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El altavoz que deberías buscar en el Black Friday: probamos Amazon Echo Studio

El nuevo altavoz de la compañía ofrece una gran calidad de sonido y además se puede conectar al televisor. Su precio, más competitivo que los Sonos o los HomePod. Su problema, el tamaño

Foto: Amazon Echo Studio. (M. Mcloughlin)
Amazon Echo Studio. (M. Mcloughlin)

Los altavoces 'bluetooth' hace tiempo que sustituyeron a muchas 'minicadenas'. No pocos usuarios optaron por hacerse con uno, dos o varios de estos dispositivos, conectarlos al móvil y utilizarlos como el equipo de cabecera a la hora de reproducir música en casa. Sin embargo, en los últimos tiempos ha irrumpido con cierta fuerza una nueva categoría de producto, cuyos representantes más destacados son equipos como los Sonos o el HomePod de Apple. No son equipos pensados para moverse de un lado a otro, que se alimentan de la conexión wifi de nuestras casas. Tampoco son simples 'smart speakers', aunque también acojan un asistente virtual en su interior, ya que el audio, aunque distan de ser equipos de alta fidelidad, es uno de los puntos fuertes.

Es más, aparatos como los Google Home o los Echo, aunque hacían el apaño, quedaban un poco 'cojos' en este sentido. No hay que olvidar que Amazon incluso llegó a crear un 'subwoofer' para aquellos que quisiesen dopar acústicamente sus altavoces.

Ahora el gigante del comercio electrónico, que afronta una de las fechas clave del año con la campaña navideña y el 'Black Friday', una de las grandes fiestas de gastar, hace una nueva propuesta para aquellos, que sin ser melómanos sibaritas, quieren un sonido más potente, capaz de llenar una estancia grande y convertirse en el equipo principal, como antaño eran las minicadenas musicales. Hablamos del Echo Studio.

Amazon Echo Studio. (M. Mcloughlin)
Amazon Echo Studio. (M. Mcloughlin)

Tras unos días probándolo en casa creo que debería ser el altavoz, si es que buscas uno de este estilo, que deberías buscar el próximo 28 de noviembre o durante el 'Ciber Monday', a sabiendas de los descuentos que aplica Amazon a sus productos en estas fechas señaladas. Esta ha sido mi experiencia con este equipo y lo mejor y lo peor.

Un diseño conocido pero singular

El Amazon Echo Studio tiene un diseño entre conocido y singular. Es decir tiene rasgos propios pero sigue la línea de lo que hemos visto hasta ahora. Parece un Homepod hormonado con su exterior de tela, su base de goma y sus líneas curvas. Es más voluminoso y pesado que el altavoz casero de Apple. Sus peculiaridades vienen dadas por el anillo gomoso de la parte superior, donde se sitúan los controles físicos (volumen, activar Alexa y desactivar micrófono) y el led que indica que Alexa está en funcionamiento, así como el hueco que atraviesa de lado a lado este cilindro. Cuenta con un peso de 3,5 kilogramos, una anchura de 20 centímetros y una altura de 17.

Amazon Echo Studio. (M. Mcloughlin)
Amazon Echo Studio. (M. Mcloughlin)

El tema de las medidas es importante relativamente, por ejemplo, si lo vas a colocar en una estantería o similar. Ya no es tan fácil de colocar como los Echo tradicionales. No se oculta excesivamente bien en una estantería ni delante de la tele. Eso sí, ocupa menos que el 'subwoofer' que antes mencionábamos. Más allá de eso, tampoco hay mucho por lo que preocuparse. Que este altavoz, como hemos dicho, no está pensando para andar cambiándolo de sitio constantemente. Las conexiones están en la parte trasera. Son tres concretamente. La toma de corriente, un microUSB y una mini entrada de audio óptica.

Las tripas del Echo Studio

Amazon aprovecha bastante bien un contenedor de este tamaño. El Echo Studio tiene una potencia máxima de 330 vatios. Cuenta con dos altavoces de rango medio de dos pulgadas en el lateral y otro, en la parte superior, orientado hacia el techo. Por eso la zona plástica es un anillo y no cubre completamente esa zona. Cuenta, en la parte frontal, con un 'tweeter' de una pulgada. Por último cuenta en su interior con un 'woofer' de 5,25 pulgadas. Un elemento que tiene una salida al exterior: el hueco que antes mencionábamos. Esos cortes ayudan a una mejor reproducción de los bajos.

El sonido, aunque debe mejorar matices, lo coloca en una posición muy buena para este precio

Permiten que el aire circule, disminuyendo la distorsión cuando se emiten graves más fuertes. Algo a lo que también ayuda la base gomosa, que absorbe parte de las vibraciones que se producen.

El mayor problema de esta carta de servicios es que las distintas piezas responsables de crear el sonido están colocadas en los laterales, en el frente y en el área superior. Sin embargo, consigue crear una sensación de sonido circular que hace que no se eche en falta alguna pieza en esa parte. ¿Y la reproducción? El sistema ideado para los bajos funciona muy bien, teniendo en cuenta que es un altavoz de menos de 200 euros. Creo que no hay opción que rinda mejor en esa franja de precio.

Amazon Echo Studio. (M. Mcloughlin)
Amazon Echo Studio. (M. Mcloughlin)

Los agudos también cumplen. Quizás sea en los tonos medios donde se le podría pedir una mayor fiabilidad y a la hora de reproducir voces. También es compatible con Amazon Music HD, un servicio aún no disponible en España, que presentó la compañía de Seattle. Lo que permite es reproducir 'streaming' sin pérdida de calidad, con mayor calidad y que además han sido especialmente mezcladas para reproducir lo que ellos llaman 'Audio 3D'. Sin embargo, aún no está lista en el mercado patrio, así que toca esperar.

Como altavoz y como barra

Cuenta con tecnología Dolby Atmos. Es más, Amazon lo utiliza para crear una experiencia similar al TruePlay de Sonos. Se trata de una tecnología que emite un sonido durante un tiempo para 'medir' el tipo de estancia en la que está y adaptarse. Aquí tenemos una funcionalidad similar. No he notado diferencias grandes cuando lo he utilizado en la cocina, en el salón o al borde de una estantería de la habitación. Y eso es la mejor noticia, porque es la mejor prueba de que esta exploración del terreno funciona. Sin embargo, si que es conveniente dejar un pequeño espacio. Es decir, no pegarlo a una pared por ningún lado. La configuración es realmente sencilla. Bajarse la 'app' y en apenas tres minutos estaba ya listo para reproducir.

Lo interesante y que lo diferencia de su competencia directa es el conector óptico de audio que antes mencionábamos. ¿Y eso para qué diantres sirve? Pues sirve para conectarnos al televisor y utilizar este Amazon Echo Studio como barra de sonido. Lo interesante, si estás pensando en esto, es utilizar dos equipos y contar con un Echo Sub para tener un equipo estéreo completo (5.1) para ver películas y series en la televisión. Yo solo he podido hacer esta prueba con uno solo y lo cierto es que rinde a un gran nivel. Especialmente con contenidos con audio Dolby Atmos. Y no solo de Prime Video, sino que también de Netflix o Apple TV +. Estamos ante un gran desempeño aunque solo tengamos un único Echo Studio en este papel.

Amazon Echo Studio. (M. Mcloughlin)
Amazon Echo Studio. (M. Mcloughlin)

La conexión con el Fire Stick Basic TV no tiene que ser por cable, sino que se puede conectar también vía inalámbrica. Por último, cabe mencionar que de la misma manera que el Echo Show sirve de centro de control de nuestros objetos inteligentes. Esto significa, que si tienes unas bombillas Phillips Hue u otros aparatos que necesiten de un 'bridge' conectado al 'router' podrás prescindir de ello.

Si buscas un equipo para todo...

El Echo Studio es el mejor Echo que ha creado Amazon desde el punto de vista del desempeño del sonido. Es cierto que si quieres tener una pantalla para ver recetas y otras cosas como vídeos de Amazon Prime o resumen de noticias con imágenes pues un Echo Show se ajustará más a lo que quieras. Es cierto que si eres un sibarita del sonido quizás haya cosas de la reproducción que no te terminen de convencer.

Amazon Echo Studio. (M. Mcloughlin)
Amazon Echo Studio. (M. Mcloughlin)

Pero al 80% del público les impresionará y les agradará, teniendo en cuenta la potencia y la capacidad para ser el equipo de referencia en casa. Su precio, 199 euros, hace que se sitúe muy por debajo de los Sonos más básicos (el One cuesta 230 euros) y (bastante más) que los HomePod de Apple (330 euros). Además, aquí tenemos unas facilidades que no se dan en el resto para convertir este equipo en una barra de sonido de nuestra televisión o utilizarlo como 'hub' de nuestros aparatos conectados. Si bien este precio es muy competitivo, no estaría de más que estuvieses atento al 'Black Friday' para pillar un probable descuento teniendo en cuenta los descuentos que aplica la compañía a sus propios productos en estas fechas.

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