¡CALIENTA QUE SALES!

15 días con el OnePlus 7 Pro: la alternativa a Huawei (y Samsung) que llega justo a tiempo

Configuraciones que van de seis a 12GB de RAM, pantalla con refresco a 90hz, carga el 50% en 20 minutos... La marca más 'hippie' quiere competir contra los mejores... pero a menor precio

Foto: OnePlus 7 Pro. (M. Mcloughlin)
OnePlus 7 Pro. (M. Mcloughlin)

Lo que ha ocurrido estas semanas puede parecer digno de vertebrar toda una serie de HBO o Netflix. Y de las buenas, no esas morrallas que hacen bulto para justificar que mensualmente soltemos una cuota religiosamente. Hay muchos que ven que el brete en el que se ha visto Huawei por un pulso que ni le va ni le viene (la guerra comercial entre dos gobiernos, el chino y el estadounidense) puede afectar a otros fabricantes de terminales del país de ojos rasgados. Pero hay que saber que este episodio es eso, un capítulo más en una enorme y larga trama geopolítica que orbita sobre la disputa del 5G con argumentos sobre puertas traseras y espionaje de las que todavía no hay ninguna evidencia o prueba pública.

Aunque vigilen de reojo la situación, este asunto no les afecta. Es la historia de siempre. Un a río revuelto ganancia de pescadores. Al menos para mal. Que a nadie le gusta ver cómo un pescador lucha por no ser arrastrado por la corriente, pero, en los negocios, si esto permite pillar alguna trucha más, mejor que mejor. Samsung, por catálogo y marca, es una de las que está recogiendo los frutos de la incertidumbre como Huawei. Pero también se les abren las puertas a sus compatriotas, como Xiaomi, tan acostumbrado a tener que lidiar con un superventas como el P Smart. O OnePlus, que quizá le beneficie eso de estar en el sitio correcto a la hora adecuada.

La marca china, perteneciente al conglomerado BBK que tiene bajo su manto a Oppo y Vivo, ha puesto a la venta esta semana su séptima generación de producto, así que puede conseguir que parte de los desencantados valoren su opción. Incluye una particular novedad: una versión estándar y una Pro. Es esta última la que nos interesa, que la de entrada es un modelo continuista que pone a punto el motor y la cámara pensado en el que no necesite tanto artificio y novedad. Hemos pasado 15 días con este modelo, que supone un cambio notable. Sube hasta los 800 euros, en su mejor configuración. Pero lo hace para intentar ofrecer la misma experiencia que uno de 1.200. Aquí van los pros y también los contras, que los hay, de uno de los terminales con Android más llamativo del curso.

¿12GB? Pero eso es una barbaridad

OnePlus 7 Pro. (Foto: M. Mcloughlin)
OnePlus 7 Pro. (Foto: M. Mcloughlin)

Es raro que empiece una 'review' hablando de los motores. Al final, la carrocería es lo primero que entra por los ojos. Pero esta marca china se empeñó hace ya un tiempo en especializarse en tener galgos de carrera. Lo ha vuelto a conseguir. Lo ha hecho con la fórmula de siempre. Ha recurrido a la raza de siempre, Qualcomm, al que suele encargar el procesador pura sangre de la temporada. En este caso tenemos el Snapdragon 855. Hemos hablado bastante de este chip, pero vaya un apunte por delante: el proveedor estadounidense ha conseguido recuperar posiciones frente los chips de Apple o los Exynos con esta nueva generación.

La norma de la casa es acompañarlo con el máximo de RAM posible en ese momento. En este caso, el OnePlus 7 Pro que hemos dispuesto para la prueba tiene hasta 12GB en este apartado. Obviamente con esa configuración he podido tener un buen puñado de apps actuando al mismo tiempo (muchas más de las que las que el común de los mortales necesita). Va todo fluidísimo. Lo más rápido que ha pasado por mis manos en los últimos meses. Y sin sobrecalentamiento, teniendo en cuenta que tiene un sistema de refrigeración líquido. No he notado calor ni 'lag' alguno jugando al PUBG y otros títulos exigentes.

Pero si no eres 'gamer' (incluye algunos modos dedicados) probablemente estos guarismos te parezcan una barbaridad. Si no lo utilizas para esto, simplemente será un argumento para presumir delante de tu cuñado. Lo dije cuando Samsung Galaxy S10 y el Mi Mix 3 se pusieron a meter 12GB a sus terminales y lo digo ahora: es un a ver quién la tiene más larga, lo mismo que tener un tera de almacenamiento.

OnePlus 7 Pro. (M. Mcloughlin)
OnePlus 7 Pro. (M. Mcloughlin)

El propio Pete Lau, fundador de la marca, nos lo reconocía en una entrevista en el día de la presentación. Tienes versión de 6 u 8GB. Si puedes optar por esta última —la diferencia es de 40 euros—, mejor de cara a que tarden más en notarse los efectos del paso del tiempo. Teniendo en cuenta la buena optimización de OxygenOS, la capa de personalización de OnePlus para Android, muchos se conformarán con la versión de entrada.

Donde hay menos opciones para elegir es en la memoria. 128 o 256GB. Depende lo organizado que seas, pero con estos guarismos te deberías poder manejar, apoyándote en apps como Google Fotos, entre otras. Alguno afeará a los de OnePlus que no hayan habilitado la opción de ampliar memoria mediante microSD. Pero esto es fruto de la obsesión por la velocidad que hay en la casa. La verdad que 'A toda pastilla' sería un lema más pintón y acorde para la marca que el 'Never Settle' pero, claro, queda bastante más cañí.

En este caso han utilizado almacenamiento con el estándar UFS 3.0. Han sido los primeros del mercado. Cuando te hablan de velocidad de escritura y lectura de archivos en un gama alta, piensas que no se va a notar, que va a ser algo no demasiado insignificante. Pero sí. Cualquier carga de un documento o de una imagen se produce instantáneamente. Por eso mismo no quieren que andes metiendo una tarjeta externa, no vaya a ser que no ande tan bien de piernas como el OnePlus 7 Pro, ralentice la marcha y encima acabes culpando al teléfono y no al accesorio.

¡Qué pantalla!

OnePlus 7 Pro. (Foto: M. Mcloughlin)
OnePlus 7 Pro. (Foto: M. Mcloughlin)

Para pasar de moverte en los 600 euros a los 800 tienes que mejorar cosas. El OnePlus Pro 7 es la mejor manera de disculparse con los fieles de la marca que nunca estuvieron del todo conformes con la pantalla. Era una de sus grandes deudas pendientes. Y aquí la han dejado saldada. No es perfecta, pero es uno de los dos o tres mejores paneles que te puedes encontrar a día de hoy en un terminal móvil. Han subido hasta una resolución 2K, también denominada QuadHD+. Las cifras que maneja son las de 1440 x 3120 píxeles. Esto se traduce en una densidad de 516 píxeles en cada una de sus 6,67 pulgadas.

Han trabajado durante dos años con Samsung (se nota la mano de los coreanos como proveedor) para crear esta Fluid AMOLED compatible con HDR10+. Me faltaría un pelín de brillo máximo para ciertas situaciones con incidencia de luz directa en exteriores. Hablando de luminosidad, no es habitual destacar esto, hay que hablar del brillo mínimo. 27 nits. Eso es oscuro. Muy oscuro. Si lo utilizas en la calle (no está pensado para eso, animal) te costará más encontrar la barra para volver a ajustarlo que distinguir algo en el dichoso capítulo de la batalla de Invernalia.

Eso sí, tendrás que meter mano a los ajustes. Te ofrece la posibilidad en la configuración inicial (también posteriormente) de quedarte con el modo por defecto u optar por tonos más neutros. Si eres de los que te chirrían los colores saturados y chillones, lo mejor es que prestes atención a esto. Pero lo dicho, lo tienes en tu mano. Cuando lo he adaptado a mis gustos (apenas diez segundos he tardado), me he encontrado con un desempeño de primer nivel.

(Foto: M. Mcloughlin)
(Foto: M. Mcloughlin)

El modo lectura o el modo de noche, mejorado frente a anteriores ediciones, completan la carta de servicios de este panel. Pero son aperitivos, bocados menores, al lado de la tasa de refresco. 90Hz. Es algo que hasta un topo podría apreciar. Animaciones de aperturas y cierres de aplicaciones y juegos. Una suavidad tremenda. En todo se nota. Lo he echado de menos cuando lo he desactivado después de varios días, para comprobar el efecto sobre la autonomía. Nuevamente, una de las cosas que más se agradece es la personalización. Puedes optar por dejarla a toda máquina o ajustarla a 60Hz. En el caso de la resolución, lo mismo. Incluso tiene un modo automático que ajusta entre FullHD+ y QuadHD+ según lo requiera la ocasión.

La pantalla te permite personalizar la resolución y la tasa de refresco para ahorrar batería

La pantalla es un elemento central del diseño. Hay bordes, pero son bastante reducidos. Además, los laterales curvos ayudan a acentuar esa sensación de pantalla infinita. No hay cámara frontal a la vista. La lente que se ocupa de los selfis es una pieza motorizada en forma de periscopio que sale cuando se activa el modo frontal. Aseguran que aguanta hasta 300.000 usos. Eso saldría a unas 150 al día durante cinco años. Si un móvil te dura tanto a día de hoy puedes estar más que satisfecho con la inversión, no nos engañemos.

Si se te resbala el móvil, siempre algo traumático, puedes estar tranquilo por este mecanismo. Tiene un sistema de detección de caídas que funciona francamente bien. Tampoco hay led de notificaciones, pero lo compensan permitiendo configurar los laterales del panel para que se iluminen a modo de aviso.

OnePlus 7 Pro. (M. Mcloughlin)
OnePlus 7 Pro. (M. Mcloughlin)

El peso está en línea del iPhone Xs Max (208 gramos) y el Note 9 (201). Se siente contundente cuando uno lo coge, en parte por sus 8,8 milímetros. Gobernarlo con una mano es posible, pero no es lo más cómodo y te llevarás la otra en más de una ocasión. El agarre es cómodo. Poco más que decir de sus medidas. Un apunte sobre las curvas. Son una buena carta de presentación, visualmente hablando, pero su funcionalidad es prácticamente nula. Vamos, un huevo de Fabergé.

La trasera es de cristal templado, pero con un acabado pulido que impide que se te resbale fácilmente, captura menos huellas y tiene un tacto muy agradable. Esto y el color azul —la novedad de esta edición— son las razones por las que ponerle una funda, aunque sea transparente, me ha costado mucho. Es una de las tonalidades que más me ha llamado la atención. Diferente, pero sin llegar a rozar la estridencia de otros modelos.

Sobre la construcción del teléfono, poco más que añadir. Los botones se han ajustado para que sean manejables con sus dimensiones, no hay 'jack' para auriculares, el puerto es tipo C y tiene altavoces estéreo, compatibles con Dolby Atmos. El sonido está a la altura de la pantalla. Si eres de los que ven Netflix en el móvil. Además, cuenta con el códec aptx HD de Qualcomm, que ayuda a mejorar la transmisión de audio inalámbrica.

(Foto: M. Mcloughlin)
(Foto: M. Mcloughlin)

Tiene 4.000 mAh de batería. Soy un usuario intenso. Y he podido pasar la mayoría de jornadas que he utilizado este OnePlus 7 Pro alejado del enchufe, aunque hay días que al llegar a casa tenía el móvil temblando. Días en los que le he dado mucha chicha y he tenido activado los 90Hz. ¿Se nota la diferencia si desactivamos esta opción? Sí, pero tampoco es una barbaridad el consumo. El resultado si optas por fijar una menor tasa de refresco es llegar al final del día con un 10-15% por ciento más en el marcador de energía. La carga rápida alcanza los 30W. Viene con un cargador, un tanto voluminoso, que se encarga de disipar el calor en la zona del enchufe para que el teléfono no sufra un aumento de temperatura. En un cuarto de hora tienes la mitad del tanque lleno.

No tiene carga inálambrica. Sobre el papel, cabría decir que un móvil que aspira a entrar en la Champions League debería incluir esta especificación. Pero ¿qué quieren que les diga?... Lo diremos con un emoticono: ¯_(ツ)_/¯

Personalmente, no le saco partido. Prefiero un sistema con cable realmente eficiente, que además me permite contestar o consultar el teléfono sin interrumpir el proceso. Antes de hablar sobre la cámara, hablemos de biometría. Tienes la opción de fijar reconocimiento facial. Puedes configurar para que el periscopio salte cuando das al botón de desbloqueo o cuando enciendes la pantalla. Olvídate. En serio. Hazlo. El sensor de huellas bajo la pantalla es simplemente el más eficaz que he visto. No hay más preguntas, señoría.

La cámara

(Foto: M. Mcloughlin)
(Foto: M. Mcloughlin)

La triple cámara es otra de sus grandes novedades. Cuenta con un sensor RGB de 48 megapíxeles (f/1.6 y pixeles de 1,6 micras), un telefoto de ocho (tres aumentos ópticos, f/2.4 y píxeles de una micra) y un gran angular de 16 (f.2.2 y 117 grados de visión). DxOMark, el índice de referencia a la hora de valorar las capacidades de vídeo y foto de un 'smartphone', les coloca en el tercer cajón del podio tras el P30 Pro de Huawei y el S10 5G de Samsung, no disponible en España. Incluye un modo manual muy completa, compatibilidad con RAW, modo retrato mejorado y un modo nocturno que quiere dar caza a los mejores del sector.

La cámara también mejora y se mete en el grupo de cabeza del mundial de constructores móviles. Sin embargo, a pesar de que rinde a un nivel muy alto y ofrece una combinación versátil, hay detalles que le separan de poder ponerse al frente de la carrera, donde, hablando de fotografía, hay dos escapados prácticamente en solitario: el P30 Pro de Huawei y los Pixel de Google.

En situaciones generales se desenvuelve excelentemente. Funciona bien para tomar planos generales y detalle. Tiende a destacar un poco de más los colores. El 'zoom' de tres aumentos nos permite tomar imágenes de forma más próxima sin perder calidad y cumple su función. Aquí tenéis un disparo con cada sensor desde la misma posición.

Las dudas vienen en el gran angular. Especialmente con poca luz. Pierde definición en cuanto te acercas al detalle un poco más o haces un recorte. A veces el efecto ojo de pez se deja notar más de lo que es deseable. No es un desastre, ojo. Pero tiene bastante margen de mejora. Aquí otra serie de cuatro disparos, exprimiendo el zoom al máximo.

El modo retrato me parece bastante logrado, aunque no llega a la brillantez del Pixel, rey absoluto de la categoría. El difuminado no queda exagerado, aunque se podría mejorar un poco el recorte.

Sobre el modo noche, decir que capta mucha luz y satura los colores ligeramente más que los mejores, Huawei y el 'night shift' de Google. Hay veces que quede una imagen demasiado clara pero utilizándolo con criterio se puede obtener buenas tomas. La mayor pega, solo se puede usar con el objetivo estándar.

Cuenta con estabilizador óptico y electrónico (por ejemplo, a la hora de grabar en 4K no se puede utilizar el estabilizador óptico, por la carga de trabajo que supondría para el procesador). Puede captar vídeo a 30 'frames' o 60 'frames' por segundo tanto en calidad 4K como a 1080p y tiene supercámara lenta de 480 fps en calidad HD. La cámara delantera, por su parte, cuenta con 16 megapíxeles, apertura de f/2.0, enfoque fijo y píxeles de una micra de tamaño. La grabación de este sensor se queda en 1080p a FHD.

¿Merece la pena?

OnePlus 7 Pro. (Foto: M. Mcloughlin)
OnePlus 7 Pro. (Foto: M. Mcloughlin)

El OnePlus 7 Pro es uno de los mejores Android que puedes encontrar a día de hoy. Es una alternativa solvente a los mejores de la categoría. Su pantalla, rendimiento y carga rápida hacen que nada o poco tenga que envidiar. La velocidad para recuperar energía compensa que, a pesar de tener 4.000 mAh, no ande tan sobrado como algunos de sus competidores. A esto hay que sumarle una experiencia con Android muy limpia y ligera, que tiene curioso 'modo Zen', que permite bloquear el teléfono salvo llamadas durante veinte minutos; o una función para recordar donde aparcaste.

Quizá tenga margen de mejora en la cámara, especialmente en el gran angular y también algo en el vídeo. Aun así, es una de las mejores que puedes encontrar, aunque si buscas la excelencia, tienes algunas ligeramente por delante. Obviamente hay renuncias. La ampliación por microSD, la carga inalámbrica... cosas que le permiten recortar algo el precio. Quizás la ausencia más polémica sea la de la certificación IP. Dicen que aguanta la humedad, por ejemplo, cuando te das una ducha y un chapuzón ocasional en la taza del váter. Pero nada de meterlo a una piscina.

Decidir el mejor Android del año puede generar un debate tan enconado como el final de GoT

Cuando hablamos de alternativa, hablamos globalmente. Hay aspectos en el que sobresale cada uno, pero creo que el OnePlus Pro no debe acomplejarse ante nadie. También es cierto que, a partir de cierto presupuesto, es francamente complicado encontrarte con un mal teléfono. La decisión, y satisfacción final, dependerá de tus gustos y pequeños matices. Posicionarte y señalar a uno como ganador puede ser algo que encienda más los ánimos que el final de Juego de Tronos.

Es probable que no necesites los 12GB de RAM. Con 6 u 8 basta para el 90% de la gente. Si no le das al 'gaming' duro (tiene un modo muy completo para aislarte durante la partida) desde el móvil, no te fijes en el modelo superior. El precio de partida, por el de 6+128GB, es de 709 euros. Si eres de los que buscan un móvil de 200, obviamente te parecerá prohibitivo. Pero para los que el presupuesto no tiene que ser tan limitado, es un coste muy atractivo. Con este terminal, OnePlus vuelve a demostrar que es capaz de hacer lo que hace Xiaomi en la gama baja y media, pero con las gamas más prémium del mercado.

Tecnología

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
3 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios