maspalomas vio nacer el programa apolo

La llegada del hombre a la Luna "empezó en España", según la NASA

La estación que más contribuyó al hito protagonizado por Armstrong, Aldrin y Collins fue la de Fresnedillas de la Oliva (Madrid), cuyo trabajo era el de ayudar a la NASA en las comunicaciones

Foto: Neil Armstrong pisa la Luna (C.C)
Neil Armstrong pisa la Luna (C.C)

La llegada del hombre a la Luna marcó un hito gracias a la "gran contribución" de España en el programa Apolo. Según asegura el representante de la NASA en España, Anthony Carro, "la historia de Apolo empezó en Maspalomas", localidad canaria donde se construyó, en 1961, la primera estación espacial de la agencia estadounidense en suelo español para sus misiones.

Carro ha destacado el papel que tuvo España en una rueda de prensa organizada en el Centro de Astrobiología (CSIC-INTA) en Madrid, con motivo del estreno este jueves de la película 'First Man', que narra el hecho histórico, con Ryan Gosling en el papel del astronauta Neil Armstrong. Desde su nacimiento, en 1958, la NASA se fijó en España para construir una estación espacial: "Es casi increíble que un año después de la creación de la NASA hubiera colaboración con España", valora Carro.

La estación que más contribuyó a la llegada a la Luna fue la de Fresnedillas de la Oliva (Madrid), cuyo trabajo era ayudar en las comunicaciones

Pero la estación que más contribuyó al hito protagonizado por Armstrong, Aldrin y Collins fue la de Fresnedillas de la Oliva (Madrid), cuyo trabajo era el de ayudar a la NASA en las comunicaciones del Programa Apolo. Allí trabajaron dos ingenieros españoles, José Manuel Grandela y Carlos González Pintado, que por entonces contaban con poco más de 20 años y que, a día de hoy, casi 50 años después, todavía presumen del trabajo que hicieron. Y recuerdan cómo lo vivieron.

Según relata Grandela, todo ello fue "irrepetible" y "grandioso" desde el primer momento, y tanto él como su compañero no eran conscientes de la importancia de lo que hacían hasta que los astronautas llegaron a casa y agradecieron la contribución de la estación de Fresnedillas, según recuerda el ingeniero: "No sentía nada, solo quería que el aparato a mi cargo no fallase".

Ryan Gosling, caracterizado como Neil Armstrong (First Man)
Ryan Gosling, caracterizado como Neil Armstrong (First Man)

Por su parte, González Pintado destaca el sentimiento de unión que hubo entre todo el equipo, en parte, fruto de la unión que se gestó en todos los Estados Unidos gracias al Programa Apolo, que dio empleo a 400.000 personas. Los dos ingenieros tenían una posición de "privilegio", al encargarse de las comunicaciones entre la nave y Houston. Hasta 1,7 segundos había de retardo entre las comunicaciones.

"Los datos que mandaba Houston pasaban por nuestro equipo y se mandaban a la nave. Escuchamos antes que Houston el mensaje de que se había llegado a la Luna", cuenta González Pintado, que también recuerda que fueron ellos los primeros en oír aquella frase de 'Un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad'.

"Armstrong quería bajar ese día como fuera"

Los españoles han contado varias anécdotas relacionadas con el día en que el Apolo 11 alcanzó el éxito. Según narra Grandela, hubo varios problemas, que se reflejan en el filme. Uno de ellos fue que se perdió la señal de una de las antenas del módulo lunar, pero el más importante fue que el ordenador no era capaz de procesar los datos a tiempo real: "Las comunicaciones fueron malas pero suficientes para que bajaran".

Pintado recuerda que Armstrong decidió entonces pilotar la nave en modo semiautomático para aterrizar mientras Aldrin le daba indicaciones. "Armstrong quería bajar ese día a la Luna fuera como fuera", asegura el ingeniero español. Sólo disponían de 30 segundos para aterrizar en suelo lunar por falta de combustible. Después, "se tropezó dos veces con la escotilla al intentar salir".

Escuchamos antes que Houston el mensaje de que se había llegado a la Luna"

Este hecho provocó que sus constantes biométricas —también supervisadas desde Fresnedillas— se acelerasen, y tuvo que pedir ayuda a Buzz Aldrin, que llegó a bajar casi 20 minutos después por algo que tanto ingenieros como astronautas pasaron por alto: la escotilla no tenía manilla de apertura por fuera, por lo que para asegurarse de que no se cerrase, Aldrin estuvo buscando algo para poder bloquearla. "Tenía más miedo que vergüenza", rememora Grandela, ya que en ese momento las constantes del astronauta "no eran normales".

Contribución de España en futuras misiones

La NASA ha anunciado que está planeando orbitar y aterrizar en la Luna alrededor del 2023, pero para ello se necesita un "gran esfuerzo" como el que se hizo con Apolo 11. Pero el gran objetivo es llegar a Marte. Para esta futura misión, España tiene "un papel muy importante", según ha explicado Carro. De hecho, se están construyendo dos antenas en la única estación espacial gestionada por la agencia estadounidense en España, situada en Robledo de Chavela (Madrid).

Los españoles han comparado la misión Apolo 11 con una futura expedición al Planeta Rojo. Lo primero que ha querido destacar Grandela ha sido la dificultad para establecer comunicación desde la Tierra debido a la gran distancia que separa a la Tierra de Marte, pues cualquier comunicación llegaría demasiado tarde y, una vez, enterados desde tierra, podría significar que "los astronautas estuviesen ya muertos".

Por ello, el ingeniero sugiere que para ir a Marte, la nave tendría que estar "extremadamente automatizada para ser lo suficientemente inteligente para repararse o para decirle a los astronautas cómo solucionar un problema sin la asistencia de la Tierra". El acto ha contado también con la participación del astronauta de origen español Michael López-Alegría y del director del Centro de Astrobiología (CSIC-INTA), Miguel Hesse.

Tecnología

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios