la rueda de la miseria

"¡Los seguros low cost son una mierda!": cómo afectan las pólizas baratas

La reducción de las pólizas de seguro de coche ha traído consigo una reducción en los pagos que reciben mecánicos, abogados o centros sanitarios, lamentan estos

Foto: Las reparaciones de parachoques han cambiado. (iStock)
Las reparaciones de parachoques han cambiado. (iStock)

En 2016 las compañías aseguradoras batieron su récord de pólizas vendidas que se tradujeron en 63.827 millones de euros, un 12,24% de aumento con respecto al año precedente. “El sector ha sabido robustecer su posición”, diagnosticaba satisfecha UNESPA, la patronal del gremio. Los seguros para coches aumentaron en algo más del 5% hasta los 7.734 millones. “Contamos con unos márgenes razonables”, afirmó a la vista de los datos José Antonio Sánchez, el presidente de ICEA (servicio de estadísticas y estudios del sector de seguros).

Pero tras la irrupción de las aseguradoras ‘low cost’ y, en general, el desplome de los precios de las pólizas de seguros de automóvil, el resto de actores implicados en el proceso (abogados, mecánicos, tramitadores…) están, por decirlo de un modo diplomático, bastante hartos de la competencia por reducir precios y, consecuentemente, costes. Al menos, una buena parte de ellos. “¡Son una mierda que no vale para nada!”, exclama Salvador Guerrero, dueño de carrocerías Vantage, en Calahorra, en conversación telefónica con este diario y en un tono escasísimamente diplomático. Este mecánico estuvo casi ocho meses reclamando varias facturas a una compañía aseguradora de bajo coste.

Hacen lo que les da la gana y cada día más: nos obligan a usar piezas usadas o el tipo de pintura que quieren

“Hacen lo que les da la gana y cada día más”, prosigue este mecánico riojano que se hizo célebre por reclamar desde Facebook a una compañía que le adeudaba varios pagos. “¡Van a explotar el mercado jodiendo a los talleres!”, continúa, antes de revelar algunas prácticas bastante desasosegantes: “Nos obligan a usar piezas usadas o de baja calidad. También eligen ellos el tipo de pintura”.

Para Guerrero “es una tomadura de pelo, se ríen de nosotros y de sus clientes” y apunta que los asegurados “no tienen ni idea de los materiales ni de la manera en la que se están reparando sus coches”. El chapista recalca que mientras los talleres tienen “que comprar cada vez más caro, ellos nos pagan menos ahora que hace veinte años”. Y concluye: “No tiene sentido que les estamos dejando dinero a préstamo porque tardan lo que les da la gana en pagarte y mientras tanto disfrutan de lo que es nuestro”.

La burbuja que explotará

“Las reparaciones ya no se rigen por el criterio del fabricante, sino por los intereses de las aseguradoras”, se lamentan desde Eurosiniestro, que denuncian que las compañías “señalan con menciones especiales a los talleres que les interesan porque se rigen por sus criterios, aunque esos talleres no sean necesariamente mejores” e, incluso, que muchas de ellas están creando su propia red de centros mecánicos.

Desde otra óptica, la del agente de seguros, Alejandro Villar, después de más de 20 años en el sector, no tiene un concepto mucho mejor de lo que está sucediendo. “Esto es una burbuja, como la inmobiliaria. Y explotará”, cuenta con ese tono de voz de quien ha advertido muchas veces una cosa y nadie le ha hecho caso. “Un seguro ahora vale menos de 400 euros y el espejo de un Audi ya vale 800. Eso no tiene sentido”, explica, antes de denunciar que los administrativos de las compañías están ejerciendo también de peritos, “haciendo las fotos y valorando”, para ahorrar costes.

Están dando servicio a pérdidas y debería ser ilegal. Es una rueda de la miseria: tú me pagas poco y yo pago poco a todos los demás

“Antes, los paragolpes se cambiaban enteros, sustituyendo las pestañas. Ahora se hace lo mínimo”, coincide con el diagnóstico de Guerrero. Su teoría es la de que las compañías solo buscan volumen “y después no les importa echar a la mínima a los que dan problemas. Es una cuestión estadística: si consigues 100.000, te da igual que se te vayan por mal servicio 10.000”.

Villar aún va más allá: “Están dando servicio a pérdidas y eso debería ser ilegal”. En su opinión las compañías ‘low cost’ “son una apuesta, no una empresa tradicional” y lo único que buscan es “reventar el mercado a base de volumen”. Villar concluye su pesimista predicción advirtiendo de que es “una rueda de la miseria: tú me pagas poco y yo pago poco a todos los demás”. “A la larga, solo genera miseria”, es su pesimista conclusión.

Abogados impuestos

Manuel Castellanos, presidente de ANAVA (Asociación de Abogados de Víctimas de Accidentes) redunda en esas mismas ideas. Él es otra de las “patas” afectadas por los cambios que ha generado en el sector la política de precios muy agresiva. “Llaman a sus asegurados y les obligan, de un modo más o menos sutil, a usar sus servicios jurídicos o los que ellos designen. Muchas veces se trata directamente de los tramitadores, salvo que el asunto llegue más allá”.

“La cláusula por la que puedes elegir un abogado aparece escondida y en la página 13, además de que se adelantan ofreciéndote sus servicios y uno tiende a fiarse de su propio seguro”, se lamenta este abogado de impecable traje gris y pelo cano, que denuncia que también los centros sanitarios se han visto muy perjudicados por las ‘low cost’ y, en consecuencia, los usuarios: “Si les das una cuota a tus proveedores independientemente de lo que hagan, lo lógico es que tiendan a hacer lo menos posible para ganar algo, ¿no?”, argumenta. Castellanos afirma con rotundidad que se presiona a las clínicas concertadas y a los talleres.

Con los proveedores de nuestros servicios alcanzamos acuerdos basados en la libre competencia y en el respeto

Desde la patronal de seguros, a través de su portavoz, Eduardo González Ercoreca, declinan hacer "ningún comentario al respecto" argumentando que es un mercado libre y cada compañía tiene una política distinta que no se puede englobar en una sola voz. Desde uno de los gigantes del sector, también a través de un portavoz, dicen que ellos no tienen "seguros 'low cost' (ni de nombre ni de prestaciones) puesto que todos los servicios que prestamos están avalados por nuestra calidad, que es la más valorada por el mercado. Ofrecemos a nuestros clientes una red de prestadores de servicios seleccionados estrictamente por nosotros para cumplir con ese compromiso de máxima calidad, y con los proveedores de estos servicios alcanzamos acuerdos basados en la libre competencia y en el respeto mutuo".

En 2016 el gasto medio en el seguro de coche fue, según un informe de la empresa Fintonic, de 685 euros. En el caso de los menores de 35, esa cantidad se rebaja hasta los 568 euros.

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