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Probamos el F11 Pro: un Oppo barato (y con cámara motorizada) para retar a Xiaomi

La marca china prima lo estético frente a la potencia y diseña un terminal que encierra especificaciones de gama media en un cuerpo que se maquilla de gama alta

Foto: Imagen del Oppo F11 Pro (Reportaje fotográfico: Zigor Aldama)
Imagen del Oppo F11 Pro (Reportaje fotográfico: Zigor Aldama)

No hay duda de que Oppo se ha erigido en uno de los fabricantes chinos de ‘smartphones’ más innovadores: llevó el concepto del móvil ‘todo pantalla’ al límite con el sistema motorizado del Find X, revolucionó la carga de las baterías con el RX17 Pro -que alcanza el 100% de su capacidad en solo 40 minutos-, y pronto propiciará un salto importante en la fotografía de los teléfonos gracias al sistema de zoom de diez aumentos que mostró en el pasado Mobile World Congress de Barcelona.

Pero sus aparatos tienen un pequeño inconveniente, sobre todo cuando se comparan con competidores como Xiaomi: su precio es notablemente más elevado. De hecho, el Find X se estrenó en España rozando los mil euros, y el RX17 Pro cuesta 600, una cantidad que lo enfrenta directamente con Huawei. Pues bien, para solucionarlo y llevar sus avances a la gama media, Oppo ha desarrollado el F11 Pro, un terminal que hace accesibles a todo el público su sistema de cámara emergente motorizada y su magnífica carga rápida. Por si fuese poco, también adopta una cámara dual de 48 megapíxeles como la del nuevo Mi 9. Y todo por un precio que rondará los 350 euros cuando llegue a Europa.

Hechuras premium

Puede que algunos consideren que esta cifra está tierra de nadie, porque no es tan barato como los Redmi de Xiaomi ni tan caro como la gama más avanzada de la marca pequinesa, que ofrece mayores prestaciones por unos cien euros más. Pero basta echarle un vistazo al F11 Pro para convencerse de que no es un terminal económico al uso. Tiene hechuras de terminal premium y se mide directamente con el Pocophone F1.

Lo primero que llama la atención es lo bien que Oppo ha disimulado el plástico con el que está fabricada la tapa trasera. Lo ha logrado dotándole de un toque metálico y del degradado bicolor -hay una versión azulgrana que parece inspirada por el Barça, aunque en Teknautas hemos probado la verdiazul- que tanto éxito está teniendo en terminales mucho más caros, fabricados tanto por la propia Oppo como por Huawei o Xiaomi. Así, hay que hincarle literalmente el diente para convencerse de que no se trata de una lámina de cristal. Eso sí, es recomendable utilizar la carcasa de plástico que incluye la marca para evitar las rayaduras, que el plástico sufre más fácil que el cristal Gorilla.

Trasera del nuevo Oppo. (Foto: Zigor Aldama)
Trasera del nuevo Oppo. (Foto: Zigor Aldama)

Luego está el impresionante frontal. La pantalla FHD+ de 6,53 pulgadas ocupa el 91% de su superficie, que aparece inmaculada porque carece del polémico ‘notch’. Ni la horrible pestaña de Apple, ni las versiones más discretas tipo ‘gota de agua’, ni el agujero que solo deja espacio para la cámara frontal, popularizado por la nueva serie Galaxy de Samsung. No, Oppo ha hecho suyo el sistema que inauguró el Vivo NEX, de forma que la cámara frontal se eleva de forma automática desde el extremo superior.

Cámara mecánica del Oppo F11 Pro. (Foto: Zigor Aldama)
Cámara mecánica del Oppo F11 Pro. (Foto: Zigor Aldama)

El sistema, necesario para utilizar el reconocimiento facial, funciona bien y es veloz. De hecho, no tarda más que el del Find X. Y cuenta con una ventaja sobre su hermano mayor: que solo eleva el módulo de la cámara frontal, no el de la trasera. Eso hace que se utilice menos y que, en caso de que se averíe, el usuario no se quede sin poder utilizar la cámara principal.

La cámara motorizada del Oppo F11 Pro. (Foto: Zigor Aldama)
La cámara motorizada del Oppo F11 Pro. (Foto: Zigor Aldama)

Aunque esto pueda depender del gusto de cada cual, el hecho de que la cámara esté motorizada hace que su uso sea más cómodo que los sistemas manuales del Xiaomi Mix 3 o del Honor Magic 2, en los que el usuario debe deslizar el frontal del móvil para descubrir la cámara de los ‘selfis’. Por cierto, aunque la empresa no lo confirma ni lo desmiente, hay rumores -y filtraciones que les dan credibilidad- de que el próximo OnePlus, el 7, basará su diseño en el F11 Pro. Es llamativo porque, hasta ahora, el hermano pequeño y más global del conglomerado BBK -en el que también está Vivo- había copiado las formas de los Oppo de gama más alta, concretamente los de la serie R.

Su uso es más cómodo que los sistemas manuales del Xiaomi Mix 3 o del Honor Magic 2

En cualquier caso, es evidente que OnePlus dotará a su buque insignia de más potencia, porque ahí es donde el F11 Pro cojea un poco. En primer lugar, porque adopta el chip Mediatek Helio P70, que trabaja con ocho núcleos a una frecuencia máxima de 2,1 Ghz. No está mal, y logra que el funcionamiento del móvil sea fluido, pero en algunos videojuegos sí que hemos notado ligeros trompicones. Los 6GB de RAM sí que son más que suficientes, aunque se tengan multitud de apps abiertas, por mucho que ahora los fabricantes ofrezcan hasta 12GB.

Los fallos del 'hardware'

En el apartado del ‘hardware’, Oppo se merece dos collejas: una por utilizar a estas alturas el puerto Micro-USB, y otra por privar a los usuarios del chip NFC. Más comprensibles, dado su precio, son la baja calidad del sonido de su único altavoz, situado en el borde inferior, y la ubicación del lector de huellas -rápido y preciso- en la tapa trasera y no bajo la pantalla. Oppo se redime un poco manteniendo el jack de 3,5 milímetros para auriculares y, sobre todo, gracias a la batería de 4.000 mAh. que dura dos días de uso moderado y se carga en 63 minutos -en media hora alcanza el 51%-.

Oppo F11 Pro. (Foto: Zigor Aldama)
Oppo F11 Pro. (Foto: Zigor Aldama)

La cámara también deja un sabor agridulce. Oppo la publicita con el reclamo de las fotografías de 48 megapíxeles, pero nos surgen dudas sobre la resolución nativa del sensor. Porque, en el menú de calidad, las imágenes en formato normal -4:3- aparecen con 12 megapíxeles, mientras que otros formatos ofrecen todavía menos. Hay que activar el UltraHD para lograr archivos con 48 megapíxeles que ofrecen una calidad nada sorprendente, algo que hace pensar en una posible extrapolación. Pero la marca asegura que no, que se trata de un sensor con esa resolución.

Ya hemos advertido en numerosas ocasiones de que más megapíxeles no son sinónimo de mayor calidad, una variable que está más relacionada con el tamaño del sensor y con la luminosidad del objetivo que con el número de puntos. En este caso, la lente es muy luminosa -f 1,79-, pero el sensor tiene un tamaño de media pulgada que deja el de cada píxel en solo 0,8 micras.

Modo noche. (Foto: Zigor Aldama)
Modo noche. (Foto: Zigor Aldama)
Modo retrato (Foto: Zigor Aldama)
Modo retrato (Foto: Zigor Aldama)
Imagen realizada con la cámara 'selfi' del Oppo F11 Pro (Foto: Zigor Aldama)
Imagen realizada con la cámara 'selfi' del Oppo F11 Pro (Foto: Zigor Aldama)

En general, las fotografías que hace el F11 Pro son aceptables, y el gran angular del objetivo capta un impresionante ángulo de visión. No obstante, el ‘software’ tiende a exagerar el enfoque de la toma con una máscara que resulta excesiva y que se nota sobre todo cuando se utiliza el zoom digital de dos aumentos. Eso sí, a pesar de la ausencia de un estabilizador óptico -cuenta con uno digital-, tanto el modo retrato con la cámara ‘selfi’ de 16 megapíxeles como el modo noche de la cámara principal ofrecen buenos resultados.

Color OS

Oppo F11 Pro (Foto: Zigor Aldama)
Oppo F11 Pro (Foto: Zigor Aldama)

Finalmente, el sistema operativo Color OS, basado en Android 9, cumple su función y, a diferencia de lo que hacen algunas capas de personalización, no molesta. Oppo ha simplificado el sistema y cada vez resulta menos recargado, pero eso no supone que haya abandonado algunas de las funciones más interesantes, como la clonación de aplicaciones -posible gracias a la dual SIM-, o el menú secundario que se despliega desde el lateral del teléfono y que permite acceder rápidamente a las apps más habituales desde cualquier pantalla.

En definitiva, Oppo planta cara a Xiaomi con un terminal que vence al Pocophone F1 en lo estético pero que se queda corto en potencia. El F11 Pro prima el diseño frente a las especificaciones de ‘hardware’, lo cual hace que sea especialmente atractivo para los usuarios que buscan un aparato atractivo a la vista y no demandan un procesador especialmente rápido. O sea, para quienes no son adictos a los videojuegos ni editan en sus ‘smartphones’ los vídeos que graban en 4K.

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