APUNTA A UNA PIONERA TÉCNICA DE ACUPUNTURA

¿Qué significan los 61 tatuajes de Otzi, la momia natural más antigua de Europa?

Los estudios científicos realizados en los últimos meses han confirmado que muchas de las pinturas corporales de esta conocida momia coinciden con tradicionales puntos de presión

Foto: El cuerpo de Otzi cuenta con 61 tatuajes, algunos muy profundos en la piel. (EFE)
El cuerpo de Otzi cuenta con 61 tatuajes, algunos muy profundos en la piel. (EFE)

El Hombre de los Hielos continúa siendo uno de los grandes misterios de la comunidad científica. Encontrado el 19 de septiembre de 1991, Otzi pronto se convirtió en uno de los elementos de estudio más importantes de todos los tiempos pues, no en vano, se trataba de la momia humana natural más antigua de Europa. Así, en los últimos años, varios grupos científicos han puesto en marcha una batería de estudios para descubrir cómo se vivía en la Edad del Cobre: el último, sobre sus tatuajes.

Descubierto en los Alpes de Ötzal -de donde deriva su nombre- por un matrimonio de alpinistas alemanes, los primeros científicos que tuvieron acceso al cuerpo de la momia pronto hallaron una evidencia ocular: su cuerpo se encontraba plagado por más de 30 tatuajes. Sin embargo, poco se sabía sobre ellos: ¿serían de carácter religioso, decorativo o tendrían alguna que otra finalidad? Encontrar cuál era el sentido de estas pinturas podría ayudar a echar luz sobre el estilo de vida en esta época.

Las investigaciones previas realizadas sobre el cuerpo de Otzi revelaron sus primeros secretos 'ocultos': a través de una serie de investigaciones realizadas por el Instituto EURAC de Bolzano (Italia) se logró saber que en realidad contaba con 61 tatuajes. ¿Por qué no se habían visto en un primer vistazo? Porque estaban escondidos en capas muy profundas de la piel y no pudieron encontrarse hasta que no se usaron haces de luz con longitudes de onda desde el infrarrojo al ultravioleta.

Todos los tatuajes tienen formas geométricas muy claras, constan de líneas de 0,7 a 4 centímetros de largo y, en muchas ocasiones, se disponen en grupos de varias líneas paralelas. Y los exámenes previos que se han realizado al cuerpo de Otzi han podido ser complementados por los últimos estudios para llevar a cabo una teoría sobre ellos: se trataba de pinturas corporales con carácter terapéutico, una especie de sistema de atención médica ciertamente sofisticado.

Los análisis previos de Otzi determinaron que se trataba de un hombre entre 40 y 50 años y que sufría varias complicaciones en su salud. Se conocía que tenía artritis en varias de sus articulaciones, contaba con parásitos en los intestinos y cálculos en la vesícula biliar, además de sufrir problemas lumbares. También se sabe que era intolerante a la lactosa y que tenía predisposición genética a las enfermedades relacionadas con los huesos. Y sus dolencias trataban de ser solucionadas con los tatuajes.

¿Casualidad o conocimiento?

Se calcula que más de la mitad de los grabados que se encontraron en su piel se sitúan muy cerca o exactamente sobre puntos utilizados por la acupuntura tradicional para aliviar las dolencias físicas de un ser humano. Si a ello se le suman las herramientas que se encontraron entre sus enseres, así como las medicinas que había tanto en su ropa como en forma de restos en su estómago, los investigaciones están convencidos de que los tatuajes son puramente medicinales.

Tatuajes en la espalda, en la región lumbar, en las caderas, en las rodillas, en el pecho o el vientre confirman que se situaban en lugares en los que Otzi sufría especial dolor. Los investigadores están convencidos de que muchas de las pinturas corporales que se encuentran en determinados puntos de presión se utilizaron para aplicar una especie de acupuntura primitiva, unas técnicas que habrían servido para que un hombre con tantos problemas físicos viera aliviado su dolor.

"La sociedad de la Edad del Cobre ya tenía un conocimiento considerable sobre el tratamiento médico. Usaron diferentes formas de terapia, incluido el tratamiento físico y el uso de plantas medicinales. Sin lugar a dudas, poder llevar a cabo esta serie de técnicas requiere cierto conocimiento de la anatomía humana y de la forma en la que las enfermedades surgen y se desarrollan", aseguró el autor del estudio, Albert Zink, a Live Sciencie. Un misterio para un ser humano que vivió hace 5.300 años.

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