¿TE ATREVES A HACERLO TÚ?

"Me duché con agua fría en invierno durante una semana y esto es lo que me pasó"

Aunque una duchita caliente es lo que más apetece en estos meses gélidos, hay un hombre que ha decidido pasarse al H2O helado. Al leer su experiencia igual le sigues

Foto: Al principio es traumático, luego te engancha. (iStock)
Al principio es traumático, luego te engancha. (iStock)

Darse una ducha con agua fría en pleno invierno puede considerarse un hecho de valentía o de pobreza. En estos meses gélidos, la mayoría de los mortales que pasan por el agua al menos una vez al día prefiere lavarse con agua caliente. No obstante, la tendencia está cambiando desde que se conocen los múltiples beneficios de meterse en una bañera a baja temperatura.

Aunque el que ya lo haga se crea un pro, no lo es ni lo más mínimo. El empleo de agua fría o hidroterapia ya era usada hace siglos por el médico de la Antigua Grecia, Hipócrates. El considerado padre de la Medicina acostumbraba a echar mano de los baños de agua a baja temperatura para tratar las enfermedades más graves. La mayoría de los estudios de exposición al frío implican la inmersión del enfermo en agua a baja temperatura, pero también existen métodos alternativos de terapia con agua helada, como baños y duchas frías, que parecen tener efectos similares. Un reciente estudio descubrió que aquellos que se ducharon con agua helada tenían un 29% menos de enfermedades, como un resfriado, que los que no lo hicieron.

Se sentía supermotivado para afrontar el día. Se sentó tranquilamente mientras desayunaba y escribió una lista de tareas pendientes

Además de combatir enfermedades, parece que el agua fría también tiene otros muchos beneficios. Al menos eso es lo que detalla un buen amigo que lo ha hecho durante una semana entera, y lo ha contado en 'Men's Health'. Al principio no le entusiasmó la idea de meterse bajo un chorro de agua helado cada día, pues le recordaba al ejército, pero al final no le costó tanto. Le motivó todo lo que leyó acerca de los beneficios de lo que sería su próximo reto. Además de para combatir enfermedades, como ya hemos visto, el H2O gélido también se ha usado para numerosos tratamientos deportivos y para combatir problemas de salud mental.

Un sinfín de ventajas que, a pesar de todo, no le quitaran de la cabeza el gozo que sería darse una duchita caliente. Obvió estos deseos de su cabeza y se metió bajo el agua fría unos 30 segundos al día tras darse una ducha de dos minutos, y esto es lo que le pasó.

"Me sentí muy motivado"

El conejillo de indias cuenta que el agua fría cayendo sobre su cuerpo no puedo haberle sentado mejor. Al principio sintió que le espabilaba un montón. "El agua caliente me dejaba en un estado de pensamiento profundo, pero el agua fría despierta tu cerebro". Cuando empezó no le gustó demasiado, pues los primeros 15 segundos se le hacían eternos. "Pero una vez que te mentalizas, y te ves empapado de H2O helado, todo cambia: empiezas a centrarte en lo que siente tu cuerpo". Fue consciente de cada mínima parte de su ser. De pronto sintió que sus hombros estaban tensos, y los relajó; se dio cuenta de que su respiración era muy rápida, y la relajó; y así sucesivamente.

Una vez fuera, se sentía supermotivado para afrontar el día. "Me senté tranquilamente mientras desayunaba y escribí una lista de tareas pendientes que tenía que hacer. Me sentí muy productivo".

Tras probarlo durante siete días, el individuo seguirá tomando duchas frías por las mañanas, a pesar de que sigue prefiriendo el agua caliente

Al día siguiente, le pasó lo mismo al salir, pero al entrar a la ducha no fue todo tan bonito. El sujeto experimentaba cierta aprehensión al pensar en el agua helada. Este sentimiento le duró durante varias mañanas. No lo entendía bien: "Si me sentó bien y me gustó tanto al salir... ¿por qué me sigue costando tanto meterme bajo el grifo?", se preguntaba.

El resto de días fue bien, de hecho seguirá tomando duchas frías por las mañanas. No obstante, sabe que "no será fácil", pues quien se ha dado una duchita caliente, sabe lo bueno que es.

La exposición al frío, la clave

Durante siglos se ha afirmado que una habitual exposición al frío proporciona numerosos beneficios para el que lo realiza. Los más destacados son los siguientes:

1. Mejora el sistema inmunológico

Uno de los claros beneficios de los baños de agua fría es la mejora del sistema inmunológico. Las duchas heladas contraen todo el cuerpo, mejorando notablemente el sistema linfático, el encargado de combatir las infecciones.

2. Mejor circulación

El H2O frío aumenta la frecuencia cardíaca y flexiona los músculos, los cuales se llenan de sangre, al igual que los órganos vitales. Todo ello mejora notablemente la circulación.

3. Un estado emocional más sano

Las duchas frías liberan componentes químicos en el cerebro que mejoran el estado de humor, disminuye la ansiedad y el estrés y son un remedio estupendo para tratar enfermedades mentales como la depresión. También mejoran la capacidad de asumir y controlar el estrés y aumenta la calidad del sueño.

El agua caliente abre tus poros y el agua fría los cierra, lo que mejora el aspecto de la dermis. Una mejora que también es aplicable al cabello

4. Aumento de la energía

Se percibe un incremento considerable de los niveles de energía, después de que las terminaciones de la piel se activen.

5. Mejora de la piel

El agua caliente abre tus poros y el agua fría los cierra, lo que mejora el aspecto de la dermis. Esto es aplicable al cabello, que con el agua fría además aumenta en brillo y previene la caída.

6. Aumenta el metabolismo

Además de todo ello, las duchas frías aumentan el metabolismo y consumen muchas calorías, ya que el cuerpo trata de conservar su temperatura corporal.

Alma, Corazón, Vida

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