la dieta a seguir tras una época de excesos

Desintoxícate: ocho consejos para mantener el cuerpo limpio este verano

En verano es difícil escapar de los excesos alimenticios pero una dieta estricta tras los abusos nos puede ayudar a recuperar los buenos hábitos

Foto: Priorizar la ingesta de ensaladas es la mejor herramienta para retomar la normalidad tras los excesos veraniegos. (Corbis)
Priorizar la ingesta de ensaladas es la mejor herramienta para retomar la normalidad tras los excesos veraniegos. (Corbis)

En verano es difícil escapar de los excesos alimenticios. Si estamos de vacaciones comeremos más fuera, saldremos más y es probable que bebamos más de la cuenta. Si estamos trabajando la cosa no irá mucho mejor, probablemente pasaremos menos tiempo en casa y tengamos todo tipo de eventos sociales en los que el consumo de calorías se dispara.

Tras los abusos suele llegar el cargo de conciencia y cada vez más personas abrazan las mal llamadas dietas desintoxicantes, un tipo de regímenes que se pusieron de moda en EEUU a mediados de la década de los 70 y que han resurgido desde entonces intermitentemente en todo el mundo y bajo diferentes versiones. La base de todas estas dietas consiste en purificar nuestro organismo alimentándonos durante una semana sólo a base de algún tipo de líquido, como zumo de limón o de manzana al que se le añade pimienta de cayena o sirope de arce, aunque hay variedades comerciales del mejunje. Sus seguidores aseguran que esta dieta, que básicamente se basa en el ayuno extremo, sirve para que el cuerpo elimine las toxinas y las grasas sobrantes y, aunque es peligrosa si se realiza a largo plazo, es saludable hacerla una vez al año.

Aunque la dieta desintoxicante es uno de los planes más peligrosos de la interminable lista de dietas milagro –un ayuno tan extremo puede causar fatiga, nauseas, mareos y deshidratación, sólo en los primeros días, además de hacer que nuestro cuerpo desprenda un hedor insoportable–, hay versiones de la misma, mucho menos radicales, que pueden ayudarnos a retomar una dieta saludable después de una temporada de excesos.

La mejor manera de limpiar el cuerpo consiste en elaborar una dieta que se base principalmente en el consumo de proteína magra, verduras y frutaSegún la dietista Cynthia Sass podemos seguir una serie de pautas para limpiar nuestro organismo sin necesidad de apostar por un ayuno extremo que, asegura, es siempre contraproducente. En su opinión, tal como ha relatado en la revista Health, no hay un procedimiento estándar para desintoxicarse: “Para algunos, una dieta detox debe seguirse tomando sólo zumo, pero para otros basta con cortar el consumo de alcohol, cafeína, alimentos procesados o refinados, azúcar, gluten, alérgenos y proteína animal”. En su opinión, la mejor manera de limpiar el cuerpo consiste en elaborar una dieta que se base principalmente en el consumo de proteína magra, verduras y fruta y cuyo objetivo sea dejar de lado los hábitos alimenticios pocos saludables y abrazar, a modo de terapia de choque, unos hábitos beneficiosos que podemos ir relajando con el tiempo hasta que encontremos un equilibrio.

Consejos para una desintoxicación diaria

Hay muchas vías para lograr el objetivo que propone Sass pero, en definitiva, lo importante es que logremos eliminar de nuestra dieta, al menos en el día a día, el azúcar, la grasa y los carbohidratos refinados. Para ello podemos seguir estos consejos.

1. Apuesta por el verde

La lechuga de cualquier tipo, las espinacas, las judías verdes, las acelgas, los canónigos, las borrajas, la rúcula… Todos los vegetales verdes son ricos en antioxidantes, vitaminas, minerales y, sobre todo, fibra, que nos ayudará a limpiar el cuerpo de excesos. En nuestro plan de choque las ensaladas y los vegetales tienen que ser el elemento principal de la dieta.

2. Bebe agua de limón caliente

El zumo de limón es la base de todas las dietas detox. En sus versiones más radicales es lo único que se puede tomar durante una semana. Esto es una barbaridad, pero lo cortés no quita lo valiente: el zumo de limón tiene efectos beneficiosos para el organismo si se toma como complemento de una dieta ligera. Basta con tomar por las mañanas una taza de agua caliente con el zumo de medio limón. Esta bebida despierta suavemente el sistema digestivo y linfático, y ayuda a eliminar las toxinas del cuerpo. También ayuda a limpiar el hígado y hace que mejore nuestra digestión.

3. Corta de raíz el consumo de azúcares y carbohidratos

Los azúcares y los carbohidratos refinados son el mayor enemigo de una alimentación saludable. Reducir su consumo a la mínima expresión es la forma más rápida de adelgazar y uno de los pilares fundamentales de la terapia de choque tras los excesos veraniegos.

4.  Sigue la regla del 80-20

Las dietas demasiado estrictas nunca funcionan. Una buena forma para asegurarnos de que nuestra desintoxicación sea un éxito es que cumplamos con ella al menos en un 80% de las comidas. Seguir una dieta muy estricta durante todo el tiempo es casi imposible, pero si logramos saltárnosla sólo en el 20% de las comidas, sus beneficios seguirán siendo importantes. Cuando comemos de forma saludable el 80% del tiempo, nuestro cuerpo funcionará como una máquina bien engrasada y los excesos en los que podamos incurrir tendrán un impacto inferior sobre nuestro organismo.

5. Bebe mucha agua

Se necesita mucha agua para eliminar las toxinas que acumulamos en nuestro cuerpo. ¿Cuánta? Tenemos siempre en mente la idea de que lo ideal es beber 2 litros al día pero debemos tener en cuenta que cuando hace calor debemos beber más, así como cuando hacemos deporte, y la ingesta debe variar en función de nuestra envergadura: cuanto más pesemos más agua necesitaremos. En general, no obstante, la ingesta nunca debe ser menor a 1,5 litros diarios.

6. Haz ejercicio con moderación

Aunque a la hora de plantearnos una dieta desintoxicante ligera como la que propone Sass podemos seguir haciendo ejercicio, nuestra ingesta de calorías debe ser acorde a lo que gastemos. Mantener un plan de entrenamiento con una alimentación limitada puede acarrear serios problemas, pues una dieta de este tipo no aporta el combustible adicional necesario para hacer deporte. Lo mejor es que aumentemos nuestra ingesta los días que hagamos más ejercicio y no nos planteemos objetivos de entrenamiento muy ambiciosos mientras seguimos una dieta de este tipo.

7. Elimina los alérgenos de tu dieta

Una de las principales ventajas de reducir nuestra dieta a la mínima expresión durante un tiempo es que podremos comprobar si algunos de los alimentos que tomamos habitualmente nos provocan alergia. Al seguir una dieta de este tipo nos será más sencillo identificar las comidas que nos sientan mal, o sobre las que tengamos sospechas, y podremos preguntar a nuestro médico al respecto (si todos los días comes de todo es muy difícil que descubras si algo te está provocando alergia).

Alma, Corazón, Vida
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