormir y comer hasta los más valientes flaquean.

No es tan exótico como parece: si te gusta mojar galletas o tostadas o tomar cereales con leche, esto te encantará, y tienes muchas combinaciones

Para solucionar la comida más importante del día de forma original y muy energética, contribuyendo al músculo y no a los michelines, te proponemos fijarte en los anglosajones por una vez. Solemos asociar la comida inglesa y la norteamericana a los turistas que se atiborran a salchichas en los hoteles, pero al fin y al cabo nosotros tenemos la dieta mediterránea y terminamos cometiendo errores muy similares. Esto es lo que hacen allí los que más se cuidan.

Si por la mañana no tienes ganas de preparar nada y sí un hambre voraz, quítate los prejuicios y prueba con esto.

Ingredientes

Si te decimos que tomes gachas, quizá pienses en pobreza o posguerra, y es cierto que es un plato muy barato en relación a lo que alimenta. La clave es elegir los cereales concretos (mejor si vas variando), el precio dependerá sobre todo de lo especial que sea su proceso de fabricación.

Los ingleses las llaman 'porridge', que también suena a mazacote poco atractivo a primera vista. Pero si te gusta mojar galletas o tostadas o tomar cereales con leche, esto encantará, y tienes muchas combinaciones, todas igual de sencillas para no aburrirte.

(iStock)
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Lo mejor es que no hay problema en dejarlas en la nevera, directamente en el táper, listas para llevar por si no te da tiempo a desayunar en casa. Y saben mejor de lo que suenan.

Necesitarás:

  • Cereal: puede ser harina de avena, o copos de avena, que es lo más típico, o cualquier otro que te guste en la presentación que prefieras: trigo, espelta (una variedad del trigo), harina de maíz, arroz inflado...
  • Lácteo o equivalente: queda muy cremoso con yogur griego, como recomiendan en 'Men's Health'. Otras posiblidades son la leche desnatada, mezclar leche y agua, o elegir sucedáneos que te vengan bien, como la bebida de soja, de arroz, de almendra o de avena. No todas las leches sustitutivas son igual de saludables. Fíjate en los añadidos de la etiqueta, porque algunos endulzantes pueden hacer que el remedio sea peor que la enfermedad. Si no tienes problemas con la lactosa, un yogur natural normal (mejor no azucarado) también es perfecto, aunque el sabor se hará más ácido. Si el resultado es muy espeso antes de añadir los cereales (con yogur suele suceder) puedes mezclar yogur y leche.

Las frutas más habituales son las rojas: fresas, frambuesas, arándanos... pero también puedes utilizar plátanos o dátiles

  • Fruta: funciona prácticamente con todas, menos con los cítricos. Las más usadas en dietas para perder peso son las rojas: fresas, frambuesas, arándanos... pero no hay problema en poner algo más contundente, como plátanos o dátiles, para evitar el hambre repentino de media mañana y quitarte el capricho dulce.
  • Frutos secos: los que tengas en la cocina... Nueces, almendras, pipas... Si consideras que estás por encima de tu peso, cuidado con las cantidades, son alimentos sanos pero también calóricos. Las almendras, por ejemplo, llenan mucho y si te pasas pueden ser indigestas. Ve probando, porque en cualquier caso vendrán mejor que esos snacks con galleta, o toneladas de sal, en los que caes a veces.
  • Endulzante: puedes poner un poco de azúcar (el moreno está más recomendado) u otros productos como sirope de arce, sirope de agave, o estevia. En realidad, todos son similares, cuanto menos endulzante añadas en general mejor para la salud.
  • Una alternativa si estás entrenando: añade un preparado de proteínas en polvo. Basta una cucharadita. No es imprescindible, sobre todo si te decides por frutos secos, que ya tienen proteínas de por sí.

Preparación

Nada más fácil: mezcla el cereal con el yogur, la leche y, si lo lleva, el preparado de proteína, y mete el resultado en el frigo. Los trozos de fruta y los frutos secos es mejor mezclarlos en el momento, removiéndolo todo o simplemente usándolos como 'toppings' encima de las gachas. Sírvelo frío.

La receta clásica, por si tienes curiosidad, es caliente. No tardarás mucho más, puedes hacerla en 10-15 minutos, pero tendrás que tomarla al momento. En este caso no uses yogur sino leche (de la que quieras), y ponla a calentar en un cazo. Antes de que hierva, añade los cereales y déjalos unos minutos al fuego. Ve probando la consistencia y sácalos a tu gusto. Ya sin calor, añade el resto de ingredientes y andando.

Alma, Corazón, Vida

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