Las diez razones por las que ha descendido el consumo de agua potable en España
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HA BAJADO UN 12% EN LOS ÚLTIMOS AÑOS

Las diez razones por las que ha descendido el consumo de agua potable en España

Entre 2007 y 2013 el consumo de agua potable en España ha disminuido en torno al 12%, en parte por la crisis, pero también por una mayor concienciación

Foto: El consumo de agua potable ha descendido de forma notable en los últimos años. (iStock)
El consumo de agua potable ha descendido de forma notable en los últimos años. (iStock)

El descenso de consumo de agua doméstico en municipios que han alcanzado un alto grado de madurez en el abastecimiento está motivado por lasinnovaciones técnicas, la concienciación de la población,los cambios demográficos, la eficiencia en la red de abastecimiento, la reutilización de agua, las condiciones climáticas y la crisis económica.

Estasson algunas de las conclusiones que se extraen del estudioAquaePapers6. La reducción del consumo del agua en España: causas y tendencias, editado porlaFundaciónAquae.

El informe fue presentado ayeren el Colegio de Economistas de MadridporJosep Bagué, director general del Grupo Agbar y vicepresidente de la Fundación Aquae,Amelia Pérez Zabaleta, vicedecana del Colegio de Economistas de Madrid, yAsunción Martínez, directora de Concesiones de Agbar y coordinadora del estudio Aquae Papers 6.

En el informe se detalla el consumo de agua potable deAlicantey de los municipios delárea metropolitana de Barcelonagestionados por Aigües de Barcelona, tomando como referencia temporal el período 2007-2013. En este intervalo de tiempo se ha observadoun descenso del consumo de agua potable para el periodo 2007-2013 del 12,1% y del 11,4%, respectivamente.

La evolución del consumo a partir de datos de facturación en los grandes consumidores ha seguido una tendencia muy similar a la establecida en el sector doméstico. El83%de los entrevistados en el sector industrial afirma que en los últimos cinco años ha modificado la gestión del agua en su empresa con el fin de reducir el consumo de agua.Los motivos esgrimidos para la adopción de esta pauta son mayoritariamente los económicos (60%).El 40% restante se distribuye de manera equitativa entre la concienciación ambiental y disponer de tecnologías más eficientes.

Según los autores, esta bajada en el consumo es extrapolable al resto de comunidades españolas, y está motivada por varias razones:

1. Innovaciones técnicas

Tanto en los sistemas de grifería como en los electrodomésticos, se han obtenido grandes ahorros de consumo. Se estima que las lavadoras y los lavavajillas de consumo eficiente suponen ahorros de agua de entre el 40 y el 60% respecto a los modelos convencionales.

2. Concienciación ambiental

Desde mediados de los años ochenta, en los países desarrollados se expande una gran sensibilización respecto a temas ambientales, que se ha traducido en la sustitución de una serie de hábitos de higiene personal o doméstica, en la reparación de fugas, en evitar el goteo de grifos, etc., acciones que favorecen la disminución de los consumos.

Las secuencias de sequía también tienen una notoria incidencia en las tendencias de consumo de agua potable. Durante los ciclos de sequía se han desarrollado campañas de ahorro de agua cuyos mensajes inciden en los hábitos de consumo y permanecen una vez trascurrido el periodo de carestía de agua.

3. Envejecimiento de la población

Un aspecto demográfico a tener en cuenta es la mayor proporción de personas mayores, como consecuencia del envejecimiento de la población, que son más conservadoras en el consumo de agua. Se puede estimar que una persona en el segmento de más de 65 años consume de promedio un 25% menos que un adulto en el segmento anterior.

4. Vivienda y emigración

Otros aspectos demográficos que influyen en la tendencia del consumo son el incremento de viviendas cerradas como consecuencia del regreso de sus ocupantes a sus países de origen, un aumento en la emigración de población autóctona a otras regiones o países en busca de actividad laboral y la disminución del tamaño medio de las unidades familiares, que favorecen las viviendas de tamaño más reducido y, en principio, de menor consumo.

5. Precio

El incremento de la factura final pagada por el usuario, unido a las consecuencias de la actual coyuntura económica, se ha traducido en la adopción de medidas orientadas a la contención de los gastos y, entre ellas, a la disminución en el consumo de agua para reducir su factura. Los sistemas tarifarios con precios progresivos favorecen la concienciación y el ahorro de agua entre los usuarios al penalizar un determinado umbral de consumo.

6. Crisis económica

La crisis ha provocado una merma en el grado de ocupación de segundas residencias, que se ha traducido en un descenso del consumo de agua. Asimismo, los efectos de la crisis económica se han notado de manera especial en los usos no domésticos, que en su conjunto han tenido una reducción del consumo del orden del 25%. Esta tendencia se hace más patente sobre el sector del comercio, restauración y servicios: muchos negocios se han visto abocados al cierre o han optado por aplicar medidas de ahorro en el consumo de agua potable.

7. Eficiencia en la red de abastecimiento

Las posibilidades de disminución del consumo asociado a las fugas son testimoniales en la actualidad. En los casos de estudio analizados, las empresas han adoptado diversas medidas para la mejora continuada del rendimiento hidráulico, entre las que destacan las inversiones realizadas para renovar la red de distribución o para mejorar su estado de conservación.

Puede considerarse que se ha llegado a un nivel óptimo, en el sentido de que realizar inversiones adicionales ya no sería una medida efectiva, por ser más costosas que el hipotético ahorro de agua.

Hay que añadir que los riegos de todo tipo de jardines, sobre todo en el caso de los grandes consumidores municipales, han incorporado técnicas modernas de riego localizado y controlado, proporcionando importantes ahorros de agua.

8. Reutilización de aguas grises y pluviales

Aunque todavía no se han generalizado, empiezan a surgir iniciativas para la reutilización y el aprovechamiento de aguas grises y pluviales en viviendas unifamiliares y en actividades comerciales. Entre estas iniciativas destacan la implantación de depuradoras biológicas y las cisternas o depósitos para almacenar agua de lluvia.

9. Condiciones climáticas

En cuanto al clima, las condiciones que se desvían de los estándares del denominado "confort climático", con valores sostenidos en el tiempo, pueden llegar a modificar, al menos parcialmente, los hábitos de consumo personales. Sirva como ejemplo reciente y que tuvo un notable impacto sobre los consumos el primer semestre de 2013 con respecto al mismo periodo de 2012. En dicho semestre, y de forma generalizada para toda España, los valores de precipitación acumulada fueron superiores al mismo semestre del año anterior, y las temperaturas medias mensuales, inferiores en relación al mismo semestre del año anterior; de ahí que se pueda intuir que parte del importante descenso de consumo en ese periodo pudiera estar motivado por el clima.

10. Fuentes alternativas al agua potable

Hay grandes consumidores que han procurado reducir su factura de agua procedente de la red de distribución municipal mediante captaciones propias o el empleo creciente de fuentes no convencionales para atender determinadas demandas, jardinería en especial, con aguas regeneradas. La sustitución de agua potable por agua regenerada en el riego de jardines públicos o privados invita a considerar que este proceso no hará sino ganar importancia en un futuro inmediato.

El consumo seguirá descendiendo

Del estudio se deduce que la evolución reciente del consumo de agua obedece a una combinación de factores, unos de carácter estructural, que permanecen en el tiempo, y otros de carácter coyuntural, que cabría esperar tengan naturaleza reversible.

Josep Bagué, director general del Grupo Agbar y vicepresidente de la Fundación Aquae, ha señalado quela evolución del consumo doméstico en los próximos años seguirá con una tendencia a la baja, aunque más moderada que la ocurrida en los años recientes. La recuperación económicatambién puede contribuir a moderar la caída del consumo de agua en el uso doméstico.

En cuanto a losusos no domésticos, también cabe esperar un descenso, aunque más moderado. Amedida que se recupere la actividad económica, se producirá un aumento del consumo de agua, y de manera especial en el comercio.

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