Los photocall ya no son lo que eran. La directora de cine Kitty Green aterrizó esta mañana en la Mostra de Venecia acompañada por activistas del grupo feminista Femen, que aparecieron desnudas de cintura para arriba, replicando la performance que las ha hecho célebres en medio mundo. Venían a presentar fuera de competición el documental Ukraina Ne Bordel (Ucrania no es un burdel), repaso a las peripecias de este grupo de activistas.

Femen, movimiento fundado en Ucrania, se ha popularizado gracias a acciones de protesta en las que jóvenes activistas muestran sus pechos desnudos por las causas más variopintas: turismo sexual, instituciones religiosas, agencias de matrimonio internacionales, sexismo, etc. El grupo tiene ahora ramas en muchos países, aunque son sus acciones y choques con la ley en Kiev los que centran el documental.

Su primera acción sonada se produjo en agosto de 2012, cuando la activista Inna Shevchenko, con sus pechos al aire, volcó un cruz católica considerada un símbolo de los católicos ucranianos represaliados durante el dominio soviético. Las autoridades del país iniciaron entonces acciones penales contra Femen.  

La acción de Shevchenko se produjo para protestar contra el proceso abierto en Rusia contra otras activistas feministas: las Pussy Riot. No obstante, algunos grupos feministas han criticado a Femen por aportar a la protesta más glamour que contenidos políticos reales, polémica que su aparición en la alfombra roja de la Mostra no va a ayudar a apagar precisamente.