Las dunas más impresionantes del mundo
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Las dunas más impresionantes del mundo

Estas formaciones arenosas a lo largo del planeta nos recuerdan que la naturaleza siempre ganará al ser humano en la formación de paisajes maravillosos

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Fuente: iStock.

Decía Anakin Skywalker que odiaba la arena porque era tosca y áspera, una frase que se ha hecho famosa y prolifera por los memes de internet quizá por sus ínfulas de profundidad un poco banales. Los que no son muy fans de la playa puede que se sientan identificados con Darth Vader y su particular manera de sentar cátedra, pero en general al ser humano le fascina la profundidad del desierto, ese lugar que entraña peligros, silencio y belleza allá por donde se extiende.

Todo aquel que observa la inmensidad de una duna se maravilla con ese portento de la naturaleza en el que la mano humana no tiene cabida. El mundo es grande y sus paisajes se repiten, en la inconmensurabilidad de su belleza, pero cada uno con su idiosincrasia propia. Te traemos hoy algunas de las dunas más impresionantes a lo largo del planeta, lugares maravillosos donde uno acaba solo con sus pensamientos. Si por cada grano de arena hay millones de planetas en el Universo, es fácil sentirse pequeño e invisible ahí abajo, por lo menos hasta que se corona la cima.

La gran Duna de Pilat

Situada en el litoral aquitano del golfo de Vizcaya, en la entrada de la bahía de Arcachón (en el departamento de Gironda en Francia), puede presumir de ser la más alta del viejo continente, y también de ser bastante reciente: se debe su aparición al colapso de un gran banco de arena oceánica en el siglo XVIII.

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Protegida por el Estado Francés y preservada porque se considera un ecosistema de valor excepcional, cada año recibe más de un millón de visitantes anuales que se apuntan a subir sus escaleras y colonizar lo más alto para observar, maravillados, bosque a un lado y agua al otro. Cuesta coronar la cima, pero merece la pena.

Dunas de Namibia

El país africano presume de su fauna diversa y su desierto, Namib. Es bastante famoso pues suele recibir muchos turistas anuales que quieren ver algunas de las dunas más altas del planeta: el salar Sossusvlei es destino frecuente, pues lo rodean varias de estas formaciones arenosas de color rojizo. La Duna 7 o la 45 son algunos de los paisajes de ensueño elegidos para disfrutar de los atardeceres (o las fotos para Instagram).

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Dunas de Tottori

Los japoneses también disfrutan de sus propias dunas: en la ciudad costera de Tottori, dentro del parque Nacional Sainin Kaigan, se alzan estas increíbles y gigantescas formaciones que fueron declaradas Monumento Natural en 1955.

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Se alzan como uno de los lugares más turísticos de la zona, y quizá por ello cerca se encuentra el Museo de Arena de Tottori, que cuenta con espectaculares esculturas hechas de... arena, como no podía ser de otro modo.

Dunas de Maspalomas

Por suerte, tampoco hace falta irse al otro extremo del mundo para ver arena. En nuestro país contamos con algunas impresionantes formaciones arenosas como la Duna de Bolonia, en la costa atlántica, las de Corralejo en Fuerteventura o las famosísimas e 'instagrameables' Dunas de Maspalomas en Gran Canaria.

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Su mezcla de desierto y oasis conforma un campo de dunas, un bosque de palmeras y una laguna en 400 hectáreas. Además, están protegidas por el Gobierno de Canarias como reserva natural especial.

Erg Chebbi

El único erg (región arenosa del desierto) del Sáhara en Marruecos tiene dunas que alcanzan una altura de hasta 150 metros, y se encuentran increíblemente cerca de Argelia (podríamos decir que prácticamente la tocan).

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Aquellos que hagan el viaje desde Marrakech (normalmente) hasta el desierto, es que pueden recorrer las hermosas dunas en todoterreno, quad, dromedario, o si son especialmente duchos en esto de caminar por la arena, en tabla de surf. Una experiencia recomendable.

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