La 'app' también funciona en Madrid

'App', web y Telegram intactos: Tsunami desafía al Gobierno con su artillería digital

Tres semanas después de los primeros bloqueos de los dominios de Tsunami, su web, 'app', canal de Telegram y cuentas en redes siguen en pie. Al Gobierno solo le queda el decreto ley para frenarlos

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Viernes, 18 de octubre. El siguiente mensaje circulaba como la pólvora por 'e-mail' y WhatsApp entre múltiples cargos de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado: "Esta vez no es como la anterior. Ahora la piedra angular es la web api.tsdem.org. Esa es la 'master' de toda la red de nodos locales. Si cae esa... se les va a joder todo el chiringo". Poco después, la web principal de Tsunami Democràtic dejaba de estar accesible. Faltaban solo unas horas para que se produjeran los disturbios más graves en Barcelona de las últimas semanas, con 30 detenidos y 90 heridos. Hoy, 3 semanas después, a las puertas de unas elecciones generales y en plena jornada de reflexión, la teoría que barajaban las fuerzas de seguridad no funcionó: la artillería digital de Tsunami (la 'app', su web y su canal de Telegram) sigue intacta. Y va a ser fundamental para las protestas que se avecinan hoy y tras las elecciones generales.

La maquinaria digital de Tsunami Democràtic para convocar, organizar y viralizar protestas como las previstas hoy día 9 sigue funcionando a pleno rendimiento. La plataforma lleva días avisando. "Hay un centenar de acciones programadas en 300 municipios durante la jornada de reflexión. Esta convocatoria será la primera que use la aplicación", explicaban ayer en un comunicado. "Es muy importante descargarse la última versión, es la más segura contra los ataques. Si tenéis la 'app' validada, tenedla a punto para el 9-N. Si no, podrás encontrar los códigos QR durante las actividades del sábado. Encontrarás el enlace para descargar la 'app' en la redes de Tsunami Democràtic". ¿Cómo es posible que toda su infraestructura digital siga intacta casi un mes después de la sentencia del 'procés'? Y, lo más importante, ¿seguirá así a partir de hoy y durante los próximos días?

El bloqueo de la Guardia Civil a las webs tsunamidemocratic.cat y api.tsdem.org no tuvo el efecto esperado. La aplicación de Tsunami, que funciona con la plataforma de software libre Retroshare, está diseñada de forma modular, a través de nodos. Es posible tumbar algunos de esos nodos, pero es muy complejo tumbarlos todos y dejarla inoperativa por completo. Los creadores de Tsunami aparentemente habían cometido un error: usar el dominio api.tsdem.org dentro del código de la 'app'. "Es una cagada grande: ¿para qué usar Retrosahre, que te permite crear aplicaciones distribuidas, si luego metes un dominio en todo el código? En cualquier caso, la solución es sencilla: cambias ese dominio a otro y la 'app' sigue viva", explica un especialista en ciberseguridad consultado que pide mantener el anonimato.

Foto: (Reuters)
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Eso es justo lo que ocurrió. Pocas horas después del bloqueo de la Guardia Civil, no solo la web seguía funcionando (cambiaron el dominio y alojamiento al servicio gratuito GitLab, donde ahora mismo sigue accesible sin problema), sino que la 'app' también seguía operativa, alojada en GitHub, empresa con sede en San Francisco propiedad de Microsoft. Quedaba otra bala: pedirle a la compañía estadounidense retirar el repositorio para intentar tirar la 'app'.

La Guardia Civil remitió dicha petición a GitHub la semana pasada, el 29 de octubre, con orden judicial incluida. La carta enviada era clara: "Esta aplicación ha sido cargada en GitHub [...] Las personas que desean participar en disturbios pueden acceder a su repositorio e instalar diferentes versiones en sus dispositivos. Además, se han creado otros repositorios con la misma información para evitar que el contenido se retenga [...] Solicitamos la retención del contenido y los datos relacionados con la investigación".

GitHub accedió, pero solo a medias. En lugar de bloquear el repositorio al completo donde se alojan los archivos y el código de la 'app', la compañía solo bloqueó el dominio tsunamidemocratic.github.io desde España. La aplicación seguía alojada en sus servidores sin problema. Es decir, bloquearon uno de sus canales de difusión (la web) pero el contenido y su código (la 'app') seguía accesible a cualquiera y lista para descarga. "La Guardia Civil solamente pidió a GitHub el bloqueo de acceso desde España a uno de los archivos, en ningún caso quitarlo de su servidor. El resto sigue accesible porque nadie ha pedido expresamente que se bloqueen", explican a este diario por escrito miembros de Tsunami Democràtic.

Foto: (EFE)
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Tampoco es que fuera excesivamente importante. Tsunami Democràtic cuenta con otro canal de difusión aún más potente: Telegram. Con casi 400.000 suscriptores, se trata de uno de los canales con más seguidores a nivel mundial. Y a través de él están distribuyendo directamente el archivo de descarga de la 'app': un enlace redirige a otro canal de Telegram, "APP Tsunami Democràtic", con 56.000 seguidores, donde van publicando las nuevas versiones. "Para actualizar la 'app' no necesitas desinstalar la versión anterior, así no perderás el acceso con el código QR. La nueva versión está mejorada, con nuevos sistemas para esquivar la censura estatal", aseguraron en un mensaje difundido ayer. ¿Cerrará Telegram este canal a petición de la Guardia Civil tras recibir una orden judicial?

Telegram, con sede legal en Londres pero oficinas operativas en Dubái, ni confirma ni desmiente haber recibido una orden judicial española para el cierre del canal. Sin embargo, empleados en su sede consultados por Teknautas aseguran de forma extraoficial que algo así jamás ocurrirá. "La posición de Telegram con Cataluña será la misma que ha sido con Rusia, Irán o Hong Kong. No vamos a cerrar nada que no tenga que ver con violencia, abuso de menores, pornografía o copyright", señalan. La empresa, creada por el millonario ruso Pavel Durov, ha tomado medidas, de hecho, justo en la dirección contraria: recientemente añadió funciones para proteger la identidad de los manifestantes en Hong Kong o de cualquier lugar del mundo que use su plataforma.

Con la 'app', la web y el canal de Telegram intactos, al Gobierno solo le quedaba una opción: reservarse el derecho a, directamente, cortar internet en caso de emergencia. Eso es lo que ha logrado este martes con la entrada en vigor del Real Decreto Ley que permite al Ejecutivo "intervenir las redes y servicios de comunicaciones electrónicas en determinados supuestos excepcionales que puedan afectar al orden público, la seguridad pública y la seguridad nacional". En otras palabras: el Gobierno podrá exigir a los operadores cortar directamente la cobertura en una determinada zona de Barcelona y dejar sin datos a miles de personas para evitar el uso de Telegram o la 'app' de Tsunami para organizarse.

"Sería la primera vez que se aprueba una medida así en España. Hay sospechas fundadas de que la intención del Gobierno es, efectivamente, cortar la red estos días si es necesario. Nosotros hemos enviado una petición por carta a Pedro Sánchez pidiéndole que no lo haga, creemos que sería una medida inconstitucional con consecuencias impredecibles. Recordemos que, por ejemplo, la revuelta árabe en Egipto comenzó de verdad cuando la gente se echó a la calle después de que el Gobierno cortara el acceso a Internet", explica a Teknautas Carlos Sánchez-Almeida, abogado especializado en tecnología y uno de los impulsores de la Plataforma para la Defensa de la Libertad de Información (PDLI), que ha pedido a la Diputación Permanente del Congreso frenar la tramitación del 'decretazo' de Pedro Sánchez.

Al Gobierno le puede salir además una complicación adicional. "La 'app' se va a poder utilizar también en Madrid", aseguran a este diario miembros de Tsunami. Las protestas de hoy durante el día de reflexión están previstas también en toda España, no solo en Cataluña. En un comunicado anoche, Tsunami avisó de que iría actualizando las ubicaciones exactas de las movilizaciones para la jornada de hoy en el siguiente mapa colaborativo.

"Cortar la cobertura, a secas y a todos en una zona, sería como matar moscas a cañonazos. Técnicamente es posible ser mucho más granular, se podría pedir a los operadores que identifiquen IP concretas, o paquetes de tráfico, y tumbar grupos de gente o nodos concretos de la aplicación", explica a este diario Sergio López, especialista en informática y una de las personas que mejor analizó la infraestructura técnica puesta en marcha para el 1-O. "Que yo sepa, esto nunca se ha hecho antes, pero ahora con el Real Decreto tienen vía libre".

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