Un gran aperitivo para terminar el año

Probamos el Oppo F5: la mejor pantalla infinita en tu bolsillo por menos de 350€

La marca en los últimos dos años ha logrado con sus 'smartphone' estrella superar en ventas a los iPhone. Ahora, se suma a la moda y lanza estos modelos

El 2017 es el año de las pantallas 'infinitas'. Los bordes desaparecen o quedan reducidos a su mínima expresión en los buques insignia de las principales marcas, con Samsung y Apple al frente, y sus competidoras chinas no se quieren quedar atrás. En los últimos meses se han presentado el Xiaomi Mix 2 —sucesor del terminal que popularizó los cuerpos sin bordes el año pasado— seguido de un gran número de clones de dudosa calidad, y aparatos muy potentes que no deberían pasar desapercibidos, como el nuevo Nubia Z17S.

Oppo, que en los últimos dos años ha logrado con sus 'smartphone' estrella superar en ventas a los iPhone, se ha sumado a la moda y ha lanzado el R11s y el F5. Se rumorea que el primero se parecerá mucho al próximo OnePlus 5T —como sucedió con el R11 y el OnePlus 5—, y en Teknautas hemos podido probar ya el segundo, que no se venderá en China porque está destinado a mercados internacionales. En España se podrá adquirir a través de páginas como Aliexpress a finales de mes.

Lo primero que salta a la vista es la similitud con la serie 8 de los Samsung Galaxy en su panel frontal. Si obviamos el hecho de que el F5 carece de un panel curvado, la forma y el tamaño de los bordes superior e inferior resultan muy parecidos. Y eso, sin duda, es un punto a favor, porque los buques insignia de la marca surcoreana se cuentan entre los móviles más bonitos del mercado.

La parte trasera ya es otro cantar. Oppo continúa con las líneas de sus predecesores, pero en esta ocasión da gato por liebre. O, mejor dicho, plástico por metal. A primera vista, parece que el cuerpo del F5 solo puede ser de aluminio, ya que incluye un elegante surco metalizado allí donde suelen ir las antenas, así como en el bisel de la cámara. Pero un vistazo al puerto MicroUSB (Oppo parece resistirse al USB-C) hace sospechar. Al final, lo que deja en evidencia el material utilizado es un buen mordisco. Efectivamente, es plástico.

Foto: Zigor Aldama.
Foto: Zigor Aldama.

A pesar de ello, la sensación que da el terminal nada más cogerlo es de un aparato de gama alta. Delgado, liviano, estilizado, y robusto. Eso sí, es evidente que el plástico no tiene la misma durabilidad del metal, y cuesta entender el porqué de esta decisión cuando la marca de Shenzhen siempre se ha decantado por el aluminio en los predecesores del F5.

La razón más evidente es el precio. Al fin y al cabo, el móvil se pondrá a la venta de forma oficial en el sudeste asiático por menos de 300 euros al cambio. En mercados donde es necesario acudir a empresas de importación paralela puede que la factura aumente hasta los 330 euros, que todavía lo convierten en el 'smartphone' más asequible con estas características. Así, es evidente que se trata del terminal que tiene una mejor relación calidad-precio entre los que incorporan pantallas 18:9.

Foto: Zigor Aldama.
Foto: Zigor Aldama.

Jugar y consumir contenido audiovisual en el F5 es una experiencia muy grata, aunque la mayoría de los vídeos de portales como YouTube no están grabados en ese formato y, por lo tanto, aparecen unas bandas negras en los extremos laterales que dan al traste con la pantalla 'infinita', que tiene un tamaño de 6 pulgadas, una resolución FHD, y niveles aceptables —no magníficos— de brillo y contraste. Las películas en 'widescreen' sí que lucen en todo su esplendor.

Desafortunadamente, en este caso Oppo ha echado el resto en el 'display' y ha ahorrado en las entrañas del terminal. Así, aunque los rumores apuntaban a la adopción del chip Qualcomm Snapdragon 660 —que luego ha aparecido en el R11s—, el F5 se conforma con un procesador chino Mediatek de gama media, el Helio P23, que queda muy por detrás de otros móviles de gama media y que va hacer imposible ver al F5 como un competidor real para el iPhone X o el Xiaomi Mix 2.

El punto fuerte está en las cámaras

Foto: Zigor Aldama.
Foto: Zigor Aldama.

Pero es que el punto fuerte de Oppo está en las cámaras. Concretamente, en la de los selfis. De hecho, esa tiene una resolución de 20 megapíxeles y viene acompañada de una lente luminosa —f 2.0—, mientras que la resolución de la cámara principal se queda cuatro megapíxeles por detrás, aunque el objetivo es todavía más luminoso —f 1.8—. Hasta cierto punto, esa generosa apertura compensa la falta de un estabilizador óptico, que habría sido más que deseable para hacer fotos en condiciones de poca luz.

El F5, además, estrena el sistema de inteligencia artificial para la aplicación de filtros en los selfis. Esto quiere decir que el propio móvil decide, mediante un algoritmo que va aprendiendo de nuestros gustos, qué efectos debe aplicar a los autorretratos para sacarnos más guapos. La intención, como explica la propia marca, es evitar los efectos exagerados que inundan el mercado y adaptarse rápidamente a los gustos de cada usuario —teniendo en cuenta parámetros como la edad, el sexo, o la raza—, para ofrecer resultados idóneos de forma instantánea.

La verdad es que nosotros no hemos podido utilizar el teléfono tanto tiempo como para que aprenda de nuestros gustos, pero lo cierto es que hemos notado pocas diferencias con el resultado en otros 'smartphones'. Alisa la piel, la blanquea un poco, y, eso sí, acierta bastante bien a la hora de hacer el efecto 'bokeh' que desenfoca el fondo para resaltar el rostro. En definitiva, el resultado es satisfactorio, pero no podemos certificar que ese sistema de inteligencia artificial funcione como asegura Oppo.

Foto: Zigor Aldama.
Foto: Zigor Aldama.

Lo que sí da resultados magníficos es el sistema de desbloqueo facial, uno de esos elementos que ha incluido Apple en el iPhone X como si fuese una gran innovación, aunque muchos otros móviles ya lo habían adoptado antes. En el caso del F5 —que tiene el sensor de huellas dactilares en la parte trasera por falta de espacio—, el sistema ha funcionado en todas las ocasiones: con gafas y sin ellas, con mucha y con poca luz, ¡y hasta con una peluca!

En el extremo opuesto, no ha permitido entrar ni poniendo una fotografía del usuario —utilizando varias diferentes y un vídeo siempre ha pedido inmediatamente la clave—, ni cuando nos tapamos alguna parte de la cara. Así que parece un sistema seguro.

Foto: Zigor Aldama.
Foto: Zigor Aldama.

En cuanto a la cámara trasera, no hay mucho que reseñar. Cumple con su función, ofrece fotografías decentes, y cuenta con algunos puntos a favor como el modo Ultra-HD, capaz de unir varias instantáneas para formar una de altísima resolución, o el modo experto, que permite el control casi total del disparo. Pero no hay nada que otros no hayan inventado antes. Y quizá se echa en falta grabación en vídeo 4K para quienes luego quieren más posibilidades a la hora de editar.

El hecho de que no cuente con dos cámaras, como ya es habitual entre los buques insignia, también dificulta que el efecto 'bokeh' tenga más calidad, aunque sigue siendo aceptable.

Foto: Zigor Aldama.
Foto: Zigor Aldama.

Carencias y detalles destacables

Entre las carencias más destacables del móvil están la falta de un chip NFC —otra vez— y de un LED frontal para notificaciones —raro y molesto—. Decepcionante es también la carga de la batería de 3.200 mAh, que no incluye el VOOC rápido de la casa. Así, en nuestra prueba, ha tardado 1 hora y 46 minutos en pasar de 0 a 100%. Eso sí, en condiciones normales de uso dura día y medio gracias a la optimización del sistema ColorOS, que corre sobre Android 7 y ofrece un buen equilibrio entre capacidad de personalización y ligereza. De hecho, es de los pocos sistemas que permite recuperar archivos borrados, como sucede con la 'papelera' del ordenador.

Se agradece también que Oppo siga fiel a la inclusión del Jack de auriculares y que haya ideado una parrilla de tarjetas SIM en la que entran dos números de teléfono y una MicroSD para ampliar la memoria del teléfono, que es de 32GB o 64GB dependiendo de si optamos por la versión con 4GB de RAM o 6GB —solo en color rojo—. El sensor de huellas dactilares es rápido y preciso, como suele ser habitual en el fabricante chino.

Foto: Zigor Aldama.
Foto: Zigor Aldama.

En definitiva, el F5 es un 'smartphone' ideado para quienes le dan importancia a la apariencia del móvil y prestan mucha atención a los 'selfis'. Se trata de un terminal bonito y llamativo que permite sacar pecho por un precio más que razonable. Sin embargo, no parece la opción más idónea para quienes busquen rendimiento y potencia. En ese caso es mejor optar por un Xiaomi Mi 6 o, si el presupuesto alcanza, por el nuevo Oppo R11s, que, a la espera de poder probarlo, promete unas entrañas mucho más avanzadas.

Tecnología

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios