¿EL AÑO MÁS DIFÍCIL PARA ACERTAr CON UN MAC?

Un mes con el último MacBook Pro de Apple: ¿compro ahora o me espero a los ARM?

Este es uno de los equipos más deseados de la manzana, que ahora se renueva, con nuevo teclado y chips. Aquí va nuestra experiencia y una guía para aclararte si quieres uno

Foto: MacBook Pro 2020 de 13 pulgadas. (M. Mcloughlin)
MacBook Pro 2020 de 13 pulgadas. (M. Mcloughlin)

En julio, cuando todos esperaban que la pandemia supusiese un freno en los resultados trimestrales de Apple, ocurrió todo lo contrario. Los de Cupertino, como quien dice, ni se inmutaron. Lejos de ser un lastre, el confinamiento de medio Occidente ha espoleado sus ingresos. No despuntaron tanto los iPhone, el producto estrella, sino los iPads y sus ordenadores, que registraron un incremento sorpresivo pero completamente lógico en las ventas.

Con millones de trabajadores y universitarios obligados a cumplir sus quehaceres desde casa no es raro que muchos hayan decidido dar el cambio a sus equipos. La incertidumbre con la que se ha presentado septiembre, un mes ya de por sí habitual para hacer este tipo de renovaciones por lo de la vuelta al cole, puede hacer que muchos que no tomaron la decisión hace unos meses lo hagan ahora.

Y ahí surge la opción de hacerte con un Mac. Por distópico que esté resultando el 2020, no ha sido suficiente argumento para que se dejen de hacer anuncios en este sentido. Por una parte, Apple renovó su MacBook Pro de 13 pulgadas, una de sus mejores máquinas, a la que, entre otras cosas, le cambió el teclado. También presentó su nuevo sistema operativo, BigSur OS (aún en fase beta). Un anuncio que quedó eclipsado por la puesta en marcha del plan de la compañía para reemplazar los procesadores Intel por los suyos propios, algo que se espera que cobre forma en otoño con su primer estreno comercial.

Con todo esto es probable que te preguntes muchas cosas. ¿Lo compro ahora o qué hago? ¿Espero a los ARM? ¿Necesito el MacBook Pro o me vale con otro modelo? ¿Merece la pena saltar de la anterior generación? He pasado unas semanas trabajando con este nuevo modelo como equipo de trabajo y aquí va lo mejor y lo peor de mi experiencia.

Un diseño clásico que funciona

MacBook Pro 2020 de 13 pulgadas. (M. Mcloughlin)
MacBook Pro 2020 de 13 pulgadas. (M. Mcloughlin)

En lo que se refiere al aspecto de este MacBook Pro, a simple vista no verás cosas nuevas. Igual sus ARM traen consigo algún cambio de calado, pero lo que hay aquí son tan mínimos que no llegan a ser ni chapa ni pintura. Realmente es difícil en un primer diagnóstico detectar algo nuevo en el exterior, que vuelve con un aspecto requeteconocido. Su armazón, de una sola pieza, está hecho de aluminio y mantiene prácticamente las mismas dimensiones. Sube ligerísimamente el peso y el grosor.

Tenemos la misma bisagra y prácticamente los mismos elementos de hace cuatro años. Desde entonces no han tirado de bisturí. Una vez abierto el ordenador, también nos encontramos con una imagen conocida.

No hay apenas cambios estéticos. Y esos marcos cada vez están más complicados de justificar

Esa generosa zona de 'trackpad' (Apple sigue siendo el mejor en esto) y un teclado que cambia de mecanismo, pero no en apariencia, y que llega escoltado por dos altavoces a los lados. Ya que mencionamos el audio, haremos dos observaciones al respecto. Rinde a un gran nivel. Me ha sorprendido lo cuidado de los micrófonos, que tanto he puesto a prueba con las videollamadas. En ningún momento he tenido la necesidad de levantar la voz o conectar unos auriculares con micro, porque tienen una gran sensibilidad. Sobre los altavoces subrayar que, aunque están limitados por el formato, cubren bastante bien todos los tonos, sin distorsionar los agudos y con bajos con el suficiente recorrido para ser un ordenador.

Hablando de los Zoom, Hangouts, FaceTime y demás: la cámara (de 720p) es uno de los grandes deberes pendientes de este equipo y del resto del catálogo. No es mala, pero para los precios que maneja la compañía, tiene que ofrecer 1080p.

El nuevo teclado del MacBook Pro 2020. (M. Mcloughlin)
El nuevo teclado del MacBook Pro 2020. (M. Mcloughlin)

El MacBook Pro no ha cambiado, simplemente, porque es un diseño que ha funcionado y funciona aún a día de hoy. Que agrade no significa que no tenga margen de actualización. Especialmente en los marcos de su pantalla. Creo que, a pesar de no ser algo molesto, sí que existe cierto consenso en que las próximas generaciones tendría que ganar espacio de pantalla. Los de los marcos reducidos es una realidad inapelable en los móviles y debería serlo también en los portátiles. Más aún, en este caso en el que el equipo, precisamente no es barato.

El detalle no llega a deslucir la pantalla, porque es uno de los paneles mejor calibrados del mercado, pero sí que deja un regusto amargo de cómo podría verse si estrechásemos las franjas negras. Es un LCD de 13 pulgadas encajado en un formato de 16:10. Creo que es un patrón muy bueno, ni demasiado alargado ni demasiado alto, permitiendo organizarse bien el espacio de trabajo.

Este panel mantiene la resolución de su predecesor (2560x1600) y cumple en aspectos como brillo (el ajuste automático funciona muy bien) o el color (P3). Particularmente me resulta muy agradable la función Truetone, que atempera la reproducción de color según la luz ambiente. Tienes la opción de activarla o no desde configuración, pero mi recomendación es activarlo siempre. Es algo que cuando te acostumbras se hace 'invisible', pero que en cuanto cambias de portátil echas en falta.

Los marcos del MacBook Pro siguen siendo gruesos. (Michael Mcloughlin)
Los marcos del MacBook Pro siguen siendo gruesos. (Michael Mcloughlin)

Puedes tener la sensación, y no estarás equivocado, que estamos ante una máquina que es más bien una iteración con cambios imprescindibles para mantener el buen tipo en 2020. Pero obviamente hay novedades destacables. La primera, la oferta de motores. Se ha actualizado para ofrecer también la décima generación de Intel. En el caso de la unidad que nos han cedido estas semanas manejamos un i5 que corre a 2.0Ghz, jalonado con 16GB de RAM (LPDDR4X) y 512GB de almacenamiento. Se puede optar por una configuración superior con un i7 de este curso, hasta 32 gigas de RAM y la memoria interna puede ser hasta de 4TB.

La expresión 'ofrecer también' no es casual. Y es que la décima generación de Intel está reservada para los pata negra. Los de entrada, los más asequibles, manejan aún los de octava generación, la RAM es también de un estándar más bajo y cuenta solo con dos puertos USB tipo C Thunderbolt 3, una limitación notable frente a los cuatro que tienen los modelos superiores.

Si quieres un equipo potente compacto, esta es una alternativa. Si quieres uno bestia, vete al de 16"

Cabe decir que la gráfica de este MacBook es la última Iris Plus Graphics (en los de menor grado, es IPG645). No hace un mal trabajo, pero ya se sabe que una GPU integrada no hace milagros. Va a poder mover algunos juegos con mayor o menor soltura, pero aquellos que busquen un rendimiento altísimo para 'gaming' ya saben lo que hay. Es mejor plantearse otras opciones. Este MacBook Pro va a sufrir para soportar los juegos con mayor exigencia gráfica.

La impresión que me deja esta combinación de i5 y 16GB de RAM es que van sobrados para un gran abanico de personas, ya que rinden a un nivel notable alto. No sé si atribuirlo únicamente a la personalización que hacía Intel de sus chips para un cliente que ahora le irá diciendo adiós progresivamente, al sistema operativo, a todo en conjunto, pero es todo muy fluido. En ningún momento la máquina se ha calentado. He podido montar piezas en Premiere en Full HD, manejar Photoshop con soltura... Por supuesto, programas de ofimática y tareas del día sin ningún problema.

Es cierto que si vas a hacer un trabajo muy intensivo de edición, editando vídeo con recursos muy pesados y le vas a meter mucha carga del paquete Adobe, quizás es interesante que valores la opción de un i7, incluso subir hasta los 32GB de RAM. O incluso irte a un MacBook Pro de 16 pulgadas (si no te importa tener un equipo más grande) que cuenta con una gráfica dedicada. Pero insisto creo que el perfil que requiere sí o sí estas capacidades está lejos del común de los mortales.

MacBook Pro. (M. Mcloughlin)
MacBook Pro. (M. Mcloughlin)

La autonomía es buena, pero todavía le falta estirarse un poco más para entrar en la excelencia. Con una carga de trabajo normal, tampoco sin exprimirle una barbaridad, me daba aproximadamente para algo más de ocho horas de media gracias a una batería de 58 vatios-hora. Es cierto que Apple siempre ha tenido una gestión muy buena en este apartado, pero si esta medida se colocase en la decena de horas, sería una marca estupenda.

Sea como sea, hay que valorar que cubra una jornada lejos del enchufe, aunque ahora con el teletrabajo esto quede un poco en segundo plano para muchos. Aquí cabe hacer otra crítica: no está preparado para wifi 6. Al contrario que con la última generación de iPhone, aquí se han olvidado de una guinda que hubiese redondeado el paste, incluyendo soporte para una tecnología que en los próximos años se irá popularizando.

El nuevo centro de control de BigSur OS. (M. Mcloughlin)
El nuevo centro de control de BigSur OS. (M. Mcloughlin)

El otro gran cambio de esta generación ha sido el teclado. Ha sido el último modelo en dejar atrás probablemente el teclado que más polémica y más ha dado que hablar en muchos años en el gremio. El teclado de mariposa fue uno de los tropiezos más significativos de la compañía, especialmente por los problemas que acarreó para parte de la comunidad que vio cómo fallaban algunas teclas al de un tiempo. Sobre el teclado en si decir que nos encontramos con teclas con más volumen. Con más recorrido.

Junto con los nuevos procesadores, el gran cambio es el adiós al polémico teclado de mariposa

Un detalle, que a mí me resulta muy cómodo, es la proporción entre los diferentes elementos de esta parte de la máquina. Tienes una zona para interactuar con los dedos los suficientemente grande, la parte de las teclas también tiene una medida interesante, a pesar de que estamos hablando de un equipo de 13 pulgadas; y contamos también con un área en cada esquina para apoyar cómodamente las muñecas. Lo único que tocaría del armazón, insisto, son los bordes de la pantalla.

BigSur OS

Unos pocos apuntes sobre BigSur OS, que aún anda en su fase de beta pública. No voy a entrar a valorar en términos de rendimiento, que no es lo que toca, a pesar de que tiene una estabilidad bastante reseñable. ¿Cosas que me han gustado? El nuevo centro de control, muy similar al que hay en el iPhone, el centro de notificaciones o la presentación de los 'widgets' (que ya existían) como en iOS 14. Sin embargo, con esta última función me hubiese gustado que se pudiesen fijar en el escritorio.

Interesante también la auditoria de seguridad, que te permite tener más control sobre la información que queda expuesta al ir por una web u otra. En la App Store habrá algo parecido con la información de privacidad. Suele ser un tema árido y cuanto más fácil se haga, mejor para que la gente vaya tomando conciencia de este asunto.

¿Qué y cuándo comprar?

MacBook 2020. (M. Mcloughlin)
MacBook 2020. (M. Mcloughlin)

El MacBook Pro 13 de 2020 es una actualización, como decía, menor. Es decir, con lo imprescindible para dejarla a punto para este curso. Sin embargo, plantea muchas preguntas. Salvo el cambio de teclado, creo que tampoco hay motivos para dar el salto desde la anterior generación. Si lo que buscas es un portátil capaz de soportar una buena carga de trabajo en un tamaño compacto creo que es una de las mejores opciones que tienes, no solo dentro del universo Mac, sino en general.

Si el presupuesto no es un problema, recomendaría irse a los procesadores de décima generación. La configuración final depende de tus necesidades. Si vas a darle al acelerador constantemente deberías optar por el i7 y configurarlo con una mayor RAM/memoria (algo que puedes hacer en la App Store). Insisto en que el precio no es bajo. En el caso del i5 con 512GB de memoria, se puede encontrar a partir 1.899 euros.

Comprar modelo i5 (10ª) + 512GB

Si lo que buscas es un equipo con potencia bruta, tanto desde el punto de vista del procesador como de la gráfica, siempre tienes la opción del MacBook Pro de 16. Pierdes ahí el valor de tener una máquina más manejable, pero ganas más pantalla y sobre todo más músculo. Eso sí, la factura es mayor. El modelo con i7 parte de 2.449 euros.

Comprar MBP 16. i7 (10ª) + 512GB

Si el presupuesto es más corto y no requieres tanta potencia o necesidades gráficas, igual te deberías plantear un MacBook Air. Lo tienes disponible desde 1009 euros (i3) o desde 1199 euros (i5).

Comprar MBA, i5 (10ª) + 512GB

La pregunta clave en todo esto: ¿me espero a los MacBook con Apple Silicon, sus procesadores basados en ARM? La respuesta es obvia: sí, siempre que puedas. Es decir, cómpralo ya si necesitas un cambio de ordenador con urgencia porque el tuyo ha muerto o directamente porque no puede más. Hay pocas pistas sobre lo que pretende sacarse de la chistera este otoño la empresa de Cupertino. Según Ming-Chi Kuo, un importante analista que no suele errar el tiro, podrían ver la luz dos modelos este mismo año: un nuevo MacBook Pro y un nuevo MacBook Air. Pero hasta que eso suceda, todo van a ser especulaciones.

Foto: EFE.
Foto: EFE.

¿Si compro ahora qué puedo esperar? La manzana pretende completar su emancipación en los próximos dos años. Pero eso no significa que los modelos con Intel van a quedar abandonados a su suerte. Primero tienen que validar el buen desempeño de sus chips en los iPads Pro y que su solución puede superar en rendimiento pico a los procesadores de Intel en sus equipos más potentes. En la hoja de ruta aparecen varios ordenadores con procesadores Intel en los próximos meses.

Es decir, el proceso de desconexión no pasará de la noche a la mañana. Incluso cuando Apple deje de venderlos, seguirá dando soporte. Si hacemos caso a la actualización del sistema operativa, que será compatible incluso con equipos de 2013, lo lógico sería esperar asistencia plena hasta 2025, por lo menos, sino más. La oferta de 'software' de terceros también es de esperar que se mantenga en el tiempo, aunque Apple Silicon vaya a suponer que tengan que 'traducir' sus programas. En todo caso, puede haber algún programa que aparezca dentro de tres/cuatro años cuya última versión esté diseñada en exclusiva para ARM.

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