No existe esta enfermedad crónica

La falsa enfermedad de Lyme: no, Justin, una garrapata no tiene la culpa de tus mareos

A veces se diagnostica de forma errónea una afección "crónica" supuestamente transmitida por las garrapatas. En realidad, estos síntomas crónicos no están demostrados científicamente

Foto: (Imagen: EC)
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El cantante Justin Bieber está de actualidad por su regreso al panorama musical y por otra noticia mucho menos feliz: hace unos días anunció en su cuenta de Instagram que sufre la enfermedad de Lyme desde hace al menos dos años. Esta infección se contrae por la picadura de garrapatas y es bastante común. De hecho, muchas celebridades han manifestado haberla sufrido, como la también cantante Avril Lavigne, la tenista australiana Samantha Stosur, la modelo Bella Hadid o el actor Alec Baldwin. Sin embargo, bajo la lupa de los especialistas, algunos de estos casos en realidad podrían esconder problemas muy diferentes.

Para la comunidad científica, los síntomas y el tratamiento de la enfermedad de Lyme están bien definidos: es una infección provocada por bacterias del género Borrelia que transmiten las garrapatas, ocasiona desde cansancio hasta problemas neurológicos y se trata eficazmente con antibióticos en apenas unos días.

Sin embargo, hay médicos y simpatizantes de la medicina alternativa que hablan de una "enfermedad de Lyme crónica" en la que engloban un montón de problemas inespecíficos y que no parece tener cura a pesar de que suministran a sus pacientes los mismos antibióticos durante largos periodos de tiempo.

El cantante Justin Bieber. (Reuters)
El cantante Justin Bieber. (Reuters)

La enfermedad de Lyme se describió en la localidad homónima de Connecticut (Estados Unidos) en los años 70. En España conoce bien esta patología José Antonio Oteo Revuelta, jefe del Departamento de Enfermedades Infecciosas del Centro de Investigación Biomédica de La Rioja (CIBIR). "Las garrapatas albergan las bacterias en su intestino y en sus glándulas salivales y cuando chupan la sangre las transmiten al individuo al que han picado", explica en declaraciones a Teknautas.

Diferentes fases

"Cuando la garrapata te pica y te inocula la bacteria, en la piel se aprecia una afección cutánea que se conoce como eritema migratorio”, una mancha roja que va creciendo y formando el dibujo de un anillo, con los bordes y el centro más coloreados. Si se pilla en esta fase, la enfermedad de Lyme provoca dolores corporales, dolor de cabeza, fiebre y cansancio, pero se puede tratar de forma eficaz con un fármaco que se administra por vía oral llamado doxiciclina. "Estarás curado en un plazo de entre 10 y 14 días", afirma el experto.

Sin embargo, si la picadura pasa desapercibida o se confunde la afección cutánea con otra cosa y no se trata correctamente, el paciente puede desarrollar problemas distintos al cabo de unas semanas o de unos meses. "La bacteria pasa de la piel a la sangre y se puede extender por el sistema nervioso o por el sistema músculo-esquelético; incluso llega al corazón. Esto da lugar a otras manifestaciones clínicas. En España y en Europa lo más frecuente son los problemas neurológicos", comenta. En niños, parálisis facial. En adultos, meningoradiculitis, que se caracteriza por dolores y hormigueos en las extremidades, dolores de cabeza, fiebre y también parálisis facial.

Varias garrapatas son estudiadas en el Instituto Nacional de Salud Pública y de Medioambiente en Bilthoven (Holanda). (EFE)
Varias garrapatas son estudiadas en el Instituto Nacional de Salud Pública y de Medioambiente en Bilthoven (Holanda). (EFE)

En estas fases más tardías, el diagnóstico hay que apoyarlo en la posibilidad de que se haya producido la picadura de la garrapata, pero además se necesitan pruebas de confirmación microbiológica. "Se hacen test de la sangre, de líquido cefalorraquídeo o del líquido de articulaciones inflamadas y se analiza si está presente la bacteria o si hay anticuerpos específicos generados por nuestro organismo frente a ella", indica Oteo.

En función del órgano afectado y la severidad será suficiente la doxiciclina o habrá que recurrir a tratamientos más complejos, como la ceftriaxona, que se inyecta por vía intravenosa. En esta fase, los tratamientos podrían prolongarse entre 14 y 21 días, pero son igualmente efectivos. Lo complicado viene después.

El síndrome post-Lyme

Solo unos pocos pacientes que han tenido la enfermedad de Lyme siguen manifestando cansancio durante una larga temporada o desarrollan pequeñas alteraciones del sueño, lo que se ha descrito como síndrome post-Lyme. Este fenómeno, que en principio no debería tener mayor importancia, ha dado pie a que algunos médicos hablen de la posibilidad de que exista una enfermedad de Lyme crónica. Sin embargo, "esto no está aceptado por la mayoría de la comunidad científica", asegura Oteo.

Por eso, "el gran problema de la enfermedad de Lyme es que se diagnostica a pacientes que no la tienen", comenta el especialista del CIBIR.

No reconocemos la existencia de la enfermedad de Lyme crónica porque nadie lo ha demostrado

Todos los organismos científicos de referencia en este tema están en contra de la existencia de una enfermedad de Lyme crónica, de varios años de duración como la confesada por el cantante Justin Bieber y otros famosos. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, la Sociedad de Enfermedades Infecciosas de América (IDSA), la Academia Americana de Neurología (AAN), la Sociedad Europea de Microbiología Clínica y Enfermedades Infecciosas (ESCMID) y la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) rechazan rotundamente esta posibilidad.

"No reconocemos la existencia de la enfermedad de Lyme crónica porque nadie lo ha demostrado. Hay muchos pacientes que están cansados, que tienen artritis y dolores articulares o problemas de concentración y, sin que tengan el antecedente de la picadura de garrapata ni de haber desarrollado los síntomas típicos, les hacen unos test microbiológicos que no están estandarizados ni aprobados ni recomendados para el diagnóstico de la enfermedad de Lyme. Luego les dicen que tienen esta patología de forma crónica, les proponen tratamientos durante meses con antibióticos y no se curan", denuncia Oteo.

La clave del problema está en el tipo de pruebas que se emplean para ese diagnóstico. Los test oficiales para esta enfermedad les dan un resultado negativo, así que recurren a otros. "Son test que detectan una respuesta inmunológica frente a muchos microorganismos, son muy sensibles pero no son específicos, pueden detectar cualquier cosa, así que no deben utilizarse para diagnosticar esta afección", asegura.

La modelo Bella Hadid también aseguró que padece la enfermedad de Lyme de forma crónica. (Reuters)
La modelo Bella Hadid también aseguró que padece la enfermedad de Lyme de forma crónica. (Reuters)

De hecho, la SEIMC ha publicado recientemente un decálogo de recomendaciones sobre el diagnóstico y tratamiento de este problema en el que denuncia la aparición en el mercado de estas pruebas microbiológicas que no son adecuadas. Las pruebas para el diagnóstico de la enfermedad de Lyme son sensibles y específicas y por eso cuentan con el respaldo de la comunidad científica. Por el contrario, "no entendemos por qué se están realizando diagnósticos basados en técnicas no recomendadas ni aprobadas por ninguna sociedad científica seria ni oficial".

El prolongado uso de los antibióticos

Una vez que se ha producido ese diagnóstico, los pacientes "crónicos" reciben los fármacos indicados para la enfermedad de Lyme. Es cierto que en algunos casos mejoran porque la doxiciclina, además de tener efecto antimicrobiano, bloquea mecanismos de inflamación, pero con este tratamiento "no están matando bacterias ni curando una enfermedad infecciosa".

Generalmente, el malestar y los problemas continúan. "Tenemos un problema gordo", opina el especialista, "porque están recibiendo un diagnóstico erróneo y toman antibióticos durante meses o años". En este sentido, hay ensayos clínicos que demuestran que utilizar antibióticos de forma prolongada para tratar a estos pacientes les puede ocasionar más problemas. "Los antibióticos no son inocuos. Alteran los microorganismos intestinales provocando diarreas, desencadenan alergias graves y problemas cutáneos", comenta Oteo. A esto hay que añadir el extendido problema de las resistencias a los antibióticos por su uso abusivo.

En resumen, "el diagnóstico de enfermedad de Lyme crónica es incorrecto, nadie ha demostrado que exista", comenta Oteo, "si hablamos de enfermedad de Lyme tiene que haber un antecedente o posibilidad de picadura de garrapata y manifestaciones clínicas bien definidas, todo lo demás son otras cosas que no relacionadas con la bacteria Borrelia".

Españoles que se consideran "crónicos"

No opina lo mismo la presidenta de la Asociación de Lyme Crónico de España (ALCE), Vicenta Delgado. En su caso, trabajaba en un jardín botánico y sufría numerosas picaduras de insectos, entre ellos, las garrapatas. "Sin haber estado enferma antes, empecé a tener vértigos, mareos, problemas digestivos y hasta tendinitis en el codo. Vas de un especialista a otro sin rumbo y te desesperas, no te encuentran nada y comienzan a achacarlo a problemas psicológicos", explica. También le dijeron que podría ser fibromialgia.

Garrapata vista al microscopio electrónico de barrido
Garrapata vista al microscopio electrónico de barrido

Después de cinco años sin respuesta, acabó mandando la sangre a un laboratorio alemán y así obtuvo el diagnóstico de enfermedad de Lyme crónica. "En España el sistema público sanitario opina que el Lyme crónico no existe, pero a nosotros nos llegan muchos estudios que lo van demostrando", asegura, "pero no se quieren leer ni escuchar".

La enfermedad de Lyme es bastante frecuente el norte de España, donde está más presente la garrapata Ixodes ricinus, la especie que en nuestro medio transmite la bacteria Borrelia burgdorferi. "No es una enfermedad rara, hay zonas en Europa y en Estados Unidos en las que es muy frecuente, suelen ser lugares de montaña con ganado suelto", señala Oteo. La mayor incidencia tiene lugar en primavera, verano y principios de otoño.

José Antonio Oteo reconoce que existen muchos pacientes desamparados, por ejemplo, quienes sufren fibromialgia y síndrome de fatiga crónica. "Estas enfermedades sí están reconocidas, pero su origen sigue siendo una incógnita, así que a veces se hacen estos test alternativos y les dan positivo para Lyme crónico", apunta.

Sin rigurosidad

En su opinión, "es terrible", porque acaban en manos de "gente que se dedica a la medicina alternativa y no son expertos en este campo. Hay médicos y gente que viene del mundo científico, pero que no tienen la rigurosidad suficiente ni emplean bien el método científico, la medicina tiene que estar basada en evidencias".

Por eso, el investigador estadounidense David Gorski, conocido por ser editor jefe del sitio web Science-Based Medicine y por sus críticas a la medicina alternativa, considera más adecuado hablar de "falsos diagnósticos" que de "falsa enfermedad", ya que los pacientes, además de desamparados, se pueden sentir atacados. Su sufrimiento es real, según los expertos, pero nadie les ha diagnosticado correctamente.

En el caso de Justin Bieber, él mismo calificaba su Lyme como "incurable" y asegura padecerla desde hace dos años. "No sé cuáles son las manifestaciones clínicas y en base a qué criterios le han hecho el diagnóstico a Justin", señala el experto del CIBIR, "podría ser una manifestación tardía de la enfermedad de Lyme si no recibió el tratamiento adecuado. Las lesiones cutáneas y las manifestaciones neurológicas pueden persistir en el tiempo, pero no es lo habitual", destaca. En otras palabras, por mucho que Bieber y decenas de famosos aseguren llevar años torturados por la enfermedad de Lyme, en realidad ni es Lyme, ni es crónica.

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