'Fake famous' visto por una 'exinfluencer': "La validación hace de esta profesión un infierno"
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'Fake famous' visto por una 'exinfluencer': "La validación hace de esta profesión un infierno"

Berta Bernad decidió cerrar en 2016 su perfil de Instagram con casi 100.000 seguidores para "vivir más tranquila". Analizamos con ella el nuevo documental de HBO

placeholder Foto: Dominique Druckman, protagonista del documental 'Fake Famous'. (HBO)
Dominique Druckman, protagonista del documental 'Fake Famous'. (HBO)

"¿Qué quieres ser de mayor?". Esa es la pregunta que el periodista Nick Bilton, director de ‘Fake Famous’ en HBO, hace nada más comenzar el documental. Seguramente tuviera en la cabeza una encuesta de Morning Consult de 2019 que arrojaba datos como que un 86% de los jóvenes americanos querían ser 'influencers' y un 12% consideraban que ya lo eran.

Pero, ¿qué es ser un influencer? En ‘Fake Famous’ definen a estos famosos de las redes sociales (poniendo el foco en Instagram) de muchas maneras, negativas y positivas, pues también cuentan con entrevistas a ‘instagramers’ y otras personas que viven de este mundo. Pero el foco del documental realmente está en la burbuja de los influencers, en lo fácil (o no) que es crear un "famoso falso" de la nada.

Foto: Chris y Dom, los protagonistas del documental 'Fake Famous'. (HBO)

‘Fake Famous’ no es solamente un documental, es un experimento social en el que tres aspirantes a influencer se convierten en lo que habían soñado, con todo lo bueno y lo malo. Spoiler: a la finalización de la hora y 20 minutos de metraje, solo uno de los tres ‘conejillos de indias’ sigue en la carrera de los ‘followers’, Dominique Druckman, una actriz que trabaja en una tienda de ropa y que actualmente sigue siendo influencer.

placeholder Dominique Druckman en una sesión de fotos en el documental 'Fake Famous'. (HBO)
Dominique Druckman en una sesión de fotos en el documental 'Fake Famous'. (HBO)

Ansiedad por los ‘likes’, sensación de perder tu vida real en favor del ‘yo digital’... Estos son algunos de los obstáculos que los protagonistas de ‘Fake Famous’ se encuentran en su camino hacia la fama. Un camino que conoce muy bien la periodista y ex 'infuencer' Berta Bernad. En 2016 cerró su perfil de Instagram con más de 98.000 seguidores habiendo colaborado con importantes marcas de moda. Lo dejó todo, incluso el whatsapp, y fundó Mindlike, una agencia de marketing que es su única conexión con el mundo de las redes sociales hoy.

PREGUNTA: Al comienzo de ‘Fake Famous’ se plantea que la mayoría de los jóvenes norteamericanos, ante la pregunta de “qué quieres ser de mayor”, hoy responden que quieren ser 'influencers'. ¿Cuál fue tu motivación principal a la hora de meterte en ese mundo?

RESPUESTA: Lo mío fue accidental. Cuando yo empezaba a ser influencer no existía la profesión como tal. Mis padres decían que me dedicaba “a cosas de internet” pero nadie intuía entonces que esto iba a ser una carrera en toda regla.

P: ¿Y cómo definirías lo que es ser 'influencer'?

R: 'Influencer' es una persona que tiene gancho, que influye sobre los demás porque tiene una forma atractiva de contar su día a día. No todo el mundo puede ser considerado influencer, está claro, pero los hay muy buenos. Siento un tremendo respeto por la profesión ya que sé de primera mano lo dura que es emocionalmente hablando y quien ha llegado lejos es porque se lo merece.

placeholder La periodista y ex influencer Berta Bernad, fundadora de la agencia de marketing Mindlike. (Mindilke)
La periodista y ex influencer Berta Bernad, fundadora de la agencia de marketing Mindlike. (Mindilke)

P: En ‘Fake Famous’ se sigue un proceso de 'creación' de tres influencers. El primer paso que dan es darles una nueva imagen: corte de pelo, estilismo… ¿Se puede llegar a ser 'influencer' siendo tú mismo o hace falta un poco de ‘maquillaje’ para presentarse en las redes?

R: Hay de todo. Yo creo que sobre todo tienes que tener carisma y ser natural. No tiene tanto que ver con la belleza, sino con tu forma de contar lo que vives.

P: El siguiente paso que siguen los promotores de este experimento social es comprarles seguidores y 'likes' a los tres influencers. ¿Tú llegaste a recurrir en algún momento a esta práctica? ¿Es muy común en el mundillo? ¿Incluso necesario para dar un ‘empujón’ hacia la fama?

R: Jamás. Cuando yo era 'influencer' era mucho más fácil conseguir la atención de la gente porque no había tantos perfiles de manera que la gente nos seguía sobre todo porque “creábamos contenido”. La mayoría de la gente vivía Instagram como espectador. Cuando apareció 'stories' todo cambió. La gente pasó a compartir muchas más cosas porque ya no se quedaban en su parrilla para siempre. Todos sabemos que la calidad y la cantidad de seguidores no tienen por qué estar relacionados. El futuro, en mi opinión, son perfiles micro (por debajo de 10.000 seguidores) con audiencias reales y especialistas en sectores. Si yo tuviera una marca, sería por lo que apostaría ahora mismo.

"Ahora que tienen nuestra atención, pueden hacer con ella lo que quieran"

P: También se habla en ‘Fake Famous’ de que no solo vale con comprar seguidores y 'likes', también hay que seguir invirtiendo para que esas interacciones parezcan reales… ¿A la larga merece la pena?

R: Es un circulo vicioso y cada vez va a costar más el precio del like-seguidor. Estaba claro. Facebook (propietaria de Instagram) es un negocio privado. No es una empresa pública. Nos han hecho creer que todo era gratis y nos han dado acceso ilimitado a todo, para engancharnos. Ahora que tienen nuestra atención, pueden hacer con ella lo que quieran.

P: Una vez conseguida una base de seguidores, el experimento pasa a la imagen. Contratan una sesión de fotografía que falsea situaciones como hoteles paradisíacos que en realidad son el jardín de un vecino, gimnasios falsos para influencers, aviones privados que son en realidad un decorado alquilable… ¿Se ‘trampean’ muchas fotos en Instagram? ¿Tú llegaste a hacerlo en algún momento?

R: Todos “mejoramos” la escena lo que más podemos. Nadie quiere sacar su cuarto desordenado o una foto de sí mismo cuando no se ve favorecido. Es totalmente comprensible. Lo que es disparatado es “recrear” cosas o situaciones que no tienen que ver con tu vida. Eso me parece que lo que refleja es falta de personalidad: dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.

placeholder Nick Bilton, director del documental 'Fake Famous', y su protagonista Dominique Druckman, falseando una foto en un avión. (HBO)
Nick Bilton, director del documental 'Fake Famous', y su protagonista Dominique Druckman, falseando una foto en un avión. (HBO)

P: ¿Y por qué crees que es tan importante vender una imagen que no es real? ¿Es lo que esperan los seguidores? ¿Se puede ser la misma persona en redes que en tu día a día?

R: Creo que sí que hay gente que consigue ser igual a como es en la realidad, pero es una minoría. A mi personalmente, me quitaba mucho tiempo llegar a ese nivel de perfección (y me gustaba dar buena imagen) de manera que una de las cosas que más he notado cuando he hecho mi desconexión, ha sido eso precisamente, que ya no me visto “para la foto”. Nada de lo que me pasa es “para contarlo” y eso, es un lujazo a día de hoy.

P: Una vez consiguen que los tres aspirantes a influencer tengan cierto número de seguidores, comienza la búsqueda de marcas para que les regalen productos o les paguen por publicitarlos. ¿Ese es el objetivo final del influencer? ¿Es la manera de ganarse la vida en las redes?

R: Es muy difícil generalizar. No todo el mundo querrá vivir de ello. Hay gente que simplemente quiere regalos, otros que utilizan las redes para conseguir clientes (no tanto trabajos con marcas). Pero sí, el negocio que hay detrás de todo esto es millonario y más que lo va a ser. Creo que lo importante es tener la cabeza bien puesta. Tener unos buenos valores para entender que en la vida, no todo es dinero dinero dinero.

"Llegué a ganar 2.500€ de la época en colaboraciones puntuales"

P: ¿Se busca a la marca o la marca te busca a ti?

R: En general, si tienes un perfil de calidad, la marca te busca a ti. Incluso hay campañas de moda que se están ya basando en perfiles concretos para “crear” sus colecciones. Ahora mismo todo esto está muy mezclado. ¿quién inspira a quién? Puede ser en ambas direcciones.

P: ¿Cuánto pudiste llegar a cobrar por una publicación promocionada?

R: 2.500€ de la época en colaboraciones más puntuales, pero lo que realmente te da dinero son los contratos anuales.

P: Ahí suelen entrar también las agencias de 'influencers', que aparecen en el documental. ¿Has llegado a trabajar con alguna?

R: No, nunca quise. Fue una decisión que siempre tuve muy clara. A mi lo que más me gustaba era el contacto con las marcas y desarrollar con libertad los proyectos. Siempre se me ha dado bien negociar y no quería perder el control sobre esa parte.

placeholder Imagen del documental 'Fake Famous'. (HBO)
Imagen del documental 'Fake Famous'. (HBO)

P: Una vez metidos en el mundillo, los 'influencers' de ‘Fake Famous’ conocen a otros 'influencers' reales y se dan cuenta de que mantener el interés, los seguidores y el apoyo de las marcas tiene mucho trabajo. ¿Es un trabajo en sí mismo el ser 'influencer'?

R: Por supuesto que es un trabajo en toda regla. Mis días eran como los de cualquier empresario: emails, llamadas... El hándicap era que luego tenía que ir a muchos eventos sociales, viajes, etc, que me hacían vivir de una manera frenética. Pero siento que lo viví en el momento adecuado, ahora mismo sería incapaz. Me cuesta hasta salir a tomar una copa con unas amigas un viernes.

P: Me da la sensación de que es una profesión que te exige estar siempre pendiente de tu "yo digital", que no permite desconectar.

R: Esta era la parte más complicada. Has dado en el clavo porque esto es exactamente lo que, para mi gusto, convierte esta profesión en un infierno. El estar constantemente viendo a ver cómo han funcionado las publicaciones, poner el valor fuera, dejar que lo que la gente opine de cada cosa que pasa en tu vida te afecte.

P: Es como una adicción. A los 'likes', a los seguidores…

R: Por supuesto, está superdemostrado. Incluso el aumento de los suicidios desde el boom digital. Instagram es un potenciador bestial de los complejos.

"Yo lo dejé por varios motivos, pero por resumir: quería vivir más tranquila"

P: Esa es una parte de lo negativo de las redes sociales y los 'influencers' que muestra el documental. Dos de los tres participantes del experimento social tiran la toalla. Uno por la presión y la ansiedad y otro porque no quería llegar a ser famoso si no podía ser él mismo. ¿Por qué lo dejaste tú?

R: Imagino que también es lo que han querido “retratar” en el documental. Yo lo dejé por varios motivos, pero por resumirte: quería vivir de una forma más tranquila.

P: ¿Y lo conseguiste? Imagino que al principio sería un 'shock' pasar de todo a nada. Porque además dejaste incluso whatsapp, ¿no?

R: Whatsap lo dejé un año más tarde. Creo que lo necesité para sentirme libre y no dependiente. Ahora he vuelto a tenerlo y no entiendo como podía vivir sin él. Así es la vida.

R: Cuando contaste tu historia a través de la novela ‘Mi nombre es Greta Godoy’ (Editorial Planeta) no lo hacías con un mensaje del tipo "deja Instagram", sino que con el libro querías que la gente reflexionara sobre las redes sociales y el papel que juegan en nuestra vida y en la vida de los influencers.

R: El libro es una historia de amor. La protagonista, Greta, termina enganchada a la red social y eso le hace perder mucho el norte en su vida. Es una magnífica reflexión para todos los adolescentes que sueñan con una vida de la que no lo conocen todo. Estoy muy orgullosa de la novela, creo que es una lectura obligatoria para padres e hijos. Los padres así se enteran de lo que se siente. No pueden vivir ajenos a una realidad que puede estar causándole depresión a sus hijos.

placeholder Portada de la novela 'Mi nombre es Greta Godoy', de Berta Bernad. (Editorial Planeta)
Portada de la novela 'Mi nombre es Greta Godoy', de Berta Bernad. (Editorial Planeta)

P: En 'Fake Famous', la única participante del experimento social que continúa adelante con él se da cuenta de lo falso que es el mundo de las redes en plena pandemia y decide orientar su fama y su perfil a promocionar causas que ella considera importantes. Es la otra cara de los influencers, ¿no? Los que ofrecen un valor a la sociedad.

R: Sí, como todo. Un cuchillo sirve para cortar y para matar. El cómo lo utilices, depende de ti. En este aspecto lo que se necesita es formación y educación tecnológica.

P: Y mientras llega eso, ¿crees que la burbuja de los 'falsos influencers' explotará en algún momento?

R: No creo que explote. Creo que se transformará la manera en la que nosotros “nos tomamos” las cosas que vemos en Instagram. Iremos poco a poco comprendiendo que hay una vida virtual, en paralelo a la real, de la cual hay que creerse las cosas con pinzas.

P: Me da que no te planteas volver a las redes ni aunque sea como usuaria normal. ¿O sí?

Yo utilizo diariamente la cuenta de mi agencia de marketing (@Mindlike_Studio) para estar informada y para conseguir clientes. Lo que no creo es que nunca vuelva a abrirme mi perfil personal. No me interesa invertir tiempo ahora mismo en ello, pero no me sentiría libre si te dijera que esta decisión va a ser para siempre. Quizás en unos años algo me lleve a querer volver y seguiré mi corazón, como siempre he hecho.

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