EL MEJOR MÓVIL CHINO QUE VERÁS

15 días con el Huawei P30 Pro: esta cámara de fotos te deja hacer llamadas, wasaps... y eso

No tiene rival ni el 'zoom' ni el modo noche. El último teléfono del fabricante chino ha dado un nuevo golpe de remo a la competencia más directa, que no son otros que Samsung y Apple

Foto: El Huawei P30 Pro. (Carmen Castellón)
El Huawei P30 Pro. (Carmen Castellón)

"... y eso...". Es una coletilla más que habitual para los que nos dedicamos a poner a prueba móviles de todos los precios y colores. Lo suelen pronunciar esos indecisos que se lanzan a la búsqueda de un 'smartphone'. Otras veces hemos hablado de los que te sueltan, en una especie de carta a los Reyes Magos, que quieren por poco más de 200 euros uno "que haga un poco de todo pero que chute bien". Pero estos son diferentes. Les suele preocupar un aspecto en concreto. Algunas veces suele ser la batería. Pero en la mayoría de casos la expresión suele ser algo así como: "Que haga muy buenas fotos y eso".

Y no, no te atrevas a preguntar a qué se refieren con eso. Lo tienes que saber, de la misma manera que tenías que saber qué te estaba pidiendo tu madre cuando te decía que cogieses "el este que estaba encima de aquello en aquel armario". Pues si eres de los que buscas un terminal con un pepino de cámara, que cumpla en todo lo demás, fíjate en el Huawei P30 Pro, el último buque insignia del fabricante chino.

La factoría de ojos rasgados ha conseguido dar una identidad única a sus teléfonos, pero no ha conseguido que sean singulares. Son cosas diferentes. Al fin y al cabo, tanto el Galaxy S10, su gran rival dentro de Android, como este P30 Pro son lo que se espera como candidatos al mejor teléfono del año: una compilación de elementos indispensables y también prescindibles que den una gran experiencia.

El P30 Pro es un muy buen alta gama, pero no es único. Pero su cámara sí que lo es

Ha cogido con acierto las tendencias 'mainstream' del mercado y las ha empaquetado con acierto según los cánones de diseño que han construido en los últimos años. El sensor triple fue una fórmula que pusieron ellos de moda en el P20 Pro. Ahora, Mate 20 Pro mediante, han retorcido el concepto lo suficiente como para marcar diferencias y colocarse por delante de sus competidores, que este curso se han sumado a lo de meter un gran angular y un telefoto en sus terminales. Hemos pasado dos semanas con este P30 Pro. Es probable que no sea un 'alta gama' único, pero su cámara, tras este tiempo, sí podemos decir que lo es.

Te hará sentir miope

El Huawei P30 Pro. (M. MC.)
El Huawei P30 Pro. (M. MC.)

No soy un topo pero si no llevo las gafas me cuesta lo suyo ver a cierta distancia. Soy de esos que estrujan el ceño hasta límites insospechados, que todo el mundo se piensa que estás mosqueado cuando tu problema es que no consigues ver nada enfocado. Pues bien, tengas problemas de vista o no, el P30 Pro te hará sentir como un miope empedernido. Tiene un ojo único. En realidad cuatro. Combina un sensor RYB, que no RGB (luego explicaremos el cambio); un gran angular, un telefoto y un sensor TOF. ¿Con esto qué me quieres decir? Es probablemente la cámara más versátil del momento y si no la mejor, de las dos mejores. ¿Su mejor cualidad? El 'zoom'. Te dejará loco.

De tener tres aumentos ópticos y cinco híbridos en la anterior generación, ahora nos encontramos que el P30 Pro -que cuenta con un sistema de lentes en forma de periscopio- ofrece cinco aumentos ópticos y diez híbridos. La guinda son los 50 aumentos digitales. Aquí podéis ver una serie disparada con el gran angular, en disparo estándar y con los distintos grados de 'zoom'.

El más interesante es el 'zoom' óptico, por supuesto. Además cuenta con OIS y AIS (un sistema de estabilización propio), lo que ayuda mucho al resultado final al reducir vibraciones a la hora de tomar la foto. Las ventajas del estabilizador también se dejan ver cuando se toman imágenes con diez aumentos, como decimos, tecnología híbrida que han bautizado como 'zoomless'. Realmente tiene poquísimas pérdidas y es algo que no vas a ver en otros móviles. Donde tienes que tener un pulso de acero es a la hora de utilizar el 50X. El mínimo movimiento -no hay que olvidar que es un 'recorte'- se deja notar en el resultado final.

Modo súper macro del P30 Pro. (M. MC.)
Modo súper macro del P30 Pro. (M. MC.)

La imagen que preside estas líneas no tiene que ver con el 'zoom', pero va de distancias. Es el modo 'supermacro', uno de los más destacados de este terminal. Otra de las grandes sorpresas que Huawei se ha sacado de la manga en los últimos tiempos. Gracias a una solución de 'software' -al final, es donde más margen de mejora tienen las cámaras móviles-, permite enfocar objetos a unos dos centímetros de distancia.

Especificaciones cámara P30 Pro:

Cámara principal: 
Sensor RYB: 40 MP (f/1.8), 27mm.
Sensor GA: 20 MP (f/2.2, ultra gran angular), 16mm.
Telefoto: 8 MP (f/3.4, zoom 5x), 125 mm. 
Sensor TOF. 
ISO: hasta 409600.
AI HDR+. 
Estabilizador
: OIS (en elt RYB y telefoto) y AIS.
Modo 'supermacro': a 2,5 cm. 
Vídeo: 4K hasta 60 fps. Supercámara lenta (960 fps) a 720p. Nuevo estabilizador mejorado.

Cámara frontal:
Resolución:
32 megapíxeles.
Apertura: f/2.0
Desbloqueo facial: Sí (más sencillo que el Mate 20 Pro). 
Vídeo: 1080p a 30fps.

En general, tenemos una gran cámara. Sobresaliente. Cumple muy bien en un amplio rango de situaciones, como fuertes luces o penumbra. Aquí os dejamos otras tomas a modo de ejemplo.

Un retrato mejorado

Retrato con el P30 Pro. (M. MC.)
Retrato con el P30 Pro. (M. MC.)

Una de las asignaturas pendientes que, en mi opinión, tenía Huawei, era el procesado que hacía en el modo retrato. Aunque aún está por detrás del mejor en esta materia, el Pixel de Google, ha conseguido avanzar y perfeccionar el sistema. Tanto en el recorte y el silueteado de los protagonistas como en el acabado del efecto. Se nota la mejoría. La inclusión del sensor TOF, en combinación con el AI HDR+, les permite hacer un 'bokeh' en múltiples niveles.

A pesar de que si hacemos aumento sobre la foto se verá que hay zonas que sufren, en general está muy logrado. Solo hace falta fijarse en el pelo de la chica que protagoniza la primera de estas imágenes.

Sobre la distorsión, decir que queda bastante más natural que en el pasado. También tienes la posibilidad de degradar el fondo en círculos, con forma de persiana y otros efectos de iluminación que, personalmente, me parecen algo excéntricos. La única pega es que se hace por 'software', entonces este modo no se puede utilizar ni con objetos ni con animales. Tampoco si la persona está de espaldas o muy ladeada. Si no reconoce un rostro, no lo activará

Retrato con el P30 Pro.
Retrato con el P30 Pro.

Ojos de gato

Ve como un gato en la oscuridad. Los mininos son conocidos por su talento para ampliar sus pupilas más allá de los que somos capaces los humanos y así manejarse mejor con baja luminosidad. El Huawei P30 Pro tiene ojos de gato. Hace un año ya sorprendieron con su 'modo noche' que ahora ha sido remozado y mejorado. Para entendernos, este método dispara varias imágenes a diferentes niveles de ISO y los combina en una sola imagen. Es algo así como 'larga exposición'. Sin embargo, no necesita de trípode gracias al sistema de estabilización AIS que permite hacerlo a mano.

Además hay un cambio importante. Pasamos de un sensor RGB (red-green-blue) a uno RYB (red-yellow-blue). Esto que se había visto en cámaras de foto y vídeo, aún no se había implementado en ningún móvil. El cambio de color favorece captar colores más realistas (la gama cromática del amarillo es más amplia) y también permite captar más luz.

Fotos con el P30Pro. (M. MC)
Fotos con el P30Pro. (M. MC)

Aquí podéis ver cuatro disparos con el modo noche. Vemos que los resultados con el gran angular, el sensor RYB y los cinco aumentos ópticos son muy buenos. En el caso de los diez aumentos vemos que sufre un poco más que a plena luz del día, pero también nos permite captar detalles a cierta distancia con solvencia.

Fotos con el P30 Pro.
Fotos con el P30 Pro.

Eso sí, hay que tener cuidado cuando uno utiliza esta funcionalidad. Si tienes luces muy fuertes, es probable que acabes con zonas quemadas donde es imposible distinguir nada. Sin embargo, sorprende y mucho la gestión de zonas muy oscuras. Aquí tenéis una comparativa entre un disparo automático y uno con el modo noche. Se pierden ciertos detalles en la zona del cartel del 'parking' pero gana en el resto de la composición.

En el modo noche Huawei ha conseguido ponerse a la vanguardia y en cabeza. Solo compite con él, a día de hoy, Google y su tecnología 'Night Shift' que vimos en el Pixel 3. Apple y Samsung, que ha mejorado también en los últimos tiempos con su sistema de apertura dual, también rinden a un gran nivel. Aquí os dejamos un par de ejemplos más con el modo noche.

Para gustos, estos colores

El P30 Pro. (M. Mcloughlin)
El P30 Pro. (M. Mcloughlin)

El diseño del P30 Pro es bastante continuista, aunque tiene ligeros retoques que le dan aún un aspecto más prémium. El cristal templado vuelve a ser el material escogido y se combina con aluminio en los marcos. Ahora cuenta con un cuerpo curvado. Tanto por delante como por detrás. Esto da un diseño muy equilibrado. Se maneja bien en mano, se siente seguro y ligero gracias a unas medidas de 8,6 milímetros de grosor y 192 gramos de peso.

Los botones, el de bloqueo y los controles de volumen, se colocan en la parte derecha, quedando la izquierda completamente despejada. La parte inferior es la que recoge el puerto USB tipo C, la bandeja para la SIM y el altavoz, compatible con Dolby Atmos. No, no tiene conector 'jack' para auriculares. :-(. La espalda repite la misma estructura. La cámara se coloca en vertical, en la parte superior izquierda. Este elemento se ve ligeramente diferente porque el 'agujero' que corresponde al telefoto ahora es cuadrado y no circular. El otro detalle, el sensor TOF, que aparece justo debajo del 'flash'.

Este año se la vuelven a jugar con los colores. El año pasado sorprendieron con el Twightlight, un teléfono con reflejos que cambiaban del morado al azul claro según le diese la luz. Por primera vez, una edición 'especial' se vendía más que el modelo negro. Ahora vuelven con una paleta muy original. En las imágenes se ve el modelo Breathing Crystal, un azul claro que muta constantemente. Hay una versión naranja, una que pivota entre el verde y el azul oscuro y, por supuesto, una negra brillante para los más discretos.

Un sacrificio relativo

Donde si hay cambios de calado en el frontal, una pantalla de 6,47 pulgadas. Y el polémico 'notch' es el protagonista. Si uno recuerda la presentación del P20 Pro, es inevitable sacar a relucir cómo sacaban pecho en Huawei al incluir una ceja más pequeña que la del iPhone X, a pesar de no incluir la maquinaria para un sistema tan eficiente como Face ID. Un año después, este elemento de diseño parece cargar con un estigma enorme, como si fuese un lunar de esos que ha criado pelo, que los fabricantes deben disimular o extirpar de alguna manera. En este caso se ha optado por la gota, una fórmula que ya vimos en el OnePlus 6T y la propia Huawei en el Mate 20.

El otro gran cambio viene en la parte inferior de esta cara A. Ya no tenemos un lector de huellas físico, sino que se oculta bajo la pantalla. Esto le permite ganar más espacio de panel en esa zona, que llega a alcanzar el 88,6% de la frontal. Este sensor funciona bastante bien, aunque tiene algún tropiezo que otro. El reconocimiento facial, hablando de biometría, también responde muy bien, incluso con gafas. Eso sí, hay que tener en cuenta que es un sistema menos seguro que el Mate 20 Pro.

Foto: C. Castellón.
Foto: C. Castellón.

La resolución quizás sea su mayor sacrificio. Es un panel OLED de 6,4 pulgadas que ha preferido quedarse en una calidad Full HD+ y 338 píxeles por pulgada. El S10 + de Samsung cuenta Quad HD+ y 550 píxeles por pulgada. Este asunto recuerda y mucho a la polémica del iPhone Xr, fuertemente cuestionado en su presentación por una resolución menor de pantalla frente a otros modelos de la competencia en esa franja de precios

Personalmente creo que es un peaje muy relativo. Es cierto que la densidad de píxeles por pulgada es menor, pero personalmente creo que el 90% de los usuarios no sentirán grandes carencias a excepción de que pongan una pantalla al lado de la otra. Las diferencias se perciben en ciertos detalles de profundidad o zonas de puntos de luz o sombras. Pero vamos, lo dicho, si no tienes el ojo muy entrenado no lo necesitarás. En el resto de aspectos, brillo, colores y ángulos de visión cumple bien.

El P30 Pro. (C. Castellón)
El P30 Pro. (C. Castellón)

Potencia 'made in China'

El motor de este P30 Pro como decimos es un Kirin 980. Es un procesador hecho por la propia Huawei, que decidió hace tiempo montar sus propios chips. En el Mate 20 dio un gran resultado y no hay nada que haga esperar lo contrario aquí. Viene jalonado con 8GB de RAM.

Aquí la factoría china ha preferido no entrar en esa guerra que ha llevado a algún fabricante a meter 12GB en algunos modelos, a sabiendas de que es un porcentaje mínimo (un 0,1% como mucho) quienes van a sacar provecho a estos guarismos. Puede con cualquier tarea. Es una bestia parda. Y todo ello sin subir la temperatura. No se me ha sobrecalentado en ningún momento.

El P30 Pro. (C. Castellón)
El P30 Pro. (C. Castellón)

Hay versiones de 128, 256 y 512GB. Siempre ampliables a través de NMCard. Es un estándar propietario que pretende sustituir a las microSD con la promesa de mayor velocidad de escritura y lectura. Suena bien pero te impide reutilizar la que ya tienes. Un apunte final sobre conectividad y sonido. Dispone de LTE Cat.21 1,4 Gbps, WiFi 802.11a,b,g,n,ac, Bluetooth 5.0 y NFC.

Batería: el equilibrio justo

El P30 Pro. (C. Castellón)
El P30 Pro. (C. Castellón)

El P30 Pro cuenta con 4.200 mAh de batería. Eso es llegar hasta donde llegó el Mate 20 Pro. Huawei ha querido ganar la guerra de cifras, situándose así por encima del Note 9 y el S10 Plus, con 4.000 mAh y 4.100 mAh, respectivamente. Da para pasar el día perfectamente. Y siendo intenso. En casi todos los casos he estado por encima del 20% de energía al final del día.

A esto hay que sumarle el nuevo sistema de carga rápido (con cargador incluido) de 40W que promete minimizar los tiempos de carga hasta el punto de tener energía para todo el día en apenas unos minutos. La carga inalámbrica soporta hasta 15W.

Por último, también disponemos del sistema de carga inversa que estrenó Huawei en otoño. Se trata de una tecnología que permite convertir el teléfono en un cargador inalámbrico que puede transferir energía a cualquier dispositivo compatible con el estándar Qi.

No está libre de peros

Creo que a estas alturas queda claro que estamos ante un claro candidato a Android del año. Sin embargo, el P30 Pro tiene algunos deberes pendientes en mi opinión. Esos peros que pueden hacer que a algunos usuarios les pueden chirriar.

El P30 Pro. (Carmen Castellón)
El P30 Pro. (Carmen Castellón)

- La falta de conector 'jack'. Personalmente me sigue doliendo no verlos.

- Falta de altavoz estéreo. El sonido no es malo, pero tiene margen de mejora.

- Estándar NM. Podían haber seguido con la microSD. El cambio aún no está justificado vista la oferta de tarjetas 'nano'.

- Lavado de cara a EMUI. Llega con Android 9.1 bajo la capa de personalización de Huawei. Especialmente en el aspecto gráfico, necesita una vuelta de tuerca.

Precios del Huawei P30 Pro en España

Huawei P30 Pro con 8 GB de RAM y 128 GB de almacenamiento: 949 euros

Huawei P30 Pro con 8 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento: 1.049 euros

¿Merece la pena? Pues obviamente si lo compras, estarás seguro de que vas a tener un buen teléfono entre manos. La pregunta es de dónde vienes. Si tienes un Mate 20 Pro o un P20 Pro, ni se te ocurra. Tienen aún carrete para tiempo. Sin embargo, si tu presupuesto es más ajustado, el P20 Pro ha bajado su precio en los últimos meses y sigue siendo una opción muy buena a tener en cuenta aunque no sea un móvil de última generación.

Tecnología

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios