claves y dudas de la orden ejecutiva

¿Qué sabemos y que no del veto antimigratorio de Trump?

El veto impuesto por Trump ha provocado una revuelta judicial encabezada por 16 fiscales federales y la confusión en los aeropuertos de EEUU. He aquí las cuestiones clave

Foto: Manifestación en el centro de Seattle para protestar contra la orden ejecutiva de Donald Trump, el 29 de enero de 2017 (Reuters).
Manifestación en el centro de Seattle para protestar contra la orden ejecutiva de Donald Trump, el 29 de enero de 2017 (Reuters).

El veto impuesto por Donald Trump a la entrada en EEUU de refugiados y ciudadanos de siete países musulmanes ha provocado protestas masivas en las grandes ciudades estadounidenses, una revuelta judicial encabezada por 16 fiscales federales y el caos en los aeropuertos. He aquí las cuestiones clave en torno a la orden ejecutiva que ha recibido una condena internacional.

¿Qué ha sucedido?

El viernes, siete días después de su toma de posesión, Trump firmó un decreto ley que impide la entrada en EEUU de todos los refugiados durante 120 días y congela la concesión de visados durante 90 días a ciudadanos de Siria, Libia, Irán, Irák, Sudán, Yemen y Somalia. En total, 134 millones de personas. Aunque el presidente insiste en que no es una medida contra los musulmanes, se trata del “veto extremo” que el presidente prometió durante la campaña. Aquí puede consultar su contenido.

El comunicado que emitió la Casa Blanca el domingo dejó más preguntas que respuestas. No aclaró cómo se interpretaba la orden ejecutiva ni cómo se aplicará en los próximos díasLa Administración Trump, al parecer, no transmitió la orden al Departamento de Justicia. Tampoco los responsables de Seguridad Nacional recibieron orientación sobre cómo implementar el decreto ley, lo que extendió la confusión en las aduanas. El veto también afectó a personas con visados en regla, ciudadanos con doble nacionalidad y pasaporte de otros países (como Alemania o Reino Unido) e incluso poseedores de la 'green card' -con derecho a trabajar en EEUU-, aunque el Gobierno negó ayer este extremo.

A las primera detenciones de pasajeros en el aeropuerto JFK de Nueva York siguieron las primeras demandas hasta que, la noche del sábado, Ann M. Donnelly, jueza del Tribunal del Distrito Federal de Brooklyn, bloqueó hasta el 21 de febrero las deportaciones de refugiados y migrantes que lleguen a EEUU con un visado en regla. La Administración de Trump aseguró que “cumplirá con las órdenes judiciales” pero también reiteró que el veto sigue en vigor.

¿Es el veto legal?

Es la pregunta del millón. El presidente de EEUU ostenta amplios poderes a la hora de diseñar la política migratoria pero muchos opositores a Trump aseguran que la orden es inconstitucional. Tras la sentencia de Donnelly los fiscales generales de 16 estados, que dicen representar a “más de 130 millones de estadounidenses y residentes extranjeros” condenaron el decreto ley “anticosntitucional, antiestadounidense e ilegal de presidente Trump”. Se suman a un tribunal federal de Washington que paralizó las deportaciones de viajeros detenidos en el aeropuerto de la capital y a jueces federales de Boston, que aseguran que los agentes de fronteras no pueden realizar arrestos en cumplimiento de la orden ejecutiva del presidente.

El Departamento de Seguridad Nacional anunció este domingo que acatará las órdenes judiciales que impiden las deportaciones de viajeros detenidos.

¿Qué es lo que aún no sabemos?

No está claro hasta qué punto los agentes de aduanas están cumpliendo la paralización parcial del veto migratorio. La jornada del sábado se caracterizó por una aplicación parcial del decreto ley -hubo entre 100 y 200 arrestos, según cifras de la Unión para las Libertades Civiles en América-; tampoco se sabe con seguridad qué criterio se utilizó para decidir si los arrestados debían ser admitidos o no en Estados Unidos. Por ejemplo, en el caso de ciudadanos de los países afectados que poseen la 'green card'.

La Casa Blanca asegura que el Departamento de Estado y el Departamento de Seguridad Nacional llevan semanas trabajando en el decreto ley. Fuentes del DoS lo nieganEl comunicado que emitió Reince Priebus, jefe de gabinete de la Casa Blanca, el domingo por la mañana dejó más preguntas que respuestas. No aclaró cómo se interpretaba la orden ejecutiva ni cómo se aplicará durante los próximos días. Tampoco cómo ejercerán los agentes de fronteras la “autoridad discrecional” que les confiere la orden. Ni siquiera está claro cómo fue el proceso de preparación del veto migratorio: la Casa Blanca asegura que el Departamento de Estado y el Departamento de Seguridad Nacional llevan semanas trabajando en el decreto ley, pero numerosos responsables de ambas agencias lo niegan.

Entonces, ¿quién está detrás de la medida?

Hoy, se multiplican las preguntas sobre el verdadero papel que ha jugado Stephen Bannon en el veto a la entrada en EEUU de musulmanes. Trump ha concedido al jefe de estrategia de la Casa Blanca un peso importante en la política de seguridad nacional. De hecho, el presidente introdujo este sábado a Bannon -altavoz de la nueva derecha radical bautizada como 'alt-right'- en el Consejo de Seguridad por encima de los responsables de Inteligencia y del Estado Mayor.

Bannon está directamente implicado en el diseño del veto antimigratorio, según fuentes que participaron en la redacción del decreto ley citadas por 'The Washington Post'. La orden ejecutiva que ha desatado una condena internacional se emitió sin la notificación formal del Consejo de Seguridad Nacional de Trump.

Manifestantes protestan contra el veto en el aeropuerto internacional de Los Ángeles, el 29 de enero de 2017 (Reuters).
Manifestantes protestan contra el veto en el aeropuerto internacional de Los Ángeles, el 29 de enero de 2017 (Reuters).

¿Qué pasará ahora?

Sin duda, se interpondrán más demandas contra la orden ejecutiva. La Casa Blanca también estaría considerando pedir a los extranjeros que viajan a EEUU que revelen todas las páginas web y redes sociales que visitan y faciliten los contactos que guardan en su teléfono, según la CNN. Si el viajero se niega, la Administraciómn podría impedir su entrada a Estados Unidos. Esta idea estaría circulando entre responsables de la Administración pero nadie sabe cómo funcionaría tal política si llegara a aplicarse.

Además, el jefe de gabinete de la Casa Blanca ha anunciado que la Administración podría ampliar el veto a otros países. Una cosa es segura: pese a las críticas de líderes internacionales, el rechazo de legisladores demócratas y republicanos y las sentencias adversas de jueces federales, Trump no ha mostrado signo alguno de dar marcha atrás.

¿Qué alcance tienen las protestas?

Nueva York, Boston, Washington, Los Ángeles y otras grandes ciudades volvieron a ser este domingo escenario de importantes protestas respaldadas, en la mayoría de esos casos, por las autoridades locales. En Nueva York, más de 10.000 personas se dieron cita en Battery Park, lugar en el que se recibió a los inmigrantes que llegaban a la ciudad durante buena parte del siglo XIX. En Washington, una gran multitud se congregó ante la Casa Blanca para exigir que se permita la entrada en el país a refugiados e inmigrantes, una concentración que se transformó en una marcha rumbo al Capitolio.

En Boston, una enorme multitud, con miles de manifestantes, abarrotó una conocida plaza en respuesta a una convocatoria liderada por el Consejo para las Relaciones Islámico-Estadounidenses. "¿Puedes oírnos Washington? En Boston nos levantamos con fuerza para apoyar y proteger a TODA nuestra gente", escribió en Twitter el alcalde de la ciudad, Marty Walsh.

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