REALIZADO POR UNOS INVESTIGADORES RUSOS

¿Solución a la explosión de Tunguska? Un estudio podría haber resuelto el misterio

Una extraña detonación provocó que más de 2.000 kilómetros cuadrados quedase muy dañada. Un siglo después, parece que se han obtenido las primeras respuestas

Foto: Así quedaron los árboles en la zona de Tunguska. (CC/Wikimedia Commons)
Así quedaron los árboles en la zona de Tunguska. (CC/Wikimedia Commons)

Corría el 30 de junio de 1908 cuando algo nunca antes visto sucedió en plena meseta siberiana (Rusia). Pasaban pocos minutos de las 07:00 horas cuando, junto al río Tunguska, algo atravesó el cielo a toda velocidad para detonarse en el aire. Pero no fue una explosión cualquiera: fue tan potente que es considerada, a día de hoy, el mayor impacto en la Tierra registrado en la historia moderna. Pero, ¿y si nunca se hubiera producido tal choque? Un equipo de expertos cree tener la respuesta.

Más de un siglo después, hasta el momento nadie había podido explicar lo ocurrido en Tunguska. Aquel bólido que cruzó la atmósfera en la Rusia más profunda terminó estallando, provocando una descomunal detonación: incendió y derribó unos 80 millones de árboles del bosque cercano en un área de más de 2.000 kilómetros cuadrados, además de romper ventanas, tumbar señales e, incluso, hacer caer a personas a más de 400 kilómetros de distancia de la explosión. ¿Qué había pasado?

Los estudios mejor documentados al respecto sugerían que aquella detonación, que se produjo en pleno cielo, liberó una energía de aproximadamente 30 megatones. O, lo que es lo mismo, 300 veces la potencia de la bomba de Hiroshima. Por fortuna, cayó en terreno deshabitado, lo que impidió que se produjera una masacre, pero su poder devastador provocó que pronto se especulara con lo que allí había sucedido: ¿qué había provocado aquella impresionante explosión?

Muchas teorías se pusieron sobre la mesa, especialmente porque a pesar de la increíble explosión, esta no dejó ningún cráter -o, de momento, no se ha hallado-, lo que sugiere que se produjo en la atmósfera... pero con un poder tan impresionante que fue capaz de dañar severamente la superficie terrestre. Las hipótesis más plausibles están relacionadas con la explosión de un cometa, que se produjera una tormenta magnética o, incluso, que fuese una explosión provocada por antimateria.

Ahora, un equipo de investigadores rusos ha presentado un estudio, publicado en la 'Monthly Notices of the Royal Astronomical Society' de la Oxford Academy, en el que creen haber encontrado la respuesta a lo que sucedió en realidad: un gran meteorito de hierro pasó muy cerca de la Tierra pero sin impactar, generando una ola energética tan potente que terminó por dejar esta impresionante devastación en una superficie de 2.000 kilómetros cuadrados.

Este equipo de científicos estudió meteoritos de diferentes tamaños, con composiciones diferentes y que pasaran a distancias distintas de la superficie, realizando una serie de pronósticos a través de programas de modelado en 3D con la que consiguieron encontrar una clave: "Solo los asteroides hechos de hierro que tuvieran más de 100 metros de diámetro pueden sobrevivir, no agrietarse y fragmentarse en muchas piezas separadas al entrar en la superficie terrestre", afirmaron.

Así, a través de los estudios realizados pudieron llevar a la conclusión de que el meteorito de Tunguska nunca llegó a impactar en la Tierra, pero pasó lo suficientemente cerca como para crear tal catástrofe. Así, probablemente mediría entre 100 y 200 metros de diámetro, atravesando nuestro planeta a una velocidad aproximada de 72.000 kilómetros por hora. Su calor, su poder y su masa fueron suficientes para provocar tal daño en nuestro planeta que, hasta ahora, no había sido explicado.

Además, aseguran que el paso del meteorito por nuestra atmósfera le habría hecho perder parte de su masa. Entonces, ¿por qué nunca se ha encontrado un rastro que permitiera explicar lo sucedido? Los científicos lo tienen claro: el hierro que se desprendió de su superficie, al circular a tal velocidad, se habría transformado en gas y en plasma, para oxidarse en la atmósfera y terminar cayendo en el suelo, haciéndose indistinguible del resto de óxido terrestre existente en la zona.

Más de un siglo después, este equipo de investigadores rusos cree haber llegado a la respuesta del misterio de Tunguska, explicando qué sucedió y cuál fue el objeto que provocó tal devastación en tanto terreno. La fortuna quiso que se produjera en un lugar absolutamente despoblado y no en una zona industrializada, lo que ayudó sobremanera a reducir las consecuencias de lo sucedido. Ahora, por fin se ha alcanzado la primera respuesta al misterio que asoló la estepa rusa en 1908.

Ciencia

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios