estrenos de cine

'Viene de noche': el reverso (aún más) terrorífico de 'The Walking Dead'

Joel Edgerton protagoniza este filme de terror que rehúye ciertos tópicos de las películas posapocalípticas y profundiza en las consecuencias morales de la lucha por la supervivencia

Foto: Fotograma de 'Viene de noche'. (Diamond Films)
Fotograma de 'Viene de noche'. (Diamond Films)

No es noticia que un tráiler venda una película diferente de la que al final se encuentra el espectador cuando, espoleado por esa previa, decide acudir a una sala de cine. Sucede en parte con 'Viene de noche', un filme de terror de cámara ambientado en un entorno posapocalíptico que sin embargo se adscribe menos de lo anunciado a la ortodoxia del género. Sin que eso resulte 'a priori' un problema, excepto para quien espere disfrutar de un filme repleto de sustos y zombis/infectados al uso.

El director Trey Edward Shults nos sumerge en 'Viene de noche' con una escena impactante. Ya desde el principio los protagonistas, un matrimonio y su hijo posadolescente, se ven obligados a tomar una decisión extrema para sobrevivir. Así nos situamos en el meollo dramático del relato: estamos ante una familia que intenta seguir adelante en una casa aislada en medio del bosque después de que el mundo se haya visto asolado por algún tipo de epidemia contagiosa. Las víctimas de esta enfermedad desconocida no solo mueren inexorablemente, también se convierten en un peligro para su prójimo.

Fotograma de 'Viene de noche'.
Fotograma de 'Viene de noche'.

En esta situación, Paul (Joel Edgerton), el padre, se convierte en una de esas figuras masculinas ultraprotectoras capaces de infringir su propio código ético a fin de mantener a salvo a su esposa Sarah (Carmen Ejogo) y a su hijo Travis (Kelvin Harrison Jr.). En este contexto extremo, cualquier otra persona es vista como una posible amenaza. Sin embargo, y a instancias de Sarah, los tres van a intentar la convivencia con otra familia más joven para unir esfuerzos ante aquello que acecha más allá de la casa.

El terror deviene algo en buena parte abstracto y en fuera de campo, un miedo que cobra forma sobre todo a través de las pesadillas del joven Travis

Trey Edwards Shults se dio a conocer con 'Krisha' (2015), un drama familiar con cierto recorrido en el circuito alternativo. Este su segundo largometraje mantiene ciertos preceptos del cine independiente al no someterse a las inercias del género, y se construye como el reverso moral de 'The Walking Dead'. El contexto sería el mismo, pero la forma de entender el terror difiere completamente. Aquí, el panorama posapocalíptico apenas llega a concretarse físicamente. No vemos a casi ningún afectado por esa peste moderna. De manera que el terror deviene algo en buena parte abstracto y en fuera de campo, un miedo que cobra forma sobre todo a través de las pesadillas del joven Travis, el personaje inocente cuyo ánimo se ve más alterado por los acontecimientos.

Kelvin Harrison Jr. es Travis en 'Viene de noche'. (Diamond Films)
Kelvin Harrison Jr. es Travis en 'Viene de noche'. (Diamond Films)

Así, el director no satura su película con constantes apariciones de zombis a los que hay que destruir de la forma más violenta posible sino que amasa un clima de angustia creciente en el interior de la casa. Como en una película de cámara, la psicología de los personajes y su evolución dramática presiden el relato. Y en este caso devienen una caja de resonancia de ese supuesto peligro exterior. En este sentido, la forma de entender el suspense de Shults entronca sobre todo con el cine de M. Night Shyamalan, al conformar esta tensión entre el espacio cerrado y claustrofóbico en que se mueven los protagonistas y ese más allá del que se protegen.

El director no satura con constantes apariciones de zombis sino que amasa un clima de angustia creciente en el interior de la casa

La separación entre ambos lugares viene marcada por una puerta color rojo sangre en la que desemboca un pasadizo. El cineasta explota en el mejor sentido el potencial metafórico de este corredor entre dos mundos, siempre presente en los sueños de Travis. Aquí es donde el muchacho visualiza la epidemia global que azota el planeta como el cuadro 'El triunfo de la Muerte', de Pieter Brueghel el Viejo, donde el pintor flamenco trazaba una alegoría de los estragos de la peste negra en la Europa del siglo XIV.

Otro fotograma de 'Viene de noche'. (Diamond Films)
Otro fotograma de 'Viene de noche'. (Diamond Films)

Titubeante en alguna de sus decisiones, la película no acaba de transmitir con la suficiente fuerza el sentimiento de desolación que se dibuja del primero al último de sus fotogramas. Pero resulta grato encontrarse con un filme de género que por momentos se sitúa más cerca del Ingmar Bergman de 'Pasión' o 'La vergüenza' que del 'survival' posapocalítpico más previsible.

Cartel de 'Viene de noche'.
Cartel de 'Viene de noche'.

Queda claro que a Shults no le interesa pues plasmar el terror como algo externo a los personajes sino crear un clima de desasosiego interior y vislumbrar hasta qué punto la lucha por la supervivencia nos convierte en monstruos desde el punto de vista ético. Al contrario otra vez de lo que sucede en 'The Walking Dead', en 'Viene de noche' los actos y las decisiones de los protagonistas erosionan su carácter, desgastan la convivencia y tienen consecuencias terribles. La película se convierte así en el reverso terrorífico de ese relato que atraviesa buena parte de la ficción estadounidense en que el héroe se define por su capacidad para proteger a su familia ante un peligro exterior caiga quien caiga. Aquí no necesariamente la familia que mata unida, permanece unida...

Cine

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios