doblete de cristiano que remontó el gol de vidal

El Madrid convierte Múnich en su segunda casa y se acerca a semis de Champions

El Bayern se adelantó con gol de Vidal gracias a su intensidad, pero el buen juego del Madrid y la expulsión de Javi Martínez permitió a Cristiano liderar una remontada que se quedó corta

Foto: Cristiano marcó en Múnich los mismos goles que en el resto de su Champions. (EFE)
Cristiano marcó en Múnich los mismos goles que en el resto de su Champions. (EFE)

Le ha pasado al Real Madrid en toda la temporada. Ha jugado una infinidad de partidos insufribles en los que casi siempre gana y casi nunca pierde, de esos que hacen cuestionar qué hace Zidane y si sabe hacer jugar a su equipo. Pero suma, que es lo que cuenta. Sin embargo, cuando la ocasión lo requiere, todos los futbolistas se muestran dispuestos a poner el hombro por su compañero, alcanzan la inspiración que otros días no aparece ni forzando y se sienten capaces de dominar a cualquiera. Lo han hecho contra Atlético, Barcelona, Dortmund, Nápoles y ahora también ante el Bayern. Por supuesto sufrió mucho el Madrid en fases del encuentro, no es negociable eso en Múnich. Lo que hizo fue no descomponerse con el marcador en contra y disfrutar de los errores del contrario para ganar, lo que hace siempre un equipo grande como el campéon de la Champions League.

Al Bayern hay que saber jugarle y sobre todo, conocer su evolución futbolística desde el viaje de Guardiola al Manchester City. La idiosincracia que buscaron Hoeneß y Rummenigge con el catalán se asentó en la mente de los futbolistas y la afición se identificó con la manera de jugar que se implementó en los anteriores tres años. El cambio a Ancelotti era continuista en cuanto que el italiano es un gestor excelente de herencias brillantes (como demostró en el Real Madrid), pero la idea de juego ha tenido que variar irremediablemente. Para empezar, ya siempre juega con cuatro atrás, con un 4-2-3-1 claro que depende del volumen de juego que pueda crear y de la efectividad, siempre altísima, de Lewandowski. Sin el polaco, la historia es muy diversa y el Madrid lo supo aprovechar.

No hubo mayor sorpresa en las alineaciones de ninguno. Nacho por Pepe en el Madrid y Müller por Lewandowski en el Bayern. Fueron significativos ambos. Para el Madrid, el central canterano resultó fundamental, cubrió a Müller junto a Ramos de forma impecable y echó un cable a Carvajal para que Ribéry no fuera joven otra vez, pues disimula muy bien su edad el francés. Solo falló en una acción, la determinante. Vidal atacó un córner de Alonso con violencia y superó como un avión a Nacho, que no le supo parar. Para el Bayern, Müller resultó de lo más intrascendente. No es un '9', no lo ha sido nunca y pelearse con los centrales le obliga a perderse en un fútbol que no comprende. Es decir, jugó con diez el Bayern. Y luego, durante una fase, con nueve, porque de repente Javi Martínez no recordó que con dos amarillas se iba a la calle.

Guion de siempre, final muy diferente

El transcurso del partido tuvo el guion de esos históricos encuentros de finales del siglo pasado y principios de éste que se jugaban en el Olympiastadion de la capital bávara, solo que el Madrid ganó, algo que no había pasado nunca hasta 2014 y que ahora, por lo que parece, puede pasar a ser costumbre. En aquellos partidos en los que Effenberg se hacía de odiar por gusto, el Bayern iniciaba el partido con una intensidad fuera de lo normal y embotellaba al Madrid en su área hasta que caía el primero. Sucedió así durante los primeros minutos, en los que los alemanes obtuvieron hasta cinco lanzamientos desde la esquina. Es un fuerte blanco su defensa a balón parado, pero los dichos están por lo que están y el cántaro fue demasiado a la fuente.

La expulsión de Javi Martínez fue determinante. (EFE)
La expulsión de Javi Martínez fue determinante. (EFE)

El gol de Vidal, aun así, ocurrió justo en el momento de dominio blanco. Asentados a partir de los mejores Kroos y Modric de la temporada, el Madrid fue ganando metros hasta que empezaron a ver de cerca a Neuer y a Navas solo se le intuía en los córneres contrarios. Los de Ancelotti empujaban siempre que podían a los contrarios sobre su área. Xabi Alonso iniciaba las jugadas desde el campo rival, permitiendo que Thiago y, sobre todo, Vidal, tuvieran vuelo libre sobre la espalda de Casemiro y sus interiores. Y pese a esta superioridad posicional, las ocasiones del Bayern no fueron constantes, ni siquiera destacables. Salvo el penalti en el minuto 45. Un penalti que no era, pues el disparo de Ribéry da en el hombro de Carvajal. Vidal, como con justicia involuntaria, hizo 'un Ramos' y lo mantó a la grada. No se recuperó el chileno de ese fallo.

Al Madrid le faltó que a su delantera le diera por participar en el primer tiempo con más asiduidad. Benzema, el mejor de los tres en el último mes, fue el más participativo y estuvo a punto de adelantar a los de Zidane con un excelente remate de cabeza en la que fue la primera intervención milagrosa de Neuer, una de una ristra de paradas que le confirman, por si había dudas, como el mejor número '1' del planeta fútbol. Por eso en el Bernabéu se frotaban las manos con una posible baja del guardameta alemán. De no haber jugado, quién sabe el rapapolvo que se habría llevado Ancelotti de su pupilo. Tuvo tres intervenciones el segundo acto de levantarse, aplaudir y esperar que en algún momento el balón le atravesara.

Cristiano fue muy Ronaldo

Increíblemente, le atravesó dos veces. Pocas fueron para las ocasiones de las que dispuso el Madrid. Y las dos fueron de Cristiano. Este partido sirve como paradigma muy claro de qué es ahora mismo Ronaldo. Su segundo nombre le define. Ahora es un '9', un rematador puro que apenas aporta en otra característica del juego, pero que en esa faceta es inigualable. Dos goles, los mismos que llevaba hasta ahora en Champions. Dos remates de puro delantero centro que remontaron un partido en uno de los escenarios más complicados de Europa y el más odiado por la historia madridista. Al Madrid le falta que a Bale le vuelva la felicidad a sus piernas, la cual se quedó en Lisboa en otoño.

Tras la reanudación y el gol de Cristiano, no había un dueño evidente. Se encargó Javi Martínez de desequilibrar la balanza a favor del Madrid y Ancelotti de terminar de permitir el triunfo blanco. Sin un central, el italiano se cargó a su pivote posicional y desestructuró totalmente al Bayern, que se quedó sin mediocampo y estuvo totalmente a merced madridista (con un Asensio sensacional en el campo que dejó en evidencia a Bale), que pudo sentenciar su pase a semifinales con solo un poquito más de acierto... claro que no habrá madridista que no firme irse a Chamartín con un 1-2.

Ficha técnica

1 - Bayern: Neuer; Lahm, Javi Martínez, Boateng, Alaba; Xabi Alonso (Bernat, m.68), Vidal; Robben, Thiago, Ribery (Costa, m.66); y Müller (Coman, m.81).

2 - Real Madrid: Keylor; Carvajal, Sergio Ramos, Nacho, Marcelo; Casemiro, Kroos, Modric (Kovacic, m.90); Bale (Asensio, m.59), Benzema (James, m.83) y Cristiano Ronaldo.

Goles: 1-0, m.25: Vidal). 1-1, m.47: Cristiano Ronaldo. 1-2, m.77: Cristiano Ronaldo.

Árbitro: Nicola Rizzoli (Italia). Amonestó a Xabi Alonso y Vidal por el Bayern; y a Kroos y Nacho por el Real Madrid. Expulsó a los 61 minutos a Javi Martínez por doble amarilla.

Incidencias: encuentro de ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones, disputado en el Allianz Arena ante la presencia de 75.000 espectadores.

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