pisos más caros que antes de la crisis

Mil euros por 28 m2 en Vallecas: el alquiler enloquece y supera las cotas precrisis

A pesar de que hay muchos más pisos disponibles que hace 15 años, la oferta no cubre la demanda y los precios se han disparado en las grandes ciudades y la costa

Foto: Foto: Corbis.
Foto: Corbis.

¿Cuánto estarías dispuesto a pagar por este piso de 28 m2, sin amueblar, en Vallecas? Jorge, el propietario, lo ofrece por 990 euros, un 40% más que el salario mínimo interprofesional. "Lo acabo de apalabrar y ya me han dado el adelanto", zanja por teléfono.

Ahora, pongamos que tienes niños y que necesitas una habitación para no tener que dormir todos juntos en el salón como si tu vida fuese una escena de neorrealismo italiano. En ese caso, puedes meterte en estos 60 m2 (construidos) por 1.390 euros al mes. Cerca de Ventas.

Si aspiras a vivir en zonas más céntricas, prepárate para encontrarte con pisos como este, 32 m2 en Chueca, por 1.390 euros. Si andas más holgado de presupuesto, hay cosas más céntricas, como esta: 35 m2 por 4.500 euros al mes.

Se trata de casos extremos, elegidos por llamativos, pero que encuentran clientes en un mercado que está enloqueciendo en España, especialmente en Madrid, Barcelona y la costa mediterránea, donde una mezcla de factores ha elevado el metro cuadrado a niveles superiores a los existentes antes de la crisis, pulverizando los registros históricos. Aunque los datos varían según quien los recoja, todos los informes reflejan subidas meteóricas. El portal inmobiliario Idealista, por ejemplo, habla de cerca del 16% en 2016 en toda España, con picos como el de Cataluña, donde creció casi un 27%.

La inflación ha pillado por sorpresa y con el pie cambiado a miles de españoles que se espantan rastreando estos días webs y portales inmobiliarios. “La última vez que busqué me sorprendió lo barato que estaba y lo fácil que era encontrar algo decente. Podías incluso negociar con el casero. Ahora nos tenemos que cambiar y los precios y condiciones no tienen nada quever. Piden dos meses de fianza y, si no te decides rápido, vuela cualquier cosa que no sea una estafa”, comenta Juan Carlos, un joven arquitecto asturiano que busca estos días piso en Madrid.

Su novio, Jorge, dice que no van detrás de algo céntrico, ni tampoco muy grande. "Me conformo con una casa normal, sin miserias: de unos 50 metros cuadrados con un salón y una habitación”, comenta. “Llevamos casi un mes buscando y han llegado a enseñarnos cuchitriles con humedades por más de 1.000 euros, sótanos sin ventanas por 700, casas con un espacio en el pasillo al que llaman salón. Y armarios reconvertidos en habitaciones como las que ofrecían hace años en Londres. Algunas cosas son increíbles”, relata.

"Hemos visto cuchitriles con humedades por más de 1.000 euros, sótanos sin ventanas por 700, casas con un espacio en el pasillo como salón"

Alejandra experimentó una situación parecida hace semanas y decidió abrir una cuenta en Twitter para exponer los casos que más le llamaban la atención y los trucos más frecuentes que iba identificando en los anuncios. “Coincidió que varias amigas buscábamos a la vez y nos empezamos a indignar. Por la casa en la que vivo ahora con tres amigas, donde entramos hace años, pago 700 euros. Son 90 metros cuadrados en Embajadores. Ahora mismo es totalmente imposible encontrar algo así”, dice.

“Lo que más nos sorprende", continúa, "es que en los barrios tampoco es mucho más económico. En Villaverde, el más barato de Madrid, las cosas decentes pasan de los 800 euros, que es casi mi salario mensual. Me indigna tener que bajar tanto el baremo, conformarme con cosas como muebles cochambrosos, etcétera. En cuanto alguien compra cuatro muebles de Ikea, lo alquila como si fuese una casa de lujo. Lo medianamente digno es lujo en Madrid”.

Precios por las estrellas en todo Madrid

La percepción de la calle encuentra respaldo en los datos del sector, que muestran un auténtico 'boom' del alquiler, un aumento espectacular de la demanda que se disparó hace aproximadamente un año y medio, más o menos cuando se comenzó a consolidar la recuperación de la economía y el empleo. Fernando Encinar, fundador y jefe de estudios de Idealista, destaca un dato que retrata el contexto. “En el año 2000, solo el 9% vivía de alquiler. La cifra hoy, en Madrid y Barcelona, supera el 25%. Es decir, hay muchas más casas disponibles, pero la demanda se ha incrementado tanto que no son suficientes. El alquiler ha dejado de ser el patito feo del sector inmobiliario en España y vivimos esa transformación”.

Los analistas del sector coinciden en identificar varios factores que explicarían este cambio brusco de patrón de uso inmobiliario español. Para Beatriz Toribio, del departamento de estudios de Fotocasa, la clave está en la emancipación de jóvenes que encuentran trabajos en los núcleos urbanos como Madrid o Barcelona. "Con los sueldos actuales y sin ahorros, no tienen dinero para pagar la entrada de una hipoteca, así que descartan la compra. Alquilar es su única opción de independizarse. Además, son reacios a meterse en los mismos problemas que vieron durante la crisis y no tienen una seguridad laboral como la de sus padres para hacer planes a largo plazo".

Yo les llamo la generación Erasmus, gente que ha estudiado fuera y ha visto que en otros países vivir de alquiler es muy normal

Encinar cree que se ha producido un cambio drástico de mentalidad entre los jóvenes españoles. “Yo les llamo la generación Erasmus, gente que ha estudiado fuera y ha visto que en otros países vivir de alquiler es muy normal. Rondan los 30 años y han visto lo que pasa cuando tienes una hipoteca más cara de lo que vale la casa. Tienen otros hábitos, están más dispuestos a cambiar de trabajo y ciudad y ven la hipoteca como una atadura a su libertad”, argumenta. "En 2013, seis de cada 10 españoles pensaban que alquilar era perder el dinero. En 2014, solo lo piensan cuatro de cada 10”, anota Toribio.

Mil euros por 28 m2 en Vallecas: el alquiler enloquece y supera las cotas precrisis

Otros factores demográficos de menor calado también se utilizan para explicar por qué se afianza este cambio de tendencia en España. Por ejemplo, el número creciente de divorcios (uno de los dos miembros de la pareja suele alquilar) y la congestión de los grandes centros urbanos españoles. “Estas localidades centralizan la mayoría del flujo migratorio interno, derivado de personas que se trasladan desde sus pueblos y pequeñas ciudades a buscar empleo, formarse o a trabajar. Y también del externo, debido a niveles récord de turismo, explicado en buena medida por el abaratamiento del euro, los precios en España y al aumento de conflictos en el norte de África”, analiza el economista Eduardo Garzón.

"El anuncio lleva dos días y han llamado seis familias interesándose. Me arrepiento de no haber pedido un poco más"

Que la demanda se haya disparado no termina de explicar cómo puede llegar a pedirse un tercio más de lo que se cobraba hace tres años en algunos lugares privilegiados de Madrid o Barcelona. Encinar cree que, además de todo lo anterior, estamos viviendo un efecto rebote. “Durante la crisis, se bajaron mucho los precios porque era lo que tocaba. Los contratos que se firmaron entre 2010 y 2013 eran contratos de crisis, con una duración de 1+4 primero y 1+3 después. Pero esos contratos están expirando y los precios se actualizan. Cuando vuelve a salir una casa al mercado, el precio se revisa al alza”.

Es lo que hizo Víctor, propietario desde hace 15 años de un apartamento de dos habitaciones en el barrio madrileño de Prosperidad. “La casa está bien, pero apenas hemos hecho reformas en 10 años. Antes de la crisis, llegamos a pedir 1.350 euros. A los inquilinos que entraron en 2010 se la rebajamos a menos de 1.000. Ahora se han ido y volvemos a pedir los 1.350 de entonces. El anuncio lleva dos días y han llamado seis familias interesándose. Me arrepiento de no haber pedido un poco más”, relata.

En el centro de las grandes ciudades y zonas costeras (especialmente en las Baleares), los alquileres turísticos, como AirBnb, también tiran de los precios. Esteban Benito, presidente de la Asociación de Vecinos de Chueca, sostiene que está viendo crecer en directo "una burbuja especulativa". "No hay semana que no encuentre en mi buzón un mensaje o una carta para ver si quiero vender mi vivienda. Están buscando a lo bestia porque la rentabilidad que le sacan es mayor que la de cualquier producto financiero. Cogen una casa, le dedican un dinero a ponerla bien y alquilan a turistas, estudiantes o gente con mucho dinero. El propósito fundamental es el alquiler turístico. Aquí es muy difícil ya encontrar una casa para vivir, y las que hay tienen precios prohibitivos", dice.

Encinar cree que el alquiler turístico no es un factor definitivo, pero admite que aporta su granito de arena a la subida de los precios. "Me preocupa que se quiera criminalizar como única razón por la que suben los alquileres. Desde luego, no es la única causa. Los precios están subiendo en todos los distritos y el alquiler turístico se concentra en los más céntricos. De hecho, donde más suben los precios en Madrid es en Villaverde, Usera y Vallecas", argumenta. "En realidad, el mayor culpable de que suban los precios es que hay más empleo. La gente que accede al mercado laboral busca casa de alquiler".

Las medidas propuestas por los expertos para frenar la escalada de precios atraviesan un eje ideológico. Julio R. López, vocal del Consejo Superior de Estadística y miembro de Economistas Frente a la Crisis, opina que hace falta una política de vivienda como la que proponen los ayuntamientos en manos de Podemos. "Estos municipios son más dinámicos y los únicos preocupados por el alquiler. Es necesario aumentar la oferta construyendo vivienda pública o comprándole pisos al Sareb", dice. El alquiler público, prácticamente inexistente en España, está a la orden del día en buena parte de Europa y otras latitudes, incluidos países como Singapur, nación que suele encabezar los listados de libertad económica y donde más del 80% de la población ocupa viviendas públicas.

"Nunca pensé que, trabajando los dos y sin cargas familiares, nos viéramos forzados a salir de Madrid"

Encinar cree que "la mejor manera para que bajen los precios es que aumente la oferta. Y eso solo se consigue dando seguridad jurídica y flexibilidad a los propietarios, intensificando las medidas que han impulsado los dos últimos gobiernos, el de Zapatero y el de Rajoy, y que ahora están en riesgo por las políticas sobre desahucios o sobre las multas por casa vacía que proponen algunos ayuntamientos. Esas medidas solo desincentivan el alquiler y hacen subir los precios del mercado. Nadie quiere alquilar si no tiene protección ante impagos". El fundador de Idealista también apuesta por "crear bolsas de vivienda pública destinada al alquiler, como Alemania o Austria, donde el 83% de la población vive de alquiler".

Mientras se buscan soluciones para parar la escalada de precios, en el tiempo dedicado a documentar este reportaje, Jorge y Juan Carlos han visto cuatro casas más. "Hicimos una batida por el sur de Madrid y creo que al final nos vamos a ir a Alcorcón. Varios amigos han encontrado allí cosas que están bien. Nunca pensé que, trabajando los dos y sin cargas familiares, nos viéramos obligados a irnos tan lejos. Pero tenemos que elegir entre eso, llegar ahogados a fin de mes o meternos en un sitio viejo o enano", resumen.

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