CARRERA MUNDIAL POR DETENER LA ENFERMEDAD

Así va la búsqueda de un tratamiento contra el Covid-19: del menos al más prometedor

En muchos de los hospitales donde hay pacientes del coronavirus, hay en marcha ensayos clínicos de nuevos fármacos que compiten en esta carrera. Otros no han salido aún del laboratorio

Foto: Un empleado de Fujifilm Holdings muestra las pastillas Avigan. (EFE)
Un empleado de Fujifilm Holdings muestra las pastillas Avigan. (EFE)

Las compuertas del dinero se han abierto para el primero que sea capaz de encontrar un tratamiento eficaz contra el Covid-19. Investigadores de todo el globo —al menos 35 compañías, según la OMS— están trabajando a marchas forzadas para ser los primeros en presentar un fármaco que pueda neutralizar los efectos de una enfermedad que a estas horas se ha cobrado 8.248 vidas, 623 de ellas en España.

Todo el mundo observa esta carrera esperando a ver quiénes son los primeros en llegar a la meta. Las estrategias están siendo muy diferentes y los tiempos que se esperan para cada medicamento también. Hay que recordar que todo nuevo fármaco debe pasar por una fase preclínica de investigación y estudios en animales.

Una vez superada esta etapa, comienza el ensayo clínico de cuatro fases: la fase 1 sirve para probar la seguridad del fármaco en un pequeño grupo de voluntarios, la fase 2 evalúa la eficacia del compuesto contra el coronavirus, la fase 3 emplea a un número mayor de sujetos para confirmar las dos primeras fases. Si se supera, se solicita la autorización del fármaco para uso clínico. Aquí ya tendríamos un remedio para el Covid-19, que se comercializaría y aplicaría a un número mayor de personas, por lo que sería posible ver su eficacia o posibles reacciones adversas a largo plazo. Esta última, ya con el fármaco en el mercado, se conoce como fase 4.

Veamos qué alternativas se están investigando. Los fármacos aparecen ordenados en función de su desarrollo, de los más a los menos prometedores, es decir, de los que ya pueden ser aplicados en la práctica clínica a los que —aun siendo buenas ideas— aún tienen que pasar por todo el proceso mencionado en el anterior párrafo.

Fase preclínica

El menos prometedor en estos momentos es, curiosamente, el que más titulares ha dado en España. La farmacéutica gallega Pharma Mar lleva semanas anunciando cada pequeño paso que su medicamento estrella, Aplidina, da hacia su objetivo de combatir el virus. Sin embargo, la investigación se halla aún en una fase tan iniciática que resulta difícil creer que alguna vez vayamos a aplicarlo contra el Covid-19, al menos a corto y medio plazo.

El principio activo del fármaco, la plitidepsina, tiene un largo historial de ensayos clínicos contra diversos tipos de tumores. Sin embargo, la Agencia Europea del Medicamento (EMA) rechazó su comercialización para el mieloma múltiple dos veces, porque presentaba más efectos adversos que beneficios. Nunca hasta ahora la compañía había intentado cambiar de diana terapéutica, pero el anuncio por parte de la EMA de habilitar nuevos 'fast tracks' para tratamientos contra el coronavirus les hizo replantearse las cosas.

El presidente del Grupo Pharma Mar, José María Fernández Sousa-Faro. (EFE)
El presidente del Grupo Pharma Mar, José María Fernández Sousa-Faro. (EFE)

Recientemente, el CSIC anunció que el producto de Pharma Mar había logrado detener la reproducción de un coronavirus humano, lo que de nuevo contribuyó a disparar la cotización de la farmacéutica. Sin embargo, pese a lo llamativo del titular, este no era el que provoca el Covid-19 sino uno de la misma familia llamado HCoV-229E.

La realidad es que este compuesto no ha pasado de la fase 'in vitro', no se ha probado en animales ni se ha anunciado aún ensayo clínico alguno para él. Eso sí, ha servido para impulsar la cotización de la empresa en una serie de anuncios sobre el fármaco que algunos inversores califican de "malas artes".

En fase preclínica hay otras vías menos promocionadas pero muy interesantes: un 'preprint' de esta semana —trabajo aún sin revisión ni publicación en una revista científica— avanzaba el hallazgo del primer anticuerpo monoclonal humano capaz de bloquear la infección por SARS-CoV-2. Un anticuerpo monoclonal es un tipo de proteína producida por linfocitos B que se adhiere al patógeno y desata una respuesta inmune. Prometedor, pero lejano aún de su producción en masa para protegernos de este coronavirus.

Un investigador del Genome Research Center trabaja en la búsqueda de un anticuerpo. (EFE)
Un investigador del Genome Research Center trabaja en la búsqueda de un anticuerpo. (EFE)

Además de los anticuerpos monoclonales, se está trabajando también con la globulina hiperinmune, un tratamiento extraído del plasma de personas que ya hayan pasado la enfermedad (o hayan sido vacunadas) y que se ha mostrado eficaz en otras infecciones respiratorias virales agudas graves. Concretamente, la empresa Takeda está actualmente liderando esta vía de investigación, aún en fase preclínica.

Fase 2

Un virus, como saben, no es un ser vivo, por lo tanto, no puede ser eliminado con un antibiótico. Como mucho, podemos aspirar a reducir el tiempo durante el cual causa enfermedad y retrasar el contagio de otras células mientras el sistema inmune de nuestro cuerpo genera los anticuerpos suficientes para neutralizar la infección.

Por ello, experimentalmente se está probando con fármacos antirretrovirales empleados hasta ahora para mantener a raya el VIH. Por ejemplo, en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla salvaron la vida a uno de los primeros pacientes de coronavirus con un combo de Kaletra (cuyo principio activo contiene lopinavir/ritonavir) e interferón beta, una proteína que sirve para reforzar las células y retrasar el contagio por parte del SARS-CoV-2.

Un empleado revisa la producción de fosfato de cloroquina en Nantong. (EFE)
Un empleado revisa la producción de fosfato de cloroquina en Nantong. (EFE)

Lo prometedor de estos resultados ha llevado a Oriol Mitjà y otros investigadores catalanes a iniciar un ensayo clínico en Igualada y Barcelona con medicamentos similares (en este caso, darunavir/cobicistat) para acortar lo máximo posible el periodo durante el cual el virus provoca enfermedad en el paciente. Además, están administrando a los contactos cercanos de los contagiados otro de los fármacos que en China han tenido más éxito contra el coronavirus: fosfato de cloroquina e hidroxicloroquina, un viejo medicamento utilizado para la profilaxis de la malaria o la artritis, barato y disponible en las farmacias, que en el país asiático ha dado tan buen resultado, evitando que el virus penetre en las células, que se ha incluido en las guías médicas.

Fase 3

Pero todos estos son, al fin y al cabo, parches para tratar de contener la sangría de muertes. Sigue faltando un medicamento propio contra el SARS-CoV-2, y la compañía que más adelantada está en estos momentos es Gilead, la farmacéutica que creó Solvaldi, el (carísimo) fármaco capaz de curar la hepatitis C. Su apuesta contra el coronavirus se llama Remdesivir y lleva iniciando ensayos clínicos en fase 3 desde febrero. Los primeros ensayos concluirán en mayo, después de administrar el medicamento a 600 pacientes de Covid-19 en fase moderada y 400 en fase grave, muchos de ellos en España.

Por algunos ensayos hechos en China se rumorea, sin embargo, que el Remdesivir podría sufrir en la fase de comercialización, dado que se han reportado algunos efectos secundarios.

Favipiravir, la última esperanza contra el Covid-19. (Reuters)
Favipiravir, la última esperanza contra el Covid-19. (Reuters)

El fármaco que ha ganado más crédito últimamente es el favipiravir, un antigripal de fabricación japonesa —la patente es de Fujifilm— que ha protagonizado un ensayo clínico que se ha realizado en Shenzhen, China, con 80 pacientes. El fármaco ha resultado ser "muy efectivo" contra el Covid-19, acortando la duración de la patología respiratoria de 11 días a cuatro para casos leves y moderados. Tras este tiempo, dieron negativo en los test.

El favipiravir está comercializado en Japón desde 2014 y no registró efectos secundarios en los pacientes de coronavirus, aunque en el pasado, utilizado como antigripal, sí que ha mostrado poder afectar a mujeres embarazadas, produciendo muertes fetales o malformaciones. Por este tipo de razones, Corea del Sur declinó realizar importaciones de Avigan, el nombre comercial del producto. Sin embargo, la farmacéutica china Zhejiang Hisun se ha mostrado interesada en comenzar la producción del fármaco en versión genérica.

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